viernes, 5 de julio de 2013

Derrocado Morsi, Egipto se hunde en su crisis existencial


Los principales recursos económicos, amenazados

Publicado el jueves 4 de julio de 2013 en capitalmadrid.com

Antonio Sánchez-Gijón.– Las fuerzas armadas egipcias han depuesto al presidente Morsi, alegando que éste no atendió su requerimiento de que negociase con la oposición una solución a la crisis que sacude el país desde hace varias semanas. Los militares han encargado la jefatura provisional del estado al presidente del Tribunal Constitucional, Adli Mansour, el cual debe convocar elecciones presidenciales.

El lunes pasado, los militares dieron a las fuerzas políticas 48 horas para iniciar las conversaciones. Al día siguiente Morsi lanzó un discurso a la nación reafirmando la legitimidad de su poder, y dando pocos signos de atender el requerimiento de los militares. Sin embargo, miembros de su propio gabinete emitieron un comunicado desautorizando el discurso.

En círculos internacionales no se excluye siquiera que el presidente fuese detenido por los militares. Se han practicado detenciones entre los seguidores de Morsi y de miembros de la Hermandad Musulmana. Al caer de la tarde del miércoles el ejército empezó a desplegar efectivos mecanizados en varias ciudades del país.

Las protestas de las últimas semanas han mostrado que en Egipto existe un movimiento secular, acerbamente opuesto a la islamización de la sociedad, cuya fuerza no se había manifestado con tanto vigor en los días que llevaron, hace dos años, al derrocamiento del presidente Mubarak. Sin embargo, los métodos empleados en las masivas manifestaciones de los últimos días hacen dudar de la condición democrática de su intento.

Pero debajo del conflicto político, en Egipto existe un descontento y unos temores que llegan más hondo que los que se han puesto de manifiesto en los disturbios de los últimos días y en el derramamiento de sangre.

Se cierran las fuentes de recursos económicos

Detrás de los tumultos que sacuden Egipto está el temor que embarga a todas las fuerzas implicadas (partidos, instituciones, ejército, Hermandad Musulmana, jueces, campesinos, pequeños comerciantes, jóvenes, industriales, etc.), de que la nación, que históricamente ha sido un "faro" del mundo árabe, está decayendo en la impotencia y la marginalidad, debido a un cruce de factores, entre los que se incluyen la crisis del poder político, la ruptura de la paz social y la erosión creciente de sus fuentes de riqueza.

Empezando por este último problema, Egipto ve cómo en los últimos años se ha reducido el rendimiento de dos de sus sectores económicos fundamentales: primero los hidrocarburos, por agotamiento de una parte importante de sus yacimientos, después el turismo, cuyos ingresos se han visto reducidos drásticamente a consecuencia de los disturbios político-sociales que viene sufriendo el país desde la revolución que tumbó el régimen de Hosni Mubarak, y la subsiguiente inestabilidad político-social, que ha puesto a Egipto al borde de un estallido que en estas horas críticas tanto puede conducir a una revolución democrática como a una involución que devuelva el poder al ejército.

Encima de todo ello, una nueva amenaza empezó a hacerse sensible en mayo pasado: la desviación de parte del curso alto del Nilo, al objeto de continuar la construcción de la Gran Presa del Renacimiento Etíope, que significará para Egipto la pérdida de una parte sustancial de los aportes hídricos del rio, de los que la civilización egipcia ha dependido durante al menos cinco mil años. En Etiopía se genera el 85 por ciento de los aportes hídricos del Nilo.

Aunque Addis Abeba asegura que la construcción de la presa beneficiará a los países situados aguas abajo (Sudán y Egipto), nadie cree que los etíopes se reducirán a producir energía hidroeléctrica, sin derivar un caudal importante para su propia agricultura.

En algo más de cincuenta años Egipto ha pasado de ser el país con poder casi absoluto para regular los usos del Nilo, a verse obligado a negociar con todos los países situados aguas arriba. En efecto, un tratado de 1959 entre Gran Bretaña, Sudán y Egipto daba a este último el derecho de garantizar el reparto del caudal del rio, que quedó establecido en 55.500 millones de m3 para Egipto y 18.500 millones para Sudán, de un caudal total de 85.000 millones.

Este régimen se mantuvo incontestado hasta que en 1999 se instituyó la Iniciativa de la Cuenca del Nilo, en que participaron todos los países ribereños. De momento no se alteró el régimen de reparto; hasta 2010, en que cinco países del Alto Nilo (Etiopía, Kenia, Uganda, Ruanda y Tanzania) reclamaron derechos sobres sus aguas, en un volumen equivalente al 90% del caudal asignado a Sudán y Egipto. Naturalmente, no es posible mantener tamaña desviación de recursos hídricos sin un poder militar que la respalde, del que todos los países de la parte alta de la cuenca carecen.

Pero el mismo criterio se puede aplicar a Egipto, que necesitaría un poder militar mucho más allá de sus capacidades financieras y técnicas, para la defensa de sus derechos históricos. Este es, pues, un desafío agónico para las fuerzas armadas y la sociedad egipcias, que debiendo prepararse para afrontar cualquier amenaza vital al propio ser de Egipto, se ven arrastrados a las luchas políticas y la pérdida de la paz civil necesaria para atacar los problemas económicos y de seguridad que atenazan el país.

Crece igualmente la inseguridad financiera. La inestabilidad política es la principal causa del rápido descenso de las reservas monetarias egipcias. Antes de la revolución que derribó a Mubarak, las reservas alcanzaban los $36.000 millones. Actualmente se cifran en menos de 13.000 millones. En los últimos meses, Egipto ha recibido de Qatar préstamos por $3.000 millones y $500 millones de Arabia Saudita.

Esa misma inestabilidad está en el origen de la incapacidad del gobierno y del Fondo Monetario Internacional en llegar a un acuerdo sobre un préstamo de $4.800 millones. Ese préstamo está sujeto, como todos los del FMI, a la condicionalidad de un programa de reformas, que el gobierno apenas puede abordar si no quiere encontrarse con un estallido social, pues entre ellas se halla la obligación de reducir subsidios de productos básicos, liberalizar partes del sector industrial y el comercio, y recortes del gasto de la administración. Los colosales embotellamientos de vehículos ante las gasolineras de recientes semanas reflejan los recortes a los subsidios energéticos, lo que ha generado la subida de precios y el acaparamiento. Se esperaba que el acuerdo con el FMI asegurase recursos adicionales, hasta un paquete de $10.000 millones, y ayudase a reactivar la producción industrial y el comercio.

Insospechada fuerza del laicismo, y resistencia de Morsi

La insatisfacción popular ha dado lugar a un rápido desgaste de la autoridad del presidente Morsi, de la Hermandad Musulmana, a quien los militares han dejado en el retortero: asándose en el descontento social, pero sin ganas de reemplazarlo en su puesto de mando.

El movimiento de protesta contra el presidente y su gobierno ha vuelto a dar a los militares el protagonismo que se suponía iban a ceder, al quedar elegido Morsi hace un año exactamente, en una elección razonablemente democrática.

Hoy, gran parte de las mismas fuerzas populares que se opusieron a que las fuerzas armadas prolongaran un solo día más su control del proceso post-Mubarak, son las que buscan su apoyo para obligar a Morsi a abandonar la presidencia.

Además del deterioro de la economía y del bienestar de la población, la principal queja es la incipiente islamización de la vida política, social y cultural de los egipcios. Desde este punto de vista, el movimiento contra Morsi es también una protesta contra los hermanos musulmanes, cuya sede central en El Cairo fue asaltada y saqueada por los manifestantes. Si la amplia victoria electoral de Morsi y la Hermandad el pasado año suscitaban dudas sobre la fuerza social del laicismo, el movimiento de estas semanas obliga a revisar esa percepción.

Como desencadenante del movimiento de protesta se halla una organización informal, llamada Tamarod (rebelde), que reúne a un grupo de pequeñas formaciones empeñadas en derribar a Morsi. A su vez, sus promotores tienen su origen en unas células puramente laicas, opuestas a Mubarak, y que empezaron a organizarse en 2004. Lo revelador de este movimiento es su capacidad de movilización, que ellos ponen en más de veinte millones de manifestantes y el ejército ha cifrado en quince.

La habilidad de ese movimiento ha consistido en unir el descontento popular a las muestras de desafección de las instituciones respecto del gobierno de Morsi. Para empezar, las elecciones al parlamento ya tenían que haberse celebrado. El Tribunal Constitucional a primeros de junio declaró ilegal el Consejo de la Shura, que ejercía el legislativo provisionalmente. Incluso el movimiento ultrarreligioso salafista, Al-Nour, se ha unido a las fuerzas seculares para derribar a Morsi. A éste se le ha caricaturizado en algunas protestas como marioneta de los Estados Unidos e Israel.

Con todo lo expuesto, no es fácil sentenciar si Egipto está viviendo una revolución, o un proceso de involución

El diálogo sobre el derecho a decidir de Catalunya agota su plazo


Se espera la llegada inminente de la carta de Mas a Rajoy

Publicado el lunes 1 de julio de 2013 en capitalmadrid.com

Antonio Sánchez-Gijón.– En la medianoche del sábado al domingo finalizó el plazo puesto por la coalición de gobierno en la Generalidad catalana, formada por Convergencia i Unió con Esquerra Republicana de Catalunya, a la apertura del diálogo entre el Gobierno de España y la Generalidad, con vistas a la celebración de una consulta sobre el llamado "derecho a decidir" de los catalanes. No se tiene noticia de que el Gobierno de Madrid haya aceptado antes de esa hora abrir las necesarias conversaciones preparatorias, pero tampoco se excluye que la carta esté por llegar a Moncloa de un momento a otro.

El consejero de Presidencia de la Generalidad, Francesc Homs, aseguró el martes de la pasada semana que el presidente Mas le había hablado al presidente Rajoy, en Semana Santa, de ese deseo político, por lo que "damos esa comunicación por buena". No es probable que el presidente del gobierno español se diese por aludido institucionalmente por una comunicación tan informal como la sugerida por el Sr. Homs.

Más conscientes de las ventajas de agotar los formalismos de las comunicaciones interinstitucionales, los socios del Sr. Mas, ERC, exigían que la petición de apertura del diálogo se hiciera con todas las de la ley. De ese modo, una negativa directa de Rajoy haría pasar el control de la estrategia soberanista a la más militante Esquerra, que no para de subir en intención de votos en detrimento de la coalición gobernante.

La cautela de Mas le lleva a una cuidadosa planificación de sus pasos. Cualquier acción espontánea que trate de incidir sobre el desarrollo del proyecto disminuirá su control sobre él. La espontaneidad, que es la afloración de fuerzas contenidas por un pacto de conveniencia política, es más probable que se produzca entre los seguidores de ERC que de los de CiU. Estos últimos se hallan en el goce de las ventajas del poder, y aquéllos esperan desplazarles de él algún día.

Similitudes formales con una revolución

Planeamiento y espontaneidad son las dos tensiones típicas que acompañan siempre a los movimientos revolucionarios. Las revoluciones son proyectos de cambio del orden político-constitucional, y por tanto el soberanismo catalán es un movimiento revolucionario. Desde este punto de vista estamos en los estadios preliminares de una revolución que pretende que los catalanes puedan alcanzar la independencia si así lo expresan en un referéndum en que se materialice su "derecho a decidir". Este sería el umbral pasado el cual los preparativos preliminares darían paso a la ejecución de los objetivos de su revolución; en el caso que nos ocupa la proclamación y formación de un estado propio con todos sus órganos de gobierno, y que están siendo diseñados, en esta fase preliminar, en sus líneas institucionales y programáticas. Es lo que ellos llaman "formar estructuras de estado".

O puede que el Sr. Mas sí acabará por enviar (o ya lo ha hecho en las últimas horas) la dichosa carta a Mariano Rajoy. Hay fuentes muy bien informadas de la vida política de Cataluña que dan por segura su remisión.

Si es así, Mas habría dado muestra explícita de que no ha perdido el control del planeamiento acordado con sus socios y otras fuerzas políticas soberanistas o simplemente catalanistas (como los socialistas catalanes), reduciendo de ese modo el margen para la aparición de movimientos espontáneos, de cuyo potencial se hizo exhibición este sábado noche en el Concert per la Llibertat, celebrado en el Camp Nou de Barcelona. In situ y por TV se pudo contemplar un acto de larga e intensa excitación de las emociones nacionalistas e identitarias, bajo un contenido ritual lleno de golpes de efecto estético. Nada que ver con muchas otras manifestaciones de patriotismo nacionalista catalán, salpicadas de bronca o actos de violencia, casi siempre verbal, algunas veces física. Aunque, en última instancia, todo el acto resultó ser una carta trucada, pues de los diversos resultados que puede arrojar una consulta sobre el derecho a decidir, en el estadio sólo se contempló el de la independencia.

Ahora bien, del Concert puede hacerse una lectura adicional, como queriendo decirle a Mas: esta es la fuerza que te respalda en la ejecución de nuestro plan, y que por ahora te toca a ti dirigir, así que no te separes de él porque para nosotros, los 90.000 del Camp Nou el plan es, por lo menos, tan nuestro como tuyo. Esto lo hizo explícito Muriel Casals, presidenta del Omnium Cultural, la institución organizadora del acto, quien dijo en su discurso: "el camino del derecho a decidir es complicado... pero no puede aplazarse", instando a concretar ya el calendario.

Durante la última semana el planeamiento del programa soberanista y la clarificación de las filas nacionalistas han ido de la mano. El pasado 26 de junio se celebró en la Generalidad el llamado Pacto Nacional por el derecho a Decidir. En ese acto se presentó el dictamen sobre las modalidades posibles de consulta, presentadas por el ex-vicepresidente del Tribunal Constitucional, Carles Viver Pi-Sunyer, algunas de las cuales, según él, se ajustan al ordenamiento legal español, al que suma un procedimiento posiblemente ajeno a él, como "los mecanismos de democracia directa (que) no son cuerpos extraños, sino mecanismos necesarios que se están reforzando en todos los países".

Esfuerzo de contención de las tensiones internas

Estos avances en el planeamiento han ido acompañados en la última semana de serios esfuerzos para evitar el desencadenamiento de fuerzas espontáneas, de las mantenidas bajo control por el Pacto, a causa de la posición ambigua de Unión Democrática de Cataluña.

UDC, aunque mantiene su línea soberanista, es reticente a suscribir las proclamas independentistas que continuamente salen de boca de la coalición y de miembros del govern. El líder de UDC, Durán Lleida, ha denunciado que los frutos de esas proclamas los está recogiendo ERC, lo que parece confirmado por las últimas consultas sobre estados de opinión en Cataluña. "Estamos sufriendo un desgaste muy importante, mientras ERC vive una luna de miel", se quejó el líder democristiano a mediados de la pasada semana.

Durán había criticado a ERC dos días antes acerbamente, por no tener "ni p. idea de lo que es la responsabilidad de gobernar". También acusó a Convergencia Democrática de Cataluña, así como a un sector de UDC y TV3 de estar "allanando el terreno" para una victoria electoral de los republicanos.

Estos comentarios, expresados confidencialmente pero recogidos digitalmente y difundidos, causaron una conmoción en la coalición. Durán se pasó la semana pasada apagando fuegos. La consulta "la haremos y la haremos bajo el amparo legal", declaró. Y añadió: "no me gusta correr, prefiero no correr y contar con el Partido Socialista de Cataluña y con Iniciativa per Catalunya". Hay, además, que cumplir el mandato del Parlament "que obliga a hablar con el gobierno del estado".

Como se comprueba, lo dicho más arriba es cierto: la espontaneidad es el peor enemigo del planeamiento,

 

Rajoy acude a Bruselas con el innecesario apoyo del PSOE


Se trata de una operación para fortalecer a Rubalcaba y al socialismo europeo

Publicado el jueves 27 de junio de 2013

Antonio Sánchez-Gijón.- El presidente del gobierno, Mariano Rajoy, se presenta en el consejo europeo que comienza hoy en Bruselas respaldado por el partido socialista español, en unos momentos en que los compañeros ideológicos del PSOE en la presidencia y el gobierno de Francia se hallan inmersos en una campaña ideológica contra el tipo de políticas que el gobierno español ha seguido hasta ahora para salir de la crisis y recuperar la senda del crecimiento.

Hasta ahora, esa política la había llevado a cabo el gobierno español en estrecha colaboración y consulta con el gobierno alemán, siguiendo las directrices de la Comisión Europea y el Fondo Monetario Internacional, y con la ayuda del Banco Central Europeo.

Bajo el pretexto de "una política de estado", la declaración del 90% de los diputados del Congreso, aprobada este pasado martes, respaldando que el gobierno solicite del consejo europeo la modificación de algunas de las políticas de austeridad aplicadas hasta ahora a la crisis, obedece a una estrategia diseñada, en sus líneas generales, por los partidos socialistas de España y Francia.

Esta iniciativa empezó a diseñarse hace algo más de un mes, y fue instrumentada por un diario de tirada nacional español, más un instituto internacional (Berggruen, con intereses en el aludido periódico), con dos objetivos: uno doméstico (sacar al secretario general del PSOE, Alfredo P.  Rubalcaba, de la sima de impopularidad en que se halla y detener la caída en picado de la intención de votos del partido socialista), y otro internacional (formar un frente europeo anti-austeridad, favorable al crecimiento incondicionado y laxo con la deuda, y en última instancia opuesto a las políticas de responsabilidad fiscal impulsadas por Alemania).

Este alineamiento se vio consagrado mediante la coincidencia de los puntos de vista de Rajoy y el presidente Hollande, expuestos en la conferencia celebrada en París bajo los auspicios de los ya mencionados agentes sociales.

Barroso, cabeza de turco

La dirigencia política francesa se ha volcado en las últimas semanas como un solo hombre a librar una batalla ideológica, dirigida contra el presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durâo Barroso quien, según Claude Bartolone, presidente de la asamblea nacional francesa, representa la "Europa del siglo XX, la de la libre circulación de mercancías y de capitales, de la marcha forzada hacia la austeridad. Barroso - añadió - no pertenece al siglo XXI, más protector, más preocupado por el crecimiento y el empleo".

Menos circunspecto se ha mostrado el ministro de Recuperación Productiva, Arnaud Montebourg, para quien Barroso "da carburante al Frente Nacional", el partido de extrema derecha que no para de subir en las encuestas. Esta idea la suscribe el ministro delegado para el Consumo, Benoît Hamon, para quien Barroso "rompe el modelo social europeo y contribuye a la desesperanza que conduce... al Frente Nacional".

Como suele ocurrir, debajo de los argumentos ad hominem están las críticas a las instituciones, en este caso la Comisión Europea. De forma más o menos directa, Hollande ha insistido en los últimos tiempos en que su política de pensiones y el derecho de Francia a proteger lo que llaman "excepcionalidad cultural francesa", no van a ser dictadas desde Bruselas. Esta particular objeción puede ser un entorpecimiento en las negociaciones con los Estados Unidos para firmar con la Unión  un tratado de libre comercio, ya que al otro lado del Atlántico se entiende como el intento de poner cláusulas proteccionistas a sus productos audiovisuales.

Para ser justos, no es sólo una parte de la opinión francesa o de la española las que se muestran reticentes o contrarias a las políticas de contención del gasto como medio de superar la crisis de la deuda y devolver la salud a las finanzas públicas y privadas. Gobiernos tanto conservadores como socialistas de algunos otros países europeos abogan por la pronta creación de estímulos al crecimiento, preferiblemente en la forma de bonos del Banco Central Europeo, a lo que se opone terminantemente Alemania, como quedó de manifiesto una vez más el pasado 23 de junio, al publicarse el programa de la coalición demócrata-social cristiana (CDU-CSU) para las elecciones generales de septiembre, una política que cuenta con el respaldo incondicional del partido socialdemócrata.

Igual división entre Francia y Alemania se crea en torno a la formación de un presupuesto particular para la eurozona, que la primera apoya y la segunda, junto con muchos otros, rechaza. Idem en relación con la idea de armonizar las políticas sociales de los miembros de la eurozona, aunque ésta última se vea favorecida por la Comisión.

La cuestión de la productividad, divisoria ideológica

Aunque en Bruselas los jefes de estado y de gobierno tratarán del funcionamiento del futuro mecanismo de supervisión bancaria, no hay posibilidad alguna de que el consejo apruebe un plan de garantía de depósitos, que es otro de los desiderata de los socialistas europeos. Es posible, sin embargo, que se dé el visto bueno final al fondo de €60.000 millones para el rescate de bancos en crisis, que debe entrar en vigor el próximo año.

En las preciosas pocas horas que los jefes de estado y de gobierno de la eurozona pueden ocuparse de la crisis del euro, todo el tiempo que se dedique a discutir de nuevos estímulos a la economía, como los pocos fondos que se van a aprobar para un plan de empleo juvenil, no se emplea en dar cuenta individualizada de esas reformas estructurales que la Comisión no cesa de recomendar y, hasta donde puede, de exigir.

 

China aprieta el control del crédito


Preocupa la excesiva deuda del sistema

Publicado el lunes 24 de junio de 2013 en capitalmadrid.com

Antonio Sánchez-Gijón.– Empiezan a acumularse los signos de que China entra en una nueva fase de su economía caracterizada por mayor control financiero por parte del gobierno, política crediticia más selectiva y, a la postre, un reajuste de las altas tasas de inversión que han acompañado durante más de dos decenios su portentoso crecimiento económico.

Su coincidencia con la recesión de la zona euro y el anuncio de la próxima moderación o final del "quantitative easing" de la Reserva Federal de los Estados Unidos, están anunciando un periodo de crecimiento lento, o accidentado, de la economía global, y el nuevo liderazgo chino empieza a tomar posiciones.

El miércoles de la pasada semana el Consejo de Estado de la República Popular de China (consejo de ministros) emitió un comunicado reafirmando su control de la política crediticia, y anunció unas directrices destinadas a focalizar el crédito hacia "la economía real", atacar la sobreinversión y apoyar la agricultura, las empresas pequeñas y muy pequeñas, así como el consumo.

La percepción en todos los niveles de la industria financiera china es que el país ha tomado demasiado crédito como medio de neutralizar la deflación exportada por las economías en recesión, y ello ha creado burbujas crediticias localizadas en sectores críticos de la economía. Según un informe de Fitch, el crédito flotante en China era el 125% en 2008, y ha llegado al 200% en 2012

La toma de posición del Consejo de Estado sale al paso de crecientes rumores en los mercados internacionales sobre la probabilidad de una crisis bancaria china. Al día siguiente de la reunión se corrió la noticia, originada en el Century Business Herald, de que el Banco de China, el principal banco comercial del país, no había atendido las demandas de fondos de sus clientes debido a falta de liquidez. Poco después un comunicado del banco lo negaba, y anunciaba medidas legales contra los autores de la noticia. El anterior presidente del BdC había presentado su dimisión en marzo pasado.

No habrá "fuertes estímulos a la economía"

Las tasas del mercado interbancario chino han venido sufriendo alzas significativas en las últimas semanas. El sector bancario esperaba una importante inyección de dinero por el Banco Central de la República Popular, pero ésta se quedó, a principios de la pasada semana, en sólo 2.000 millones de yuanes ($324 millones), muy por debajo de las expectativas. En su comunicado, el Consejo de Estado advierte de que su política monetaria será "muy prudente", y asegura que no habría "fuertes estímulos a la economía".

El interés interbancario actual es el más alto desde 2011. En abril estaba en el 2,9 por ciento, pero en mayo se disparó a 6,4%. Se sabe de la quiebra de un banco, y se rumorea de la quiebra de otros. El quebrado, China Everbright Bank, falló en atender un pago de yuan 6.000 millones el 6 de junio pasado. A su vez, esta quiebra causo la del Banco Industrial Co. Si ocurrieron más quiebras, ello se puede explicar por la voluntad del gobierno de contener unas prácticas bancarias demasiado sueltas y controlar la propagación de modalidades informales de la banca. Hay factores estacionales (fiscales, por ejemplo) que explican en parte la escasez crediticia, pero se ha registrado también una exigencia, por parte de la autoridad reguladora, de un mantenimiento más riguroso del ratio de reservas.

La sequía crediticia puede afectar puntos sensibles de la planificación económica del gobierno: una reciente emisión de bonos del Banco Chino para la Agricultura y del propio ministerio de Hacienda estuvo lejos de cubrirse en su totalidad.

El nivel de endeudamiento global de la economía china empieza a ser contemplado como excesivo y difícil de controlar. El China Securities Journal estima que la deuda global del sistema económico chino es el 221% de PIB, una proporción difícil de soportar cuando la economía no sólo está reduciendo sus altas tasas de crecimiento, sino que los mercados exteriores no están funcionando, como hacía antes cual bomba aspiradora de las exportaciones chinas.

El nuevo liderazgo chino deberá, seguramente, mirar con mucho espíritu crítico las políticas financieras practicadas por el anterior liderazgo del partido comunista y del país. El Everbright Bank, que pertenece a una rama del ministerio de Hacienda, se había beneficiado de diversos rescates oficiales desde 2007.

Vertiginoso crecimiento

El anterior gobierno respondió a la debilitación de las exportaciones en 2007 y 2008 con un fuerte estímulo de la inversión; el gobierno central aportó el equivalente a $640.000 millones, y los gobiernos provinciales y municipales añadieron otras aportaciones billonarias. Entre enero del 2007 enero del 2008 el crédito creció un 50%, y entre 2008 y 2010 el disponible alcanzó los 27 billones de yuanes. Las inversiones en infraestructuras y desarrollo urbano se llevaron la parte del león, en detrimento de las empresas pequeñas y muy pequeñas, que el Consejo de Estado pone ahora en posición preferente.

Si el desarrollo de China durante casi tres decenios se ha apoyado en las exportaciones y en los nuevos centros industriales y urbanos localizados al este del país y a lo largo de la costa, la nueva orientación consiste en el desarrollo del interior y la mejora de las condiciones de vida de la inmensa masa campesina que no se benefició del desarrollo industrial y tecnológico. De hecho, en los años de desarrollo vertiginoso el consumo doméstico global descendió del 47% del PIB en 2000 al 35% en 2006. La corrección de este desequilibrio y el desplazamiento del centro de gravedad económico hacia el interior exigen a su vez la creación o extensión de una banca en condiciones de apoyar el consumo, y que hoy se halla en estado embrionario.

Pero para llegar ahí hay que vencer antes la coalición de políticos, industriales, exportadores y banqueros, todos ellos con intereses creados en una cierta configuración del sistema financiero del país, que hoy debería reconvertirse de arriba abajo, como cualquier otro sector industrial.

Estos propósitos pondrán a prueba el nuevo liderazgo. La delicada situación del mercado financiero parece reclamar prudencia y contención, pero a su vez las demandas populares de nuevas estrategias de crecimiento pueden espolearle a políticas arriesgadas. Por no hablar de las tensiones que sin duda van a causar las demandas de los cientos de millones de trabajadores que no se han beneficiado sustancialmente del "boom" exportador. Un aumento salarial del 40% para los salarios más bajos, decretado el pasado 5 de febrero, trata de salir al paso de cualquier demanda social violenta.

Lo delicado de la transición china hacia un nuevo modelo de crecimiento permite presagiar que el liderazgo procurará mantener un perfil moderadamente discreto y contenido en la escena internacional. O al menos eso es lo que enseña la ciencia de gobernar y lo que indican los primeros pasos del presidente chino Ji Xinping en la escena mundial. Veremos.

 

Poca emoción en Berlín ante la propuesta de Obama sobre el desarme nuclear


En la cartera el tratado de Libre Comercio con la Unión Europea

Publicado el jueves 20 de junio de 2013

Antonio Sánchez-Gijón.– Lástima que el discurso del presidente de Estados Unidos, Barack Obama, no sirviera para emocionar a los berlineses, cómo sí les habían emocionado los que les dedicaron en el pasado los presidentes Kennedy y Ronald Reagan. Sin embargo, el que les dedicó este miércoles Obama en la Puerta de Brandenburgo tiene un contenido práctico que no tuvieron los anteriores. Si aquéllos discursos fueron desafiantes, el de Obama ha sido propositivo. Si aquéllos sirvieron (sobre todo el de Reagan) para hacer posible el trabajo de la piqueta sobre el Muro de Berlín, el de Obama se propone nada menos que reducir y eventualmente destronar las armas nucleares como ultima ratio de la seguridad de una serie de estados que las poseen y con las que pueden amenazar (o defender) a muchas otras naciones.

En efecto, Obama hizo este miércoles una propuesta al presidente ruso, Vladimir Putin,  para reducir en un tercio los arsenales nucleares de los Estados Unidos y Rusia.

Este es el segundo paso que el presidente ha dado en busca de un ideal que expuso al inicio de su primera presidencia, el 5 de abril de 2009 en Praga: "buscar la paz y la seguridad de un mundo sin armas nucleares". El paso precedente al de este miércoles había sido el tratado de reducción de Armas Estratégicas, de 2010, (New START en la jerga estratégica) con Rusia, que puso a cada una de las dos potencias un techo máximo de 1.550 cabezas nucleares y no más de 700 vectores. En Praga, el presidente había reconocido que quizás su sueño no fuese alcanzado en el transcurso de su vida.

"Aunque hoy no vivamos bajo el terror de una posible aniquilación - concedió Obama en Berlín -, no estaremos enteramente seguros mientras existan las armas nucleares". El presidente norteamericano invitó directamente al ruso a "abandonar posturas propias de la Guerra Fría".

Vladimir Putin ha respondido con un cauteloso "sí". Su consejero de seguridad Yury Ushakov ha comentado el discurso de Obama diciendo que, dado que "la situación no es como la de los 60 y 70 (del siglo pasado), cuando sólo los Estados Unidos y la Unión Soviética mantenían conversaciones para la reducción de armas nucleares", hoy día "otros países nucleares deberán reducir sus arsenales".

Negociaciones interminables y de incierto resultado

 La cautela de Putin y Ushakov, sin embargo, hace correr el riesgo de que la incorporación de otras potencias nucleares al proceso lo vuelva tan complicado y arriesgado, que se haga interminable. Para empezar, hacía muy pocas horas que Corea del Norte reclamó ser tratada con el status de potencia nuclear. Es más, ¿no serán esas negociaciones un incentivo para que Irán acelere su programa de armamento nuclear, al objeto de sentarse en la mesa de "los grandes"? El discurso de racionalidad estratégica que Rusia y los Estados Unidos pueden compartir, ¿vale igualmente para potencias con tensiones históricas como India y Pakistán?

Las perspectivas de un tratado de eliminación de las armas nucleares se estrechan aún más si se considera que Rusia y los Estados Unidos se hallan diplomáticamente enfrentados por la construcción del llamado "escudo antimisiles", que este último país está levantando en Europa (con un componente "español"), para supuestamente confrontar cualquier amenaza nuclear iraní.

 Y alcanzado cualquier hipotético tratado de eliminación de las armas estratégicas, aún quedaría el problema de qué hacer con los miles de cabezas nucleares tácticas desplegadas en Europa. Se considera que sólo los Estados Unidos guardan en sus arsenales 10.000 cabezas nucleares. Su mantenimiento produce un gasto estimado en $31.000 millones anuales, equivalente al 87% del gasto total de la administración en su diplomacia y ayuda extranjera.

La elección de Berlín como escenario de este discurso y oferta no es accidental; es decir, no es una ocasión sólo para que Obama se mida, en la memoria de los alemanes, con Kennedy y Reagan. La canciller Merkel es un buen conducto diplomático para todo lo que concierne a Rusia. Berlín se opuso en su día, junto con Rusia,  a la guerra desencadenada por el presidente George W. Bush para derrocar a Sadam Hussein, en 2003. Se opuso también a la ampliación de la OTAN en Ucrania y Georgia, lo que era visto por Moscú como un guante lanzado por la alianza ante sus propias puertas. Alemania rechazó participar en la fuerza que impuso la exclusión aérea a las fuerzas armadas libias de Gadafi, en 2011. Y se ha mostrado expresamente partidaria de que los Estados Unidos y Rusia cooperen en el despliegue del escudo antimisiles.

Alemania, gran beneficiaria de un Tratado de Libre comercio

Alemania es el principal socio energético de Rusia y el segundo más grande exportador de mercancías a los Estados Unidos. A su vez, las mercancías norteamericanas ocupan la cuarta posición en el conjunto de las importaciones alemanas. El territorio de Alemania está abierto tanto al este como al oeste de Europa, y esa condición, percibida en el pasado histórico como una fuente inagotable de amenazas, es hoy vista por Berlín como una ventaja geopolítica que nadie está en condiciones de disputarle.

El mayor potencial de las relaciones entre Alemania y Estados unidos, sin embargo, reside en el proyecto de tratado de Libre Comercio con la Unión Europea. Ese potencial depende no tanto de la reducción de tarifas para su comercio (hoy se mantienen en un 3% de media), como en la posibilidad de que a través de él se forme el mayor bloque comercial del mundo, que nunca podría se contestado por cualquier otro bloque hipotético. Ese bloque estaría en condiciones de establecer normas en una serie de actividades productivas de la humanidad: medio ambiente, cambio climático, stándares para el tráfico, reglas de competencia, normalización de magnitudes, sistemas de pagos, arbitraje de diferencias y disputas, defensa de derechos de propiedad, patentes etc.

La apertura del proceso de negociación para el TLC ha sido prácticamente aprobada en la reciente reunión del G-8 en Irlanda del Norte. Las expectativas que se generen a lo largo de ellas pueden afectar las actitudes de ciertos países con respecto a la Unión Europea. Por ejemplo, los británicos tendrían menos incentivos para salirse de la UE, cuando se celebre el referéndum sobre esta cuestión, si estuviera vigente el TLC. La misma perspectiva sobre el TLC podría condicionar las ansias independentistas de Escocia (hoy muy moderadas), que debe celebrar un referéndum sobre esa materia en 2014.

El TLC tendería a armonizar los sistemas económico-sociales a ambos lados del Atlántico, y desde este punto de vista modificaría, bajo formas que no se pueden predecir, estructuras y hábitos de organización de la producción, y de distribución del producto social, propios de dos sociedades que, aunque comparten muchos valores y rasgos culturales, siguen siendo muy distintas, si no contradictorias.

Pero como predijo el presidente Obama en Praga, esto tampoco lo veremos (al menos gran parte de nosotros) en lo que nos queda de vida. Pero, quién sabe, tampoco Kennedy pensaba que fuera posible la caída del bloque soviético, ni Reagan que iba a ser tarea tan fácil y barata.

 

El caso Ferrovial revienta los planes de Artur Mas


Numerosos indicios apuntan a CiU y a la Generalidad

Publicado el lunes 17 de junio de 2013 en capitalmadrid.com

Antonio Sánchez-Gijón.– Durante el pasado fin de semana han incidido sobre el pretendido proceso soberanista de Cataluña dos acontecimientos cuyas consecuencias pueden afectarle negativamente. Se trata, por un lado, de las acusaciones contenidas en un informe del fiscal Anticorrupción de Cataluña, Emilio Sánchez Ulled, elevado a la autoridad judicial, contra personas e instituciones de Cataluña y la empresa Ferrovial, por sobornos para la obtención de contratas de obras, y la manifestación pública de las tensiones soterradas entre dos de las fuerzas políticas (Unión Democrática de Cataluña, UDC, y Esquerra Republicana de Catalunya, ERC) que apoyan al actual gobierno de la coalición Convergencia i Unió, y el otro socio de la coalición gobernante, UDC. Los nacionalistas de izquierda dan sólo apoyo parlamentario al govern.

El presidente de la Generalidad, Artur Mas, había dicho el pasado sábado sobre las imputaciones del fiscal: "Se acusa a la Generalidad de diferentes hechos sin pruebas, y el informe del fiscal reconoce que no las hay". Y se congratuló de que en el informe no apareciesen implicadas personas vinculadas a CDC. No habían pasado 24 horas y el fiscal general del Estado, Eduardo Torres-Dulce, dio su réplica.

El fiscal general declaró a TVE que sí hay pruebas concretas, y calificó de "muy sólida" la investigación de la fiscalía de Cataluña. Las pruebas son suficientes, añadió, para ser elevadas a la justicia. Pudo haber dicho también que la acusación no se ha formulado contra la Generalidad sino contra personas todavía no señaladas pertenecientes a CDC, el partido que lidera el Sr. Mas.

Lo máximo que admitió el Sr. Mas fue que en el asunto de los supuestos sobornos de la empresa constructora Ferrovial, para la obtención de contratos de obra por la Generalidad, sí hubo "convenios legales pero no estéticos", una forma elegante de decir que su partido es acusado de haberse beneficiado de más de seis millones de euros de financiación fraudulenta, en un caso que, en principio, supone acusaciones por la desaparición de más de 18 millones, desviados mediante una trama de pagos ilegales. Al menos la mitad del dinero implicado se supone que fue a parar a los gestores del Palau de la Música de Barcelona, una institución cultural que es la almendra de la propaganda cultural catalanista, independientemente del prestigio del que solía gozar.

¿Partido o institución pública?

Felizmente, se congratuló el Sr. Mas, las acusaciones "están circunscritas a personas que no tenían que ver con Convergencia". ¿Será ésta una forma de reconocer que sí estaban implicados funcionarios y cargos políticos de la Generalidad?

En realidad se trata de personas ligadas indistintamente al partido y a la Generalidad. El fiscal anticorrupción de Cataluña lo expresa de esta forma: las comisiones por la concesión de obras se daban a "personas (del partido) con ascendencia política suficiente... para influir de forma determinante" en los encargados de adjudicar las obras (la Generalidad). Unos y otros estaban ligados por un "pacto criminal".

Figuran, entre otros, Joaquín Pujol i Figa y Joaquín Triadú, ambos secretarios generales de la Presidencia bajo los gobiernos de Jordi Pujol. También Jaume Camps, parlamentario entonces de CiU. Otro participante en la trama fue Carlos Torrent y Macau, fallecido en 2005, responsable financiero de CDC, administrador de la Fundación Ramón Trías Fargas, implicada en la trama como intermediaria y pantalla para la desviación de fondos. La labor de Torrent fue transferida a su muerte a Daniel Osácar Escrig, vinculado al departamento de finanzas de CDC. También recibió fondos desviados Angel Colom, uno de los primeros catalanes que se declaró independentista después de la Constitución, y nombrado secretario de Inmigración de Convergencia por Artur Mas.

En fin, como mentís rotundo a la inocencia del partido está el hecho de que la sede de CDC está embargada para hacer frente a sus responsabilidades, en una de las ramas del caso, que terminó en penas de cárcel a los dos principales acusados, Félix Millet y Jordi Montull, penas cuyo cumplimiento han esquivado hasta ahora mediante fuertes fianzas. (Véase sobre este caso de corrupción en Cataluña, y otros muchos, el libro de Félix Horcajo, "La Pasta Nostra". Editorial Sekotia).

Las acusaciones del fiscal anticorrupción rebasan ya los términos del caso Palau. Sería adecuado denominarlo en esta nueva fase "caso Ferrovial", pues en ella aparecen ligados esta empresa, CDC y funcionarios políticos de la Generalidad. Dos directivos de la empresa figuran como imputados en el informe fiscal, y quedan por nombrar los responsables del partido ("que no han podido ser adecuadamente identificados", dice el fiscal anticorrupción), así como los titulares de los "órganos públicos" que entraban en la trama criminal.

Durán y el control de los tiempos

La pasada semana se abrió una brecha en la solidez de la coalición gobernante, al declarar el líder de UDC, Josep Antonio Durán i Lleida, que no estaban dadas las condiciones para celebrar en 2014 la consulta soberanista sobre la que Artur Mas ha apostado su futuro político.

La defensa de la brecha corrió este sábado a cargo de la persona que en este momento ejerce de portavoz de CDC, Lluis Corominas, vicesecretario general del partido, quien actúa en delegación parcial de las funciones que venía ejerciendo hasta recientemente Oriol Pujol, secretario general de CDC e imputado en el caso de las ITV abierto contra él y otros.

Corominas dijo textualmente: "En este momento tan duro, en que la gente nos mira buscando el norte, el objetivo final, lo que no podemos hacer es generar dudas desde la propia federación". En su opinión, la declaración de Durán es de las que "debilitan y no suman, sino que restan y siembran dudas". Durán había aconsejado "no correr" hacia la consulta.

ERC teme que si se difiere la consulta, pase el momento psicológico creado por las reiteradas promesas de celebrarlo antes del final de la legislatura, y preferiblemente en 2014, un año con resonancia de encantamiento por recordarse en ese año el tricentenario de la caída de Barcelona ante el ejército borbónico en 1714, y por la celebración en septiembre de aquel año del referéndum sobre la independencia de Escocia. Jordi Pujol contribuyó a la creación de este mito cuando declaró, hace unos diez años, que Cataluña sería independiente el día en que Escocia lo fuera.

ERC sufre tensiones internas por la cuestión de la fecha de la consulta. Un sector de ese partido está resentido con Durán; así, el diputado al congreso español, Alfred Bosch, advirtió el pasado viernes de que si la consulta se posponía, ERC retiraría el apoyo al govern. Lo mismo dijo al día siguiente, pero de forma más diplomática, Oriol Junqueras, líder de ERC: "nuestro objetivo no es hacer la consulta, sino hacer el estado propio", para añadir: "Confiemos en que el govern cumplirá sus compromisos, y que por tanto, a pesar de cualquier provocación, nosotros también cumpliremos los nuestros con los ciudadanos".

Aunque la apertura del caso de corrupción contra CDC e indirectamente contra la Generalidad puede desacreditar tanto al partido como al govern ante las opiniones interna e internacional, estos casos de corrupción no representan por sí mismos una amenaza sería al gobierno o al partido del gobierno. Véase lo que pasa con los casos Gürtel y Bárcenas en relación con el PP y el gobierno de Rajoy.

Lo que puede ser más decisivo es el mantenimiento o ruptura del equilibrio interno de la coalición catalana, dado que el control de los tiempos es, dentro de un plan estratégico cualquiera, un factor tan significativo como la cohesión y potencia de las fuerzas en presencia.