martes, 27 de marzo de 2012

¿Es Rajoy el hombre capaz de sacar a España de su crisis?

El presidente debería colaborar más estrechamente con Monti frente a los mercados 
Publicado el 26 de marzo del 2012 en Capital Madrid.com
Antonio Sánchez-Gijón.– Fue un desliz verbal. Mario Monti, el primer ministro italiano, debió darse cuenta de inmediato. Pocas horas después su portavoz rectificó lo que todos habían entendido perfectamente. Monti hablaba al Foro de Confcommercio, en Cernobio, este fin de semana. Sus palabras fueron éstas: España "ha hecho una reforma laboral muy incisiva, pero no ha puesto toda su atención sobre las cuentas", por lo que "está causando preocupaciones a la Unión Europea, ya que las tasas (de interés) suben y no hace falta mucho para producir un contagio, que podría propagarse".
Las palabras suelen ser más impactantes que los gestos, aunque el que les voy a recordar lo es bastante. Se trata del del presidente Sarkzoy y la canciller Merkel, al final del consejo europeo del 23 de octubre último, cuando en respuesta a una pregunta sobre si tenían confianza en las promesas acabadas de hacer por el primer ministro Berlusconi, los dos se miraron y se rieron. Fue la nota de humor negro a un veredicto alcanzado en aquella reunión, y que fue corroborado al día siguiente por los mercados. Berlusconi no era el hombre para sacar a Italia de la crisis.
A partir de ahí, se disparó la prima de riesgo italiana, hasta que el Banco Central Europeo la contuvo "a hurtadillas". Una temible inferencia de las palabras de Monti respecto de España podría ser ésta: ¿es el presidente Rajoy el hombre capaz de sacar a España de su crisis?
Pocas horas después de las palabras de Monti, su secretaría sacó un comunicado "renovando la  total confianza en la determinación del gobierno español" para alcanzar "la consolidación fiscal, y evitar el crecimiento de los ‘spreads'". Las soluciones al caso español, pues, están aún en periodo de pruebas.
Dos pruebas que pasar: una fiscal, otra ideológica
Las pruebas pendientes son, grosso modo, dos: el presupuesto del estado y la reforma laboral. El primero se conocerá a fin de mes, y será examinado de inmediato por equipos técnicos de la UE. A estas horas, sin embargo, no se puede estar seguro de que las cuentas del estado se hayan podido cuadrar perfectamente, sin haber podido penetrar los hondones de las cuentas de Andalucía, una de las regiones fiscalmente más opacas de España (si no la más), cosa que sólo será posible, en el mejor de los casos, después del 25 de marzo.
Aún queda por aprobar la reforma laboral. Con un partido popular en pleno goce de la mayoría absoluta en el Congreso, es de prever que Rajoy impondrá lo esencial de su proyecto de ley. No debe temer mucho de la calle y de la huelga general del 29 de marzo: según una encuesta publicada este domingo (El País), 61% de los trabajadores consultados ha afirmado que no la secundará, y son menos del 30% los trabajadores con empleo que dicen que la seguirán. Un 67% reconoce que la huelga general no soluciona nada.
El Sr. Rajoy ha prometido a los agentes económicos interesados en la reforma todo tipo de consultas antes de votar la ley. La utilidad de esas consultas dependerá de si las partes son capaces de superar la confrontación ideológica. Veamos el caso italiano, que es muy semejante al español. En opinión del gobierno, el diálogo con los agentes sociales se ha visto tan condicionado por cuestiones ideológicas, que Monti decidió el 20 de marzo suspender las conversaciones con los sindicatos.
Comentaristas italianos describen la cuestión ideológica como la creencia que tienen los sindicatos de que existe un "derecho propietario" sobre el puesto de trabajo. Este derecho está de hecho consagrado en el artículo 18 de la actual Ley del Trabajo italiana, que hace prácticamente imposible confirmar en los tribunales el despido de un trabajador de una empresa con más de 15 empleados, aún en el caso de pérdidas. El empresario que se empeña en defender el despido en los tribunales se ve casi siempre condenado a readmitir al trabajador, y compensarle por el tiempo no trabajado. Esta es una situación con la que estamos familiarizados en España (el mercado dual del trabajo), y constituye uno de los puntos centrales de la reforma laboral del gobierno popular.
El reciente "sorpasso" italiano a España
El desliz de Monti sobre España puede que no sea enteramente falta suya. Demuestra que a pesar de la visita realizada no hace mucho por el Sr. Rajoy a Roma, no se ha establecido una asidua colaboración y consulta. Refleja también una no muy estrecha comunicación interpersonal entre Rajoy y Monti (o de empatía, o como le quieran llamar), como otras que funcionan en Europa. Monti está resultando ser uno de los líderes más populares de Europa. Esta popularidad (y credibilidad) se refleja en el "sorpasso" que Italia le ha dado a España en la reciente reducción de su prima de riesgo, por debajo de la española. Una estrecha colaboración de cara a los consejos europeos entre Italia y España reforzaría la apertura del mercado europeo, contraponiéndose a las tendencias menos abiertas de Alemania y Francia. En esto podría encontrar la alianza de otros países del norte, como el Reino Unido, Holanda y Austria. Monti es un peso pesado en todas los rings europeos. En estas lides, Rajoy es todavía bisoño.
Rajoy cuenta con una ventaja en relación con el futuro político de Monti: su cargo de presidente del gobierno no está sujeto a ninguna restricción como las impuestas a Monti antes de asumir la jefatura del gobierno por el partido del saliente Berlusconi, a cambio de su apoyo parlamentario. Su mandato no deberá exceder el del periodo electoral vigente, no debe salirse del programa propuesto, ni él ni sus ministros pueden postularse para la relección. En tanto cumplan este pacto, Monti y sus ministros podrán contar con el apoyo del Pueblo de la Libertad (el partido de Berlusconi y de su actual líder Alfano).
A diferencia de Monti, Rajoy no puede estar seguro de los apoyos parlamentarios con los que puede contar, y aunque no los necesita para la mayor parte de la legislación, le vendrían bien para afianzar su crédito ante Europa.
Un motivo de incertidumbre es la irrupción con fuerza, en los últimos días, del independentismo catalán, como resolución del décimo sexto congreso de Convergencia Democrática de Cataluña. Este no es el tipo de cosas que los mercados descuentan, como tampoco lo hacen con una sonrisa displicente de dos líderes europeos.

SARKOZY CONFIRMA SUS PREJUICIOS SOBRE ALGUNOS FRANCESES

Los ataques de Toulouse y Montauban, un cambio de rumbo de al-Qaida
Publicado el 22 de marazo del 2012 en Capital Madrid.com
Antonio Sánchez-Gijón.– Veamos lo ocurrido en Toulouse desde dos perspectivas distintas: la interna de Francia y la internacional sobre las redes terroristas de inspiración islámica. Los recientes asesinatos de tres soldados franceses (de origen inmigrante) y de otros dos días antes, en Toulouse y Montauban, fueron atribuidos con ligereza a grupos de la extrema derecha radicalizados, concretamente a tres soldados expulsados del ejército por demostraciones nazis. Luego llegaron los asesinatos de tres niños y un varón judíos en Toulouse, el pasado día 19.
Bajo el clima de sospecha creado por los primeros asesinatos, la izquierda y su prensa, así como el candidato presidencial de centro, François Bayrou, insinuaron que el presidente Sarkozy había creado un clima de xenofobia en el país con sus repetidas advertencias sobre la necesidad de contener la inmigración ilegal y la obligación de los inmigrantes legales de identificarse con los valores de la República.
Bayrou dijo que el asesinato de niños "por causa de su origen o la religión de su familia" está relacionado "con un clima de creciente intolerancia". El rabino jefe de Francia, Gilles Bernheim, señaló que "en Francia se producen amenazantes actos de antisemitismo". El filósofo Bernard Henry-Levy apuntó el dedo a "los locos de la defensa de la ‘identidad nacional' percibida como una entidad cerrada, timorata, alimentada de odio y resentimiento".
Motivo (pasajero) de disensión interna
La revelación, en la madrugada del día 21, de que la policía había puesto cerco a un apartamento donde se había refugiado un sospechoso de los crímenes dio un vuelco al clima de recriminaciones. El sospechoso era un ciudadano francés de origen argelino, Mohamed Merah, de veinticinco años, que había estado dos veces en Afganistán/Pakistán, y que se declaraba miembros de al-Qaida..
La candidata a la presidencia por el Frente Nacional, Marie Le Pen, pudo decir, plena de satisfacción, que "el riesgo del fundamentalismo ha sido subestimado en nuestro país. Estos grupos político-religiosos se desarrollan en medio de un cierto laxismo... Hace muchos años que se me criticaba por haber dicho que el antisemitismo estaba ligado al fundamentalismo islámico".
