lunes, 6 de agosto de 2012


GRECIA SE SALVA POR LOS PELOS

Será posible un gobierno favorable al plan de rescate europeo

Publicado el 18 de junio de 2012 en Capital Madrid.com
Antonio Sánchez-Gijón.- El partido griego de izquierda radical Syriza no será el aguafiestas que arruine el trabajo de más de dos años hecho por las instituciones europeas y mundiales que acordaron con Grecia el memorándum de rescate de sus finanzas públicas. A menos que…
A menos que el partido socialista Pasok se niegue a formar un gobierno de coalición con el partido triunfador de las elecciones, Nueva Democracia, si Syriza no entra en el nuevo ejecutivo que se ha de formar de resultas de las elecciones celebradas ayer domingo. Hay sectores del Pasok que creen que la presencia de Syriza en el gobierno reforzaría la posición griega ante la troika (FMI, UE y BCE), en su pretensión de renegociar los términos del rescate, como quiere Syriza, o suavizar sus condiciones. Esta incorporación podría ser considerada por la troika un entorpecimiento, si no una provocación.
Nueva Democracia obtuvo el 29% de los votos, y el Pasok 12,3%. Entre los dos pueden asegurarse una cómoda mayoría de 161 diputados, porque a los propios de cada uno se añaden de plus 50 escaños más que se lleva automáticamente el ganador. Syriza ha obtenido el 21,7% de los votos, y su líder, Alexis Tsipras, reconoció a últimas hora de la tarde su derrota. Relativa, todo hay que decirlo, pues hasta hace unas semanas tanto el líder como el partido eran fuerzas prácticamente marginales.
El resultado electoral augura la mayoría absoluta para la coalición de ND-Pasok, de 161 diputados en un parlamento de 300. El nuevo gobierno podría lograr mejoras marginales en la ejecución del plan de rescate. Hay cierta disposición en Europa para ayudarle a ello. El ministro alemán de Exteriores, Guido Westerwelle, lo sugirió en unas declaraciones anoche: “Imagino que podríamos hablar otra vez del calendario” (para el plan de rescate).
Los griegos acudieron a las urnas animados por lo que ellos creyeron dos signos esperanzadores provenientes de la Unión Europea: la extensión del plazo de que España dispondrá para ajustar sus cuentas, desde el 2013 al 2014, y la concesión de una línea de crédito de 100.000 millones de euros para ayudas a la banca española.
Sin embargo, Westerwelle enfrió las expectativas griegas al insistir en que “no hay salida para las reformas. Grecia debe atenerse a lo que ha sido acordado”. De otro modo, “tendríamos un problema con todos los países europeos que están llevando a cabo, de forma diligente y constante, las reformas”.
La probable formación de un gobierno pro-rescate en Grecia puede calmar la ansiedad que ha atenazado este fin de semana los mercados y los centro de poder internacionales, y darle un respiro a la canciller alemana Angela Merkel. Sin embargo, el triunfo arrollador del partido socialista francés en la segunda vuelta de las elecciones a la asamblea nacional, sin duda reforzará la posición del presidente Hollande, que últimamente ha dado señales de querer liderar una política europea distinta a la impulsada por la canciller. Merkel lanzó recientemente un dardo que apuntaba a desinflar las expectativas del presidente Hollande, de poder cambiar el curso de las reformas europeas. La canciller dijo que “Europa debe discutir las diferencias crecientes en la fortaleza económica entre Francia y Alemania”. Como es sabe, las diferencias dejan a Alemania muy por encima de Francia en términos de solidez y solvencia de su economía.
Un historial negativo de Nueva Democracia
La formación de un gobierno ND-Pasok no ha hecho sino frenar la marcha hacia el precipicio. Se puede dudar incluso de que el nuevo gobierno pueda estar a la altura de las expectativas de la troika. Todo el mundo recuerda que el líder de ND, Antonis Samaras, se opuso al memorándum con la troika, negociado por el gobierno del socialista  Giorgios Papandreu, y a algunas propuestas del gobierno del tecnócrata Papademos, en materia de reforma fiscal. Su partido es responsable de la aceleración de Grecia hacia la crisis total, pues gobernó entre 2004 y 2009, dando paso a un gobierno del Pasok que, ante la ruina de las cuentas públicas, hubo de acordar medidas contrarias a los intereses de sus votantes y de sus propios y proclamados principios.
Grecia probablemente no caerá en el abismo, pero ahora tiene por delante el riesgo de una bancarrota. Necesita urgentemente euros 30.000 millones para recapitalizar la banca, y asegurarse el segundo tramo del plan de rescate. Grecia seguirá por muchos años en riesgo de bancarrota, debido a que su deuda actual representa más del 160%  de su PIB.
De momento, los países de la euro-zona en bloque mantienen oficialmente la posición de que Grecia no puede salirse del euro, so pena de un contagio del virus a otras economías en aprietos, como la española y la italiana, lo que supondría el fin del euro y una crisis existencial de la Unión Europea.
Economía y cultura cívico-política
Los problemas de Grecia, sin embargo, no son sólo financieros o fiscales. Grecia no tiene los recursos materiales y humanos para remprender el camino del crecimiento por sí sola. Sociológicamente es un país anclado en esquemas socio-políticos de tipo clientelar y patriarcal. Los sectores económicos están polarizados en grupos de interés protegidos por prácticas fuertemente corporativas, que el gobierno no ha soñado hasta ahora con reformar, porque es su principal beneficiario. La evasión de impuestos es una práctica normal mirada con benignidad por los partidos; hay ramas de la administración que están en lucha con otras cuando se trata de implementar las reformas. La administración carece de recursos tan normales como estadísticas confiables.
Lo que no den los recursos humanos de Grecia, no va a darlo sus recursos naturales, de los que básicamente carece. El país importa el 40% de sus alimentos, así como todo su gas y su petróleo. El 80% de sus consumos deben ser importados. Grecia debe fuertes sumas de dinero a ENI de Italia y Gazprom de Rusia. La industria farmacéutica está subdesarrollada, y como ahora Grecia no puede importar medicamentos, pronto los problemas de salud se harán acuciantes, creando un problema a la conciencia moral de sus socios europeos.
Samaras declaró al final de la tarde de ayer su disposición a encabezar el gobierno de coalición, y reiteró su disposición a mantener las obligaciones del plan de rescate. Nadie se hace ilusiones sobre lo que esto último significa: protestas populares y agitación en las calles. En este último sentido cuenta mucho la disposición que adopten Syriza y Tsipras. Desde este punto de vista, la idea de comprometerlo entrando en el gobierno no parece tan descabellada.
Grecia, posiblemente se salve. Por ahora. Y sólo podrá hacerlo si su cultura cívico-  política y sus prácticas económicas se transforman bajo una fuerte intervención de los recursos económicos y técnicos de Europa. Ese es realidad el desafío de Grecia, que las elecciones de ayer no han dilucidado totalmente.

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