jueves, 13 de junio de 2013

TURQUÍA PIERDE TERRENO EN EUROPA Y ORIENTE MEDIO


Mientras, arden las hogueras en Plaza Taksim

Publicado el 13 de junio de 2013 en capitalmadrid.com

Antonio Sánchez-Gijón.- El humo de las hogueras encendidas en la Plaza Taksim de Estambul por los revoltosos, y el de los botes de gas de la policía, llevan dos semanas ocultando a la opinión interna e internacional los problemas reales de Turquía. Estos son dos, y los dos son graves.

El primero es que las negociaciones para el ingreso de Turquía en la Unión Europea están tan estancadas que no sería extraño que los turcos desesperen de ellas y que abandonen el proyecto de unir esta nación, mayoritariamente de religión y cultura musulmanas, a una organización de naciones culturalmente cristianas.

El segundo es que Turquía está perdiendo Siria en favor de Irán. Hace tres años, la Turquía del primer ministro Erdogan era uno de los pocos países, aparte de Rusia, con influencia sobre Damasco. Hoy Erdogan no sólo es visto como un enemigo por el régimen de Bachar el-Assad sino que Ánkara ha visto rota su ilusionada política exterior de “cero problemas con los vecinos”, con la que esperaba restaurar su influencia histórica sobre esa región del mundo..

Turquía declaraba hace pocos años no creer en las ambiciones nucleares de Teherán, en contra del parecer de sus aliados occidentales. Su proyecto diplomático consistía en mantener con Irán un benevolente duopolio de hegemonías que permitiese mantener en paz una región atravesada por la rivalidad sectaria entre chiitas y sunnitas. La guerra civil de Siria ha roto este proyecto, y Teherán y Rusia ayudan a Damasco a aplastar sus enemigos internos, mientras Turquía se ve reducida a sólo poder ofrecer asilo a los opositores y refugiados del presidente sirio, al no recibir mas que tibio  respaldo político y militar de sus aliados occidentales.

Las inquietudes de Turquía por causa de la crisis siria son compartidas por Israel. Tamir Pardo, jefe del Mossad, el servicio secreto israelí, se reunió el martes 10 de junio con su colega turco, Hakan Fidan, para discutir el papel de Irán en Siria y acercar posiciones en relación con la conferencia de paz a celebrar en julio próximo.

Europa ve con desconfianza lo de la Plaza Taksim

El viernes de la pasada semana Erdogan dio voz a su frustración con Europa, en una conferencia de Asuntos Ministeriales con la Unión Europea. El primer ministro no se mordió la lengua: “Esperamos que los que llevan las cuestiones del acceso de Turquía a la Unión hagan autocrítica”, dijo. Para añadir: “la UE debe cesar de incumplir las promesas hechas a Turquía. Turquía no es un país al que se le puede hacer esperar a la puerta”. Erdogan se quejó amargamente del régimen de visados impuesto por la Unión a Turquía: “un régimen que no existe en su acquis legal”.

“La UE debe exponer honradamente por qué no ha aceptado a Turquía. El público turco debe ser informado de por qué este proceso toma tanto tiempo”, siguió quejándose el primer ministro. Sin embargo, Erdogan reconoció que en algunos aspectos Turquía estaba en mejor situación con respecto a la Unión que algunos países que pertenecen legalmente a ella. En el plano de las expectativas económicas, sin duda tiene razón.

Los principales obstáculos a que Turquía concluya su negociación con la Unión resultan de su conflicto político-territorial con Chipre. Ánkara reconoce y protege la República Turca del Norte de Chipre, que para la Unión es sólo una región secesionista de Chipre. El descubrimiento de importantes yacimientos de gas en el Mediterráneo oriental crea un potencial de conflictos sobre las jurisdicciones marítimas y la plataforma continental, entre Turquía, Chipre y la República Turca de Chipre, que la Unión Europea no está en condiciones de mediar.

La violencia policial contra los acampados en Plaza Taksim, ejercida con variados grados de intensidad según los días, fue objeto de duras críticas en una sesión del parlamento europeo el pasado miércoles, donde se oyeron voces en favor de dar un portazo a las negociaciones de ingreso de Turquía en la UE.

Consciente de su techo de cristal ante Europa, el primer ministro turco salió este miércoles 12 a colocar un cortafuego: convocó a un grupo de representantes de la cultura, del periodismo y de la universidad, y justificó su iniciativa de remodelar el parque Gezi, adjunto a la plaza, y que ha servido de excusa para el movimiento de protesta. Esa remodelación, recordó Erdogan, había estado incluida en su programa electoral; otras reformas en la vecindad de la plaza, como la construcción del hotel Sheraton, y la de la universidad Koç habían supuesto la tala de miles de árboles sin provocar un solo tumulto.

Disidencia sí, vuelta a la tortilla no

Es evidente que un movimiento popular que ha reunido numerosas veces entre 5.000 y 10.000 personas en casi todas las ciudades del país, no responde a una causa tan marginal como la tala de unos pocos árboles en un pequeño parque.

El movimiento debe verse principalmente como un choque cultural, en torno a símbolos. El proyecto de Gezi comprende la construcción de un edificio de apariencia militar otomana, destinada a galería comercial, y una mezquita. La acción sobre el parque Gezi sigue pocas semanas después de una ley que restringe el consumo y venta de alcohol. Estas iniciativas son percibidas por una amplia capa de la población como atentados contra el legado laico y nacionalista que inspiró la naturaleza del régimen constitucional desde los tiempos lejanos del fundador de la moderna Turquía, Kemal Atatürk.

Es sintomático que las manifestaciones que han acompañado a los choques con la policía han estado nutridas tanto por la juventud como por militantes del partido popular republicano, de tradición laica y kemalista. Pero esto no lo explica todo.

En los tres últimos años Erdogan y el gobierno del partido Justicia y Desarrollo (AKP, sus siglas en turco) han infligido duros reveses a dos de los más firmes soportes de la tradición kemalista: la judicatura y los militares. Para mayor agravio contra estos dos colectivos, Erdogan tiene en marcha conversaciones con Ocalan, el líder del Partido Kurdo de los Trabajadores (PKK), el movimiento independentista autor, a lo largo de muchos años, de innumerables actos de terrorismo y de la muerte de incontable número de soldados. Erdogan lleva tiempo negociando con una rama democrática de los kurdos  (el partido Paz y Democracia) la devolución de derechos políticos y lingüísticos a esa minoría. Cualquier intento de pacificación por esta vía negociadora quizás exigiera el retorno a territorio turco de gran número de guerrilleros del PKK, refugiados principalmente en el norte de Iraq y Siria, una idea de la que los republicanos abominan.

Otro motivo de descontento con Erdogan en amplias capas de la población, incluso en su propio partido, es el proyecto de convertir el régimen constitucional turco, de república parlamentaria a presidencialista. Con Erdogan como jefe de estado, por supuesto, después de que una nueva mayoría parlamentaria vote una constitución que permitiera a Erdogan presentarse a la presidencia.

Otra fuente de oposición a las ambiciones políticas de Erdogan es el movimiento Gulen, una nutrida organización de inspiración religiosa pero de observancia estrictamente civil, que en el pasado dio su apoyo a Erdogan y que hoy desconfía de sus ambiciosos proyectos. Un periódico portavoz de este movimiento, Zamam, ha criticado duramente la conducción de la crisis de Plaza Taksim.

La comunidad de negocios, que invariablemente ha estado detrás de Erdogan porque le ha asegurado muchos años de estabilidad económica, que ha permitido un desarrollo acelerado del país, empieza a tener sus inquietudes. El CEO del Garanti Bank, Ergun Ozen, ha expresado su apoyo a los manifestantes de Taksim.

Sin embargo, todos esos hechos constatables deben ser contrastados con otros no menos contrastables: la gran popularidad de Erdogan en las capas tradicionales y piadosas de la población, que siguen siendo la mayoría, y sobre todo en el interior de Anatolia.

Desde esta perspectiva, los acontecimientos de Plaza Taksim son representativos de algunos cambios, y buen material para los telediarios. Pero desde luego no dan para una revolución o siquiera, como se decía antes, para anunciar una “vuelta a la tortilla”.

Xi Jinping reclama un espacio en Las Américas


Promesas financieras en Centroamérica y México, estratégicas en Estados Unidos

Publicado el lunes 10 de junio de 2013

Antonio Sánchez-Gijón.– Las visitas de los jefes de estado de las dos mayores potencias mundiales (Estados Unidos y China) en el plazo de un mes a un mismo pequeño país, Costa Rica, hubiera hecho pensar en el pasado que las dos se estaban disputando la amistad o la alianza de ese minúsculo actor internacional, para reforzarse cada uno en su rivalidad frente al otro. Pero la geopolítica ya no es el lenguaje que hoy hablan las relaciones internacionales. Es la geoeconomía. En efecto, el presidente Barack Obama visitó San José el 3 de mayo pasado, y allí se encontró con los jefes de estado de todos los países centroamericanos más el de la República Dominicana.

Objetivo de aquella reunión: profundizar las relaciones comerciales, despejar el camino a mayores inversiones de los Estados Unidos en la zona, y discutir la función que el istmo centroamericano puede jugar en la fusión económica y comercial entre el Pacífico y la región del Caribe, rica en petróleo. Se trata de dos inmensas cuencas marítimas que dentro de muy pocos años estarán mejor comunicadas cuando se inaugure el ensanche del canal de Panamá, que permitirá el paso de barcos gigantescos que pondrán en los mercados de uno y otro lado cantidades inmensas del gas licuado de Norteamérica.  Aparte, por supuesto, de discutir la mejora de la lucha contra el crimen organizado en Latinoamérica y la migración ilegal.

La visita de Xi Jinping, esta pasada semana, a Costa Rica ha sido parte de su "tarjeta de presentación" ante el hemisferio occidental como nuevo presidente de la República Popular de China, en un viaje que le ha llevado además a  Trinidad-Tobago, México y los Estados Unidos. El éxito de esta última visita, que terminó este último sábado - sin duda la más importante para los intereses de una potencia mundial como China - se ha visto reforzado por la versión benigna que de sí mismo ha lanzado el líder chino en Mesoamérica, un área incluida en la esfera de influencia de los Estados Unidos.

Pero aunque el lenguaje es geoeconómico, la dialéctica que le da soporte sigue siendo geopolítica. El anterior liderazgo chino, del que ahora Xi Jinping toma el relevo, emprendió dos iniciativas para romper el cerco que la geografía pone a la masa continental china, que debe mantener sus comunicaciones con el sur de Asia, África y el Mediterráneo a través de un enjambre de aguas territoriales pertenecientes a potencias medianas o pequeñas, no siempre amistosas con el gigante oriental. Dos vectores de comunicación deberían orillar este "cerco", en opinión de Pekín: carreteras y oleoductos a través de Birmania, desde China interior al océano Índico, y redes de transporte desde China occidental hasta un puerto en Pakistán, en la proximidad del mar de Arabia. Y ahora este intento de surgir con fuerza en el Caribe y el Atlántico.

Grandes esperanzas en Costa Rica...

Expuestas brevemente esas "directivas de seguridad nacional" de China, volvamos al viaje de Xi Jinping a Costa Rica. En la cartera de negociaciones se hallaban la ampliación de la carretera Rio Frio y Limón ($400 millones), en la costa atlántica, la ampliación y modernización de la refinería de Moín ($900 millones), la concesión de préstamos blandos, compra de bonos del estado, la financiación de sectores específicos de la actividad, como la flota de taxis  y autobuses, la donación de un estadio, paneles solares, la creación de una zona económica especial con el apoyo del Banco de Desarrollo de China, el chino Merchant Bank y los dos gobiernos, etc. Las cantidades implicadas en todos estos proyectos pueden alcanzar los $2.000 millones. Los dos países se han comprometido a celebrar una Cumbre Empresarial China-Latinoamérica, en noviembre próximo.

La "generosidad" de Xi es un premio de China a un país que rompió sus relaciones con la República China (Taiwán) en 2007, y un peldaño para vincular China con la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe. (CELAC). Los dos países están unidos por un tratado de libre comercio (desde 2011). No obstante, el capítulo de donativos e inversiones apenas compensará la desfavorable balanza comercial: exportaciones por $331 millones de Costa Rica a China y 1.440 millones de China a Costa Rica, según las últimas estadísticas.

... y México

Xi Jinping se presentó en México, el pasado día 4, con una comitiva de 119 empresarios. Una comisión mixta discutirá la creación de un corredor de desarrollo industrial entre Salina Cruz en el Pacífico y Coatzacoalcos en el Caribe, a través del istmo, proyecto en que están muy interesados los mexicanos pero que requiere grandes inversiones ($40.000 millones para los diez primeros años).

Los chinos tienen de momento un interés prioritario respecto de México: la prometida reforma de su industria de hidrocarburos. Las reformas que el presidente Peña Nieto se propone emprender en este sector se anunciarán, según espera el gobierno, antes de final de año. Su propósito es captar tecnología y capitales extranjeros, que reanimen este sector clave de la economía, en franca decadencia desde hace bastantes años. El 75% de la exportación de hidrocarburos va dirigida a los Estados Unidos y solamente el 7% a Extremo Oriente. China quiere comprar "industria del petróleo". Su petrolera Sinopec anunció recientemente la compra del 50% de la norteamericana Cheasapeake, por $20.000 millones. En 2009 compró la suiza Addax, por 7.00 millones.

México tiene una relación comercial con China, aún más desproporcionada que la de Costa Rica: en 2012 exportó por valor de $5.700 millones e importó por $56.900 millones.

Una vez más, China no tiene modo de compensar una balanza comercial tan desequilibrada sino con promesas de inversiones. De momento, según anunció Xi Jinping, se cerrarán con México diversos contratos comerciales por valor de $1.000 millones. Se formará una comisión de alto nivel empresarial, y se firmarán varios memorándums de entendimiento en materia minera, energética, universitaria, cultural, etc.

China quiere vestir ya la talla de los Estados Unidos

Mientras las visitas de Xi Jinping a los dos países latinoamericanos ha tenido un carácter marcadamente exploratorio (de los mercados sobre todo, pero también de las relaciones de China con el marco institucional latinoamericano), la realizada al presidente Obama ha tenido un carácter más reivindicativo: China exige un puesto más influyente en las grandes instituciones económicas del mundo, concretamente en el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial. China duda de la capacidad del FMI para ayudar a sacar a Europa de la recesión, o influir en el comportamiento financiero y fiscal de los Estados Unidos. Pekín depende pesadamente de esas dos zonas económicas: mientras la primera se halla en recesión, la segunda apenas empieza ahora a salir del hoyo.

La debilitación de esos dos mercados ha tenido un profundo impacto en el nivel de vida de la población china. Mientras el consumo representaba el 39% del PIB en la etapa de expansión comercial, ese índice ha bajado ahora al 34%. El gobierno ha mantenido la actividad económica con inversiones descomunales ($4.3 billones entre 2008 y 2010). Pekín, además, tiene en marcha un ambicioso plan multianual de desarrollo del territorio interior, que incluye la incorporación de 400 o 500 millones de trabajadores a sectores modernos de la producción. Hoy día, la fuerza laboral más evolucionada (más de 300 millones) se concentra preferentemente en las ciudades industriales de la costa, y durante los últimos veinte años se ha dedicado a producir para exportar. Ahora necesita producir para consumir si quiere soslayar el riesgo de conflictos sociales.

La entrevista con Obama, que no ha producido acuerdo específico alguno, ha servido para un propósito limitado: tender puentes entre dos personalidades, cada una de ellas con su pequeña lista de agravios. De parte de los Estados Unidos, las acusaciones de ciber-espionaje chino contra sistemas informáticos de naturaleza estratégica en los Estados Unidos y robo de propiedad intelectual por ese medio, así como tibieza china en contener las provocaciones del nuevo líder del Corea del Norte. Los Estados Unidos reclaman la revaluación del renminbi, para ayudar a contener el déficit comercial norteamericano ($315.000 millones en 2012).

China percibe que la liberalización del comercio internacional que Washington predica y practica en su comercio con Europa y Asia-Pacífico le deja fuera, y pide ser incluida y que se tome su moneda, el rinminbi, como divisa de reserva.

El resultado de los dos días de encuentro de Xi y Obama ha sido calificado de "único, positivo y constructivo" por los norteamericanos. Obama mismo calificó ese resultado como "terrific".

"Terrific" pero moderadamente. China se ha llevado un terrible rapapolvo en cuanto al robo de secretos y propiedad intelectual. Al parecer Obama advirtió a Xi de que "si continúa este robo directo de la propiedad de los Estados Unidos, esto va a presentar problemas muy difíciles en las relaciones económicas", en la versión de las palabras del presidente ofrecidas por el director de Seguridad Nacional, Thomas E. Donilon.

China, se excusó Xi, también es víctima de este tipo de ataques. "Esta puede ser un área - sugirió - en la que los Estados Unidos y China pueden trabajar juntos de un modo pragmático".

La "cumbre" informal ha tenido un primer resultado aparentemente positivo: las dos Coreas se reunieron este fin de semana para restablecer la zona económica común, cerrada hace meses por el bisoño y provocador líder del norte, Kim Jon Un.

En resumen, el largo viaje de Xi Jinping para darse a conocer ha creado expectativas entusiastas en unos (Costa Rica y México) y muy reservadas en otros. Ahora le toca a Xi mover pieza y dar más a conocer sus verdaderas intenciones.

 

sábado, 8 de junio de 2013

Letonia desmiente a Rajoy: los pequeños cuentan



El Gobierno de Riga entrará en la eurozona por la puerta grande
Publicado el jueves 6 de junio de 2013 en capitalmadrid.com

 
Antonio Sánchez-Gijón.– El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, infligió uno de los más tristes agravios al espíritu que anima la construcción europea cuando dijo recientemente: "los pequeños países no cuentan para nada en Europa". Rajoy quería salir al paso de las pretensiones del presidente de la Generalidad catalana, de construir un estado propio dentro de la Unión Europea. Nunca lo hubiera dicho. La Unión Europea está llena de pequeños estados, gran parte de ellos más chicos aún que Cataluña, y menos prósperos y peor dotados que esa región de España, los cuales, sin embargo, han invertido todos sus recursos políticos y sentimentales en ser y sentirse parte de una unión formada en torno a los ideales de libertad, comunidad de valores y de experiencias históricas, labradas a través de siglos de guerras y paces.

El último de tales estados en abrazar la parte más ardua del proyecto europeo es Letonia, que el miércoles 5 de junio obtuvo la luz verde de la Comisión para ingresar en la eurozona en 2014. Será el décimo octavo estado europeo que comparta la moneda común. Letonia ingresó en la Unión en 2004, junto con otros dos pequeños estados, Lituania y Estonia. Letonia tiene dos millones de habitantes (casi la cuarta parte de los catalanes) y 65.000 km cuadrados de territorio (casi el doble que Cataluña).

Este verano ingresará en la Unión otro pequeño estado, Croacia. Será su vigésimo octavo miembro.

Echar a los lobos un montón de cosas

Que le digan a los finlandeses que Finlandia no cuenta nada en la Unión Europea, como pequeño estado que es. ¿De dónde cree el Sr. Rajoy que procede el celo reformista que recorre las economías europeas, un celo que apunta, como a través de la mira de un cañón, a las economías del sur? ¿Sólo de Alemania? Por Dios..., si en Europa del sur, después de a la canciller Merkel a quien más tememos es al comisario Olli Rehn, un finlandés de pro, que nos hace preguntarnos de dónde sacará este señor inspiración y ánimo para tanto celo reformista sino del afán de supervivencia de un país que, como nos contó Ángel Ganivet, es capaz de tirar un hijo a los lobos para que la familia se salve. ¿Quién no tiraría a los lobos en España la complacencia de los poderes públicos, los intereses creados de cada sector social, la cooptación y el pacto partidario como sinapismo, el clientelismo, la corrupción, la galvana de tantas ramas de las administraciones, o de los sindicatos?

También Letonia ha tirado muchas cosas a los lobos. Después de 1991, cuando alcanzó la independencia, hubo de echar abajo la estructura institucional y económica heredada del régimen soviético y prepararse para ingresar en la UE. Una vez dentro, durante tres años recogió una formidable cosecha: hasta 2007 registró un crecimiento medio anual del 10%.

El mal de altura que aquejó a Irlanda y a los países del sur de Europa prendió en los países bálticos, prácticamente al mismo tiempo. Y por las mismas razones: sueldos y salario crecieron por encima de la productividad, la industria financiera tomó el mando y la economía dejó de ser competitiva. Pero con una diferencia: Letonia se enfrentó a su crisis, no a pasitos, sino de una sola y dolorosa zancada. En 2008, su economía se contrajo 4,6%. En 2009 la dosis se triplicó: 17,7%. El paro (5,4% en 2007) llegó al 20,7 en 2009. Riga recortó un 20% los salarios del sector público. Impuso rebajas importantes a las pensiones y metió tijera al gasto público. Letonia tenía la suerte de sufrir una deuda pública muy tolerable (19% en 2008), aunque en rápido crecimiento (36% en 2009).

Después de tres años de reformas la economía había recobrado el aliento. El desempleo cayó a 14% en 2012, las obligaciones con el préstamo del Fondo Monetario Internacional se cumplían y la deuda pública se contuvo al 37% del PIB en 2012. El déficit fiscal se redujo al 1,2% en ese año, una caída a plomo desde el déficit del 2009, de 9,8%.

En resumen, la crisis lituana ha durado apenas tres años. En 2011 su economía creció 5,5%, y una décima más en 2012. Su crecimiento para 2013 y 2014 está asegurado, y triplica los índices previstos de crecimiento para la zona euro en 2013 y 2014.

Nada de los anteriores índices puede ocultar que el país sufrió un aumento acelerado de la pobreza, como en gran parte del resto de Europa, sobre todo en la del sur. Ello sin duda explica que haya una mayoría de la opinión opuesta al ingreso en el euro, una resistencia a la que el consejo de ministros de la Unión, del 27 y 28 de junio, puede ayudar a vencer mediante palabras y medidas de apoyo, entre otras las del presidente Rajoy.

Los pequeños votan, y negocian las políticas comunes

La noción de que el tamaño lo es todo en Europa o en la Eurozona es una pulsión para contrarrestar la cual se ha creado la arquitectura jurídica e institucional de la Unión. Tal pulsión es una fuerza centrípeta contra cuyo abuso los grandes deben precaverse, sobre todo los que no son "el más grande de todos". Sólo la afirmación continua de las leyes europeas puede evitar que los grandes arrollen a los chicos.

Esas leyes europeas cuidan de que los distintos estados de la Unión vean protegidos sus intereses y derechos mediante un sistema de integración diferenciada, la cual debe asegurar un mismo nivel de derechos y obligaciones para todos, según las consideraciones pertinentes en cuanto a tiempo, espacio y materia que afectan a cada uno de los estados miembros, sean éstos grandes o pequeños. Pasar por alto los derechos derivados de ese principio es adoptar el modelo de "Europa a la carta", por el que los estados más fuertes están en condiciones de servirse los platos más abundantes.

El euro es un caso de "cooperación reforzada". Esta deriva su legitimidad de los principios de la integración diferenciada. Aunque no se puede ignorar la fuerza centrípeta que ejercen los estados más grandes sobre el conjunto, o sobre algunos estados más pequeños en particular, ese poder de atracción (o incluso de satelización) puede neutralizarse apelando a las leyes comunes libremente aceptadas por los estados, y en última instancia incitando al parlamento europeo a que ejerza sus funciones de control y aprobación.

Tampoco hay estado pequeño que no cuente para nada cuando el consejo europeo trata de introducir legislación que deba ser ratificada por cada uno de los estados miembros. De modo similar, ni siquiera los estados que no pertenecen al euro se sienten impotentes ante las decisiones del Eurogrupo, ya que éstas deben ser negociadas y aprobadas en el Consejo Económico y Financiero de la Unión, donde un estado no-euro tiene derecho a oponer su voto a decisiones sobre el euro, tales como la integración financiera de la eurozona, un posible proyecto de estructura presupuestaria común, la adopción de una política económica integrada, etc., obligándolos así a negociar con él (Véase Nicolai von Ondarza, "Strengthening the Core or splitting Europe"?, Stiftung Wissenschaft und Politik, marzo 2013).

En resumen, el Sr. Rajoy no debe enfrentarse al desafío del independentismo de la actual Generalidad de Cataluña con argumentos tan endebles como el del tamaño. Los hay de sobra.

 

 
 
 
 
 

El prudente Obama, desbordado en Siria


La iniciativa contra el régimen de Assad está pasando a las fuerzas extremistas

Publicado el lunes 3 de junio de 2013 en capitalmadrid.com

Antonio Sánchez-Gijón.– Las opiniones públicas de los Estados Unidos y de Europa dieron suspiros de alivio cuando el presidente Barack Obama hizo saber, hace dos años aproximadamente, que no iba a imponer una prohibición de vuelos sobre Siria, al contrario de lo que había hecho contra la Libia de Gadafi. Esta prohibición dejó en tierra la aviación del régimen, a consecuencia de lo cual su ejército se mostró incapaz de aniquilar los reductos rebeldes, lo que tuvo como resultado la caída del régimen y la muerte del extravagante dictador. Gracias a esa medida, Libia aún mantiene la esperanza de que en su territorio podrá consolidarse algún día un régimen razonablemente democrático.

El suspiro de alivio por la decisión contraria del presidente Obama para Siria puede estar convirtiéndose ya en profunda ansiedad. Aumentan las señales de que el conflicto civil sirio se está transformando en uno de tipo internacional, con alineamientos cada vez más definidos de los países y agentes políticos de la región y el ancho mundo. Lleva tiempo funcionando la alineación Irán-Siria con un brazo en las fuerzas políticas de confesión chiita del Líbano, y frente a ésta una alineación de Arabia Saudí, Qatar y Turquía con el apoyo de la diplomacia político-militar de algunos países occidentales. Mientras la primera coalición tiene el respaldo político-diplomático de Rusia, la segunda no cuenta con un apoyo similar de los Estados Unidos.

Las dos coaliciones adversarias confían cada vez menos en que la resolución del conflicto pueda ser conducida a una mesa de negociaciones entre las fuerzas políticas sirias - las del gobierno y las de la oposición armada - para hacer salir el régimen baasista del presidente al-Assad y dar entrada a un régimen constituido mediante procedimientos democráticos.

Estas alineaciones internacionales se desdoblan a su vez en otras de tipo sectario, que enfrentan a poblaciones chiitas y sunnitas, cada una apoyada por ramas extremistas de sus respectivas fes: el movimiento libanés Hezbolá y el iraní de los pashdarán del lado chiita, y el movimiento de  la Yihad Islámica, los salafistas y la organización al-Qaida, por el lado sunnita. Hezbolá figura en la lista que bastantes países occidentales tienen abiertas para agrupaciones consideradas terroristas, mientras que al-Qaida figura invariablemente en todas ellas. Los militantes sunnitas, sectarios o no, están recibiendo apoyo económico de países del Golfo opuestos al régimen de al-Assad.

Trípoli, arrastrada al conflicto

Ya se ha producido el desbordamiento internacional del conflicto por la vía del sectarismo. En efecto, en la ciudad libanesa de Trípoli facciones chiitas y sunnitas, que durante años se han mantenido vigilantes y armadas contra la otra, entraron en combate a mediados de mayo. La paz del Líbano depende del equilibrio entre las dos sectas principales. El ejército libanés no es enemigo para las milicias armadas de Hezbolá, y rehúye la confrontación armada. Hezbolá tiene un stock de decenas de miles de misiles, y dispone de decenas de miles de combatientes, bien entrenados y armados.

El desbordamiento del conflicto a Trípoli se debe a la agitación de los sunnitas de la ciudad, ayudados por rebeldes sirios, como venganza y operación de distracción en respuesta a la ayuda de las milicias de Hezbolá al ejército sirio para poner sitio a la ciudad de Qusair, en manos de los rebeldes desde hace varias semanas. Qusair se halla en el valle del Orontes, a pocos quilómetros de la frontera con Líbano, y es clave para el control de la populosa ciudad de Homs, la cual a su vez es clave para asegurar las comunicaciones entre Damasco y Aleppo en el norte, más la región siria con mayoría de población alauita, y vía de acceso al valle de la Bekaa, la fortaleza tradicional del chiismo libanés y de Hezbolá.

Qusair, una población de 40.000 habitantes en tiempos de paz, se ha quedado reducida a 30.000. La situación militar ya no les permite escapar. Se estima que hay 1.500 heridos, la mayoría sin asistencia médica ni recursos sanitarios.

La Cruz Roja internacional lanzó a finales de semana un llamamiento a dejar salir a la población atrapada; un llamamiento suscrito por el secretario general de las Naciones Unidas. Rusia acaba de oponerse a una declaración de "preocupación"  del consejo de seguridad por la situación de Qusair. Este último fin de semana se consideraba inminente el asalto del ejército sirio, ayudado por Hezbolá, para tomar la ciudad.

Si Qusair cayera en poder de las fuerzas leales al régimen, es previsible que los combatientes que logren escapar se desplacen a Líbano, para obligar a Hezbolá a retirarse de Siria.

Hezbolá está pagando un precio muy alto por su apoyo al régimen sirio. Hasta ahora ha gozado de un prestigio inmenso en todo el mundo árabe, chiita o sunnita, debido a sus éxitos tácticos y políticos sobre Israel. Ahora Hezbolá es visto por la mayoría de los árabes como un aliado de su enemigo secular, Irán, además de agente de la tiranía assadiana. Aunque el líder del movimiento, Hassan Nasralá, describe su lucha en Siria como un combate contra al-Qaida, todos saben que su intervención es una medida desesperada para conservar el régimen de Damasco, que siempre le ha dado apoyo y le ayuda a mantener su hegemonía en Líbano y armarse hasta los dientes para contener a Israel.

Una actitud equívoca con dos lecturas

Del lado opuesto de la frontera sectaria, al-Qaida trata de erigirse en portavoz de la ira sunnita, debido al hecho de que la guerra civil ha producido 80.000 víctimas mortales, la casi totalidad civiles de la mayoría oprimida, esto es, sunníes. Actualmente "al-Qaida en Iraq", que en las últimas semanas ha conducido una campaña de terror que ha causado 300 víctimas mortales iraquíes, intenta su fusión con los yihadistas sirios en una "al-Qaida en Iraq y Siria".

Los intereses tácticos compartidos por las guerrillas yihadista, salafista, y las de al-Qaida, pueden convertirse en el factor determinante de la orientación que ha de tomar el movimiento anti-Assad. Los Estados Unidos se excusan para no ayudar a los rebeldes por el temor a poner en manos de esas fuerzas extremistas recursos militares que puedan volverse contra Occidente, si llegan a ganar.

Los acontecimientos más recientes parecen demostrar la hipótesis contraria: que es la falta de apoyo directo de Occidente a los rebeldes lo que ha causado su debilitamiento militar, el cual está siendo corregido por los extremistas.

Es muy probable que ese efecto se agudice en las próximas semanas. El régimen sirio ha encendido los ánimos del mundo árabe por la brutal represión, a primeros de mes, de las poblaciones de al-Baida y Baniyas, recuperadas por el ejército. En lo que ha sido calificado como una "masacre" se estima que perdieron la vida 200 hombres, mujeres y niños. Baniyas está muy cerca de Tartus, donde Rusia dispone de una base naval, la única que posee fuera de su territorio nacional. Rusia, pues, conoce perfectamente de lo que es capaz el régimen al que apoya con municiones, armas, créditos y cobertura diplomática.

El objetivo estratégico de Rusia llega más lejos que lo que se juega en Siria. Moscú y Washington podrían fácilmente ponerse de acuerdo en dejar caer a Assad después de una conferencia entre las fuerzas moderadas del régimen y las de la oposición, pudiendo Rusia conservar la base de Tartus, sus relaciones comerciales y asegurar el cobro de sus créditos. Pero Rusia no está tan interesada en Siria (que es mucho) como lo está en conservar intactos los intereses estratégicos de Irán, en cuanto son contrapuestos a los de Occidente.

Una prueba de que el juego geopolítico podría ya estar siendo sobrepasado por el conflicto sectario es el llamamiento efectuado el pasado viernes por un conocido clérigo sunnita, jeque Yusef al-Caradawi, egipcio asentado en Qatar, convocando a los fieles de todo el mundo a acudir en defensa de Qusair y calificando a Hezbolá e Irán peores enemigos del Islam que judíos y cristianos.

 

Bruselas y la OCDE responden al eufórico encuentro de París


Rajoy y Hollande proponen la Contrarreforma. Barroso pide la Reforma

Publicado el jueves 30 de mayo de 2013 en capitalmadrid.com

Antonio Sánchez-Gijón..– El sentido común dice que no puede producirse una Contrarreforma si previamente no ha habido una Reforma. Eso al menos es lo que enseña la historia europea del s. XVI. Pero con sólo sentido común no se entienden las cosas de Europa. En los tres últimos días la lógica histórica ha ido al revés.

La semana empezó con una Contrarreforma sui generis, auspiciada por el presidente francés François Hollande, el presidente Rajoy y un selecto grupo de "seniores" de la historia contemporánea europea, bajo la hospitalidad del Berggruen Institute, en París, pero un día después vinieron la Comisión Europea y la OCDE a leernos las provocativas tesis de la Reforma que los europeos debemos abrazar si queremos salvar nuestra fe (en Europa) y nuestros empleos.

Entiéndanse las ideas de Reforma y Contrarreforma en un sentido intrahistórico. Como es bien sabido, ésta última reforzó la legitimidad histórica de los poderes que la abrazaron, y dio como contrapartida mejoras en cuanto a la moralización de costumbres, la disciplina del orden eclesial y la depuración de las prácticas religiosas,  sin alterar las bases de legitimación del poder, ni cambiar los métodos de producción. Los reformados, por su parte, cambiaron de dogmas, destruyeron las bases de los poderes tradicionales y dieron origen a nuevas formas de organización política y social. Y también a otra economía. En París no se propuso nada de eso. Se trataba de conceder lo menos posible, para no tener que alterar las estructuras que garantizan el actual status quo político y social.

Lo ofrecido en París fueron mejoras en el empleo juvenil, pero rehuyendo comprometerse con los problemas de fondo, esto es, con las estructuras que legitiman el actual estado de cosas.

Por muy lacerante que sea, el desempleo juvenil es sólo una derivada del anquilosamiento de las estructuras laborales de muchos países europeos, de la poca voluntad de sus élites políticas para ir al fondo de los problemas de paro y estancamiento económico, y de su falta de resolución en abordar las reformas que necesita la economía de la Unión Europea. Llamar a ese ejercicio "new deal para el empleo de los jóvenes", como se adjetivó a sí misma la reunión, haría sonreir al inventor del término, cuya aplicación removió todos los órdenes de la vida económica y social de su país.

Dos réplicas seguidas

La primera réplica a lo de París vino accidentalmente al día siguiente, en un comunicado de la OECD, al presentar su Economic Outlook, que afirmaba que Europa "necesita más medidas de consolidación fiscal". La segunda llegó por voz del presidente de la Comisión Europea, J. M. Barroso; los países europeos en recesión "deben cumplir los objetivos acordados que les permitan acelerar los esfuerzos para poner en orden sus finanzas y llevar a cabo reformas que ya deberían estar hechas (overdue reforms)".

Hace unos días la Comisión, como estímulo a la reforma, ofreció a los estados problemáticos gozar de un relajamiento de los plazos en que deben tener sus finanzas públicas en orden (para no sobrepasar el 3% del PIB en sus presupuestos). España, Francia, Polonia y Eslovenia gozarán de un año más sobre lo ya acordado, y Holanda y Portugal gozarán de uno. El tiempo extra, dijo Barroso este miércoles, "debe ser utilizado prudentemente para elevar la competitividad".

La reunión de París ha sido presentada como un triunfo de la tesis de que lo prioritario en este momento es aliviar la austeridad, empezando por los seis millones de jóvenes desempleados que hay en la Unión. Sin embargo, en opinión de un alto cargo de la Comisión, expresada este miércoles, el mensaje que debería llegar a los europeos es que "el énfasis está cambiando de la austeridad a las reformas estructurales" (agencia Reuters).

Si se analizan las cifras manejadas en París, se concluye que es imposible que el problema del desempleo juvenil sea resuelto por la vía de los fondos comunitarios disponibles o agenciables en tiempo útil. Actualmente están más o menos asegurados €32.000 millones, y consisten en un crédito de 6.000 de la Comisión hasta el 2020 para un programa inspirado en el Erasmus, para jóvenes trabajadores, por 16.000 millones procedentes de los fondos estructurales que llevan año y medio sin aplicarse, y 10.000 millones del Banco Europeo de Inversiones, con la esperanza de que éste fondo asegure préstamos para las pymes que contraten jóvenes, por un montante de €60.000 millones.

Éxtasis con Rajoy

El presidente del gobierno hizo en París cálculos posiblemente arriesgados sobre esos fondos. Espera que los que se apliquen al desempleo español no cuenten como déficit del estado, al igual que en el caso de la banca. Afirmó, además, que no habrá más reformas laborales..., por lo menos de momento. Eso sí, pidió que el BEI aumente su dotación de capital hasta los €30.000 millones. El diario El País, animador del encuentro, está extasiado con Rajoy. Este miércoles decía: "Rajoy pronunció en París uno de los discursos más trabajados y más claramente europeístas de los últimos meses".

Como adelanto de lo que iba a decir la Comisión al día siguiente, tanto el alemán Martin Schulz, presidente del parlamento europeo, como el ministro de Finanzas de la República Federal, Wolfgang Schäuble, que asistieron al encuentro, se mostraron escépticos sobre el alcance y la utilidad de lo propuesto en la conferencia.

Alemania no va a perder el control de la llave que aprieta o afloja la austeridad de los otros. Su Banco de Desarrollo acaba de formular un plan para conceder préstamos a empresas pequeñas y medias de España, Portugal y, posiblemente, Grecia. Cuando puede, Berlín no se deja intermediar por Bruselas.

El método de trabajo de Berlín será ofrecer la financiación que ese tipo de empresa no puede conseguir en los mercados nacionales, mediante transferencias del Banco de  Desarrollo alemán al Instituto de Crédito Oficial (ICO), para que éste haga préstamos a bajo interés a las compañías, cediendo, pues, parte de la ventaja de los bajos tipos con que opera la banca alemana. Aunque el dinero implicado en el primer acuerdo es relativamente poco (€1.200 millones), es suficiente para poner en manos de la canciller Merkel un instrumento de supervisión sobre la marcha de las reformas españolas, sobre todo si se tiene en cuenta que el gobierno español espera atraer créditos colaterales por €2.000 millones más.

Como en toda operación que implique crédito (sea moral o financiero), sus efectos pueden desvanecerse o crecer aritmética o exponencialmente, así que si España quiere lograr los préstamos que no llegan a sus empresas, por la vía "alemana" le llega un estímulo para tomarle gusto a las reformas que Rajoy, en París, dijo que por ahora no pensaba hacer.

En otro orden de cosas, la enfática respuesta que la CE dio al ejercicio de ilusionismo de París revela la inquietud de la Comisión por su relativa pérdida de control sobre la crisis, que cada vez más depende de actuaciones particulares de Alemania, la cual ya hizo hace diez años las reformas que hoy quiere imponer a los otros, y gracias a las cuales está en condiciones de controlar los necesarios flujo de crédito necesarios para superar la crisis.

 

De Guindos "consuela" a la Comunidad Valenciana


"Estáis tirando de la economía como nadie"

Publicado el lunes 27 de mayo de 2013 en capitalmadrid.com

Antonio Sánchez-Gijón.– Este fin de semana el ministro de Economía, Luis de Guindos, señaló a la Comunidad Valenciana como la vanguardia de la recuperación económica de España. Este encomio trata de recuperar la moral del PP valenciano, bastante hundida después de la crisis causada al conocerse la explotación que la trama Gürtel hizo de Valencia para sus negocios ilícitos, y puede también ser la ocasión de que el partido se reintegre a la posición central dentro del PP nacional. El anterior presidente de la comunidad, Francisco Camps, llevó el partido y la Generalidad un poco "a su aire" gracias a sus excelentes resultados electorales, mantenidos incluso cuando el gobierno de España estaba en manos del socialista Rodríguez Zapatero. Es lo que el catedrático de Sociología de la Universidad Autónoma de la CV llama un "microclima político independiente" que ha durado algunos años.

En el saneamiento de la economía española, dijo De Guindos, la Comunidad "está tirando como nadie"; sus exportaciones "crecen más que la media española y eso es el indicador más certero de que vamos hacia adelante".

El ministro hablaba en lo que parecía un acto de homenaje del partido popular al presidente de la comunidad, Alberto Fabra, en el primer aniversario de su mandato, inaugurado a raíz de la dimisión de un Camps envuelto en la variable "trajes" del caso Gürtel.

El problema de España, dijo el ministro, era "la falta de confianza y credibilidad". Ya se ha empezado a dar la vuelta a estos dos factores, aseguró: "los datos de las próximas semanas y los próximos meses lo pondrán de manifiesto".

El ministro de Energía y Turismo, José Manuel Soria, secundó las palabras de De Guindos. Bajo el president Fabra "se están sentando las bases del crecimiento, la prosperidad y el bienestar en la Comunidad". Ilustró esta aseveración con un ejemplo: si no hubiera sido por la labor de la Generalidad, la factoría Ford de Almusafes habría deslocalizado parte de su producción.

El "homenajeado" Fabra dejó de lado el optimismo y adoptó el tono reivindicativo: "Si las otras autonomías hubiesen recibido la financiación per capita que ha recibido la Comunidad Valenciana sus déficits habrían sido superiores al nuestro". Y una indirecta a Cataluña: "La comunidad no pide financiación a cambio de soberanía, ni el déficit como premio y castigo. Los valencianos no somos ciudadanos de segunda".

El presidente del partido y presidente de la Diputación de la provincia de Valencia, Alfonso Rus, puso las cifras: la comunidad tiene un déficit de €11.000 millones. Es lo que llamó "su deuda histórica". Después, la exigencia: "Que nos paguen lo que nos deben y no tendremos que hablar de déficit asimétrico". El PP valenciano, dijo Rus, "tiene las ideas muy claras: tanto tengo, tanto gasto". A seguido, la voluntad de compromiso: "si no pagan, que al menos se comprometan a pagarlo". Y por fin, una apelación al presidente Rajoy: "Tiene que cumplir. Llevamos toda la vida ofreciendo glorias a España; que nos las ofrezcan ahora a nosotros".

A este último respecto, Alberto Fabra dio seguridades: "Rajoy será el presidente que devuelva a la comunidad una financiación justa". Rajoy, añadió, cumple sus compromisos con la CV, alusión indirecta a los planes del gobierno para ejecutar el llamado corredor mediterráneo de tráfico ferroviario. Para mejorar el idilio del PP nacional con la comunidad, Fabra anunció que Rajoy acudiría el 8 de junio a una convención regional del partido en Castellón. Rita Barberá, la alcaldesa de Valencia, ha lanzado ya su guante al ruedo: seguirá siendo candidata a la alcaldía de la ciudad del Turia, anunció este fin de semana.

De inmediato, poca ayuda

El vicesecretario de Estudios y Programas del PP nacional, el valenciano Esteban González Pons, sin embargo, pareció dar pocas esperanzas de ayuda inmediata. "Los problemas de la comunidad valenciana - dijo - sólo pueden resolverse desde Valencia". Y puso como ejemplo de la capacidad valenciana de esfuerzo colectivo el remedio dado al desastre causado por la riada histórica del Turia, en 1957: "Los valencianos, con nuestro esfuerzo, fuimos capaces de desviar el rio para evitar futuras riadas... Ahora tampoco nos van a ayudar".

Se nota que el Sr. Pons habla de la riada de 1957 un poco de oídas, porque durante muchos años todos los españoles que echaban una carta al buzón tenían que añadir un franqueo suplementario de 0,25 pesetas para las obras de desvío del rio Turia.

Las autoridades de la CV llevan desde hace meses denunciando una carencia de financiación que afecta a la calidad de los servicios que presta en materia de sanidad, educación, investigación, dependencia, etc. A su parecer, la Comunidad recibe aproximadamente el 85% de la media de transferencias que el estado envía a las comunidades.

Alberto Fabra es uno de los líderes regionales menos susceptibles de crear tensiones con el liderazgo del partido. Su estilo calmo, contenido y bastante limpio de retórica, le hace aparecer como uno de los pocos barones regionales que no han sufrido desgaste debido a la dureza de las medidas aplicadas para afrontar la crisis. No se puede decir lo mismo del propio PP valenciano; las intenciones de voto a su favor se hunden, aunque no tanto como las del partido socialista del País Valencià.

Los expertos en estados de opinión consideran probable que en cualquier proceso electoral próximo el PP retroceda sustancialmente a favor de Unión, Progreso y Democracia e Izquierda Unida. Pero el PP valenciano aún pudo alardear este fin de semana de que bajo el mandato de Fabra se le han incorporado 20.000 nuevos afiliados, como asegura un video propagandístico presentado en la ocasión que nos ocupa.


 No salen las cuentas pero entra el AVE

Las autoridades valencianas tendrán muy difícil cumplir la autorización del déficit dispuesto por el gobierno. El ejercicio 2012 se cerró con pérdidas de financiación muy superiores a las previstas por el Consejo de Política Fiscal y Financiera en mayo de ese año. Entonces se calculó un recorte de gasto de €1.435 millones y un aumento de ingresos de 1.116 millones, con lo que se conseguiría un saneamiento de la deuda por 2.551 millones. Hacienda ya ha emitido una estimación pesimista sobre ese ejercicio fiscal. Desde un punto de vista agregado, dice Hacienda, "la Comunidad presenta un grado de ejecución del 54%".

Dos factores principales causaron el fallo de los cálculos: la cancelación del proyecto de canon sanitario, que iba a suponer 360 millones de ingresos, y el fracaso de la venta de patrimonio, así que los ingresos quedaron 424 millones por debajo de lo calculado. Esto ha determinado, dicen los valencianos, que la Comunidad sea la segunda por la cola, después de Murcia, en cumplimiento de los objetivos fiscales.

Las cuentas de la comunidad se enfrentan a una amenaza inminente. El expediente de regulación de empleo para la Radiotelevisión Valenciana, que redujo la plantilla en casi 1.300 empleados con el objetivo de quedarse con sólo 400, y un presupuesto de €68 millones, puede verse anulado por la sala de lo Social del Tribunal Superior de Justicia de la comunidad. En ese caso, el reingreso de los antiguos empleados agravaría el déficit de este año en algunos cientos de millones de euros.

No todo son disgustos en la CV. El próximo 23 de junio se inaugura la extensión del AVE a Alicante. En el futuro, este tren se extenderá al sur de la provincia y Murcia. La obra ha supuesto una inversión de €9.000 millones.

También se registra aumento de actividad en las industrias del calzado y del juguete. Valencia es un importante puerto de contenedores, y ha entrado de lleno en los ciclos del turismo de crucero. El AVE pondrá las decenas de miles de madrileños que poseen un apartamento en la costa alicantina a menos de dos horas de distancia hasta la capital de la provincia. Sin embargo, otros sectores industriales, como la cerámica de Castellón, apenas logran sobrevivir.

Tal vez el encuentro del 8 de junio en Castellón traerá buenas nuevas, más específicas, para la Comunidad Valenciana. Veremos.

 

TERMINA LA BRILLANTE OPERACIÓN FRANCESA PARA DEFENDER MALI


Francia, a la cabeza de Europa en materia militar. Alemania en la retaguardia

Publicado el 23 de mayo en capitalmadrid.com

Antonio Sánchez-Gijón.- La crisis fiscal que afecta a numerosos países de la Unión Europea, y de la eurozona en particular, nos hace olvidar que hay otros compromisos y obligaciones políticas a las que todos los socios deben atender. Si en el área económico-fiscal la centralidad de las políticas está siendo ejercida, de modo no oficial pero contundente, por Alemania, en el área de la seguridad y defensa la centralidad corresponde con todo derecho a Francia. Es justo no olvidarlo porque ésta es una carga de la que Alemania generalmente se desentiende, o a la que contribuye con el mínimo posible.

Y sin embargo, los países de la Unión tienen firmado un tratado por el que se obligan a adoptar una política de seguridad y defensa, como parte de una política exterior y de seguridad común (PESC).

En menos de dos años ha sido Francia quien ha tomado la iniciativa para promover dos acciones militares destinadas a reforzar la seguridad de Europa. Se trata de la ofensiva aérea de Libia contra el régimen del coronel Gadafi, en 2011, que culminó con la caída de su régimen y su muerte, y la operación contra las brigadas yihadistas que se habían apoderado en 2012 de una parte inmensa del Sáhara, en el territorio de Mali, a comienzos del 2013. Con dos riesgos implícitos: 1) las amenazas contra la integridad y seguridad de ese país, y 2) la aparición de un riesgo inminente de desbordamiento hacia Mauritania y, a través de este país, hacia las costas atlánticas de África, con su vecindad con provincias españolas y por lo tanto europeas.

En Libia se ha instalado un gobierno que, aunque todavía se muestra inestable, es favorable hoy día a Occidente, del que espera colaboración para implantar formas democráticas de organización social y política. Esta disposición ha permitido la reanudación de la actividad de las empresas europeas y norteamericanas en la extracción de los recursos energéticos libios, y al mismo tiempo restaura la colaboración en el control de los flujos migratorios de África hacia Europa.

La otra operación, la de Mali, iniciada a primeros de año, ha privado a las fuerzas yihadistas de una inmensa base territorial desde la que lanzar operaciones hostiles de todo tipo contra los países vecinos y contra Europa: terrorismo, criminalidad común, estimulación y control de flujos migratorios sobre el sur de Europa, amenazas y ataques contra fuentes de suministros de energía en Argelia,  etc.

El yihadismo, dispersado y reducido a escaramuzas

Francia acaba de poner fin a la fase ofensiva de la llamada operación Serval. A partir de ahora, las fuerzas francesas que queden in situ ayudarán y colaborarán con una fuerza interafricana de 12.000 efectivos, autorizada en diciembre último por resolución del consejo de seguridad de las Naciones Unidas, la cual velará por que las columnas yihadistas no se atrincheren de modo seguro en bases desde la que lanzar operaciones a lo ancho y largo del Sáhara.

Queda dicho, implícitamente, que esas fuerzas yihadistas se hallan ahora reducidas a planear y ejecutar esporádicas actuaciones tácticas contra este o aquel objetivo menor, sin poder llegar al grado de operaciones estratégicas, como la que les permitió temporalmente ocupar todo el Mali del Norte y casi conquistar la capital, Bamako. Actualmente se registra actividad de los grupos yihadistas, mediante comandos volantes o bases clandestinas, en Túnez, sur de Libia, Chad, la región de Darfur en Sudán y el norte de Nigeria.

La operación Serval le ha costado a Francia €205 millones, y ha necesitado la participación de 4.000 efectivos franceses y más de 5.000 malienses y chadianos. A partir de ahora las fuerzas interafricanas se dedicarán a proteger los centros urbanos y vías de comunicación, con el apoyo de 1.000 efectivos franceses, y una ayuda de los Estados Unidos desde una base en Níger para la vigilancia aérea del territorio, así como el apoyo de otros países, entre ellos España, para la instrucción  de efectivos del reconstruido ejército maliense.

Sería conveniente que la opinión europea y, por supuesto, los propios ejércitos  europeos, retuviesen lo que ha significado la operación Serval, en términos de experiencia militar. En 2014 se retirará la mayor parte de las fuerzas europeas que han operado casi un decenio en Afganistán. En ese país, hace ya tiempo que la mayor parte de las fuerzas de la ISAF (International Security Assistance Force) redujeron su operatividad a movimientos de aseguramiento del territorio en torno a sus bases. Por eso Mali aporta las experiencias más actualizadas de tipo operativo y táctico. Hagamos un relato muy sintético de la operación.

El 10 de enero  de este año se pusieron en marcha dos columnas de 150 vehículos, tripulados por yihadistas,  algunos de ellos armados con artillería ligera. Su objetivo: la toma de las ciudades del norte de Mali que aún no controlaban, y la entrada en la capital. Cuando las avanzadillas llegaron a 200 km. de Bamako, fueron frenadas en seco por la contraofensiva francesa. En efecto, el presidente Hollande ordenó la intervención de  una fuerza de contención, preparada con antelación, y que entró en acción el día 11. Unidades motorizadas francesas se plantaron en la capital, procedentes de Costa de Marfil. Fuerzas especiales y de infantería helitransportadas atacaron las columnas. Cuatro Mirage 2000D, estacionados en Djamena (Chad) las dispersaron. Timbuctú fue liberado mediante una operación paracaidista nocturna. Las fuerzas africanas empezaron a llegar el día 19, cuando ya se habían recuperado casi todos los centros urbanos.

La base tecnológica y científica de la defensa europea, al límite de sus capacidades

Sostener las operaciones sobre un escenario con distancias de cientos de kilómetros requirió poner en pie un operativo logístico sobre un espacio mucho más extenso, así como la coordinación de prestaciones militares aportadas por los Estados Unidos, Alemania, el Reino Unido, los Emiratos Árabes Unidos, Canadá, España, Italia, Suecia, Dinamarca, Holanda y Bélgica, consistente principalmente en aviones de transporte de personal y material, lo que necesitó la recarga de combustible en vuelo (4.000 km. entre Francia y Mali), aportada por los aviones norteamericano, poniéndose así en evidencia el incumplimiento del compromiso europeo de dotarse de una fuerza de transporte militar, en torno a algunas centenas de aviones A400M, que aún están en fase de construcción, con seis años de retraso.

Otros éxitos fueron el despliegue de sensores por todo el territorio, cubriendo los movimientos de las columnas, así como la coordinación de varios sistemas de satélites para la obtención de imágenes y el empleo de drones y sistemas de radar, todo lo cual requirió emplear recursos tecnológicos avanzados para la información y análisis de las señales sobre las que basar la dirección de las operaciones. En realidad, muchos de estos recursos fueron llevados al límite de sus capacidades, para una operación relativamente limitada, lo que suscita la cuestión de cuántos recursos tendría Europa a su disposición, en caso de un conflicto internacional mayor.

En resumen, es cierto que Francia no está a la vanguardia de las reformas económicas que Europa necesita; casi se diría que su política se hace notar sólo por tratar de moderar o limitar la tremenda presión alemana sobre el resto de la eurozona. Pero también es cierto que su esfuerzo y avances en materia militar crea un standard que posiblemente casi ningún otro país europeo (y por supuesto no Alemania) desee para sí y esté en condiciones de igualar.

Europa, como queda probado más arriba, no puede ser unidimensional.