Los observadores de la campaña presidencial estiman que el giro de los acontecimientos favorecerán a los candidatos de derechas. Hay un gran rencor del partido del presidente, la Unión por el Movimiento Popular (UMP) contra el candidato socialista, François Hollande, que aunque en estos acontecimientos no ha echado leña al fuego, critica acerbamente al presidente en cuestiones de inmigración, integración y trato a las minorías. Hollande venía superando a Sarkozy en intención de votos hasta la pasada semana, cuando las tornas se volvieron y Sarkozy le sobrepasó. No sería arriesgado afirmar que la alarma creada en Francia por los actos criminales de un ciudadano perteneciente a una minoría, que los sociólogos señalan como insuficientemente integrada en la sociedad francesa, pondrán en el centro del debate público una serie de temas planteados por el presidente Sarkozy, en medio de acerbas críticas de sus contrarios políticos.
Una yihad espontánea y descentralizada
Veamos la perspectiva internacional. La llamada "yihad islámica" ha adquirido en los últimos años naturaleza de movimiento internacional descentralizado y abierto a incorporaciones espontáneas (como la de Mohamed Merah), fuera de la órbita organizada y centralizada de al-Qaida. Su fundador y líder, Osama Ben Laden, se estrujaba los sesos en los últimos meses de su vida para mantener su organización bien estructurada en escalas funcional y regionalmente jerarquizadas, Al mismo tiempo, en los sitios más impensados salían colaboradores espontáneos que tomaban iniciativas por su cuenta, cometiendo actos de terrorismo contra sus supuestos enemigos, que luego ben Laden criticaba.
Las revelaciones sobre los papeles de Osama encontrados por la patrulla que asaltó su residencia en Abbotabad, Pakistán, y publicados a cuentagotas por el periodista norteamericano David Ignatius en The Washington Post, muestra un líder de la yihad obsesionado por darle foco estratégico a las acciones de sus seguidores. La prioridad debía ser "los objetivos norteamericanos en el mundo no islámico, como Corea del Sur... El foco debe ser puesto en acciones que contribuyan al intento de sangrar al enemigo americano".
Según señala Ignatius, ben Laden criticaba a los que ejecutaban acciones en nombre de al-Qaida movidos por querellas locales, en lugar de luchar por la causa común de Palestina. Parecía incluso que determinadas acciones espontáneas de éxito, como el asesinato de varios agentes de la CIA, en Kost, Afganistán, por un militar jordano que trabajaba en aparente colaboración con ellos, le molestaban por falta de foco en la causa suprema: "Es necesario discutir Palestina ante todo", escribió sobre esta acción ben Laden.
El fundador de al-Qaida quería voluntarios, aunque no espontáneos. En una directiva a su segundo, Atiyah Abdelrramán, le pedía que "se preguntase en todas las regiones si tienen un hermano... que pueda operar en los Estados Unidos, (y que pueda) vivir allí, o al que le sea fácil viajar allí".
La figura del topo aparece como la principal herramienta de las acciones terroristas de hoy en día, aunque sin el foco exigido por ben Laden. Se trata del individuo que simula ser amigo o colaborador del "infiel" para volverse contra él en el momento que considere oportuno. Es una práctica muy utilizada en Afganistán por parte de soldados afganos que han vuelto sus armas contra sus compañeros o soldados de la coalición internacional. También es el caso de varios terroristas que estuvieron casi a punto de hacer estallar aviones sobre el territorio de Estados Unidos. El caso de mayor "éxito" fue el de un comandante del ejército USA, de fe musulmana, que asesinó a trece compañeros en un acuartelamiento en territorio norteamericano hace unos dos años. En España, hace pocas semanas se ha juzgado a varios inmigrantes que planteaban atentados en territorio español. El caso de los autores de los atentados del 11-M 2004, atribuido a una serie de musulmanes residentes legalmente en España, parece obedecer al doble impulso de la espontaneidad local y de la supervisión o dirección centralizada.
Los acontecimientos de Toulouse han puesto al descubierto algunas debilidades del sistema de defensa frente al terrorismo. La policía sabía que Merah había estado dos veces en Afganistán/Pakistán, y una vez fue detenido por los pakistaníes. Esto sólo debió haber suscitado alguna "curiosidad" sobre sus andanzas en Francia. La Dirección Central de Información Interior ha tenido el desparpajo de declarar que Mohamed "está dentro del perfil que solemos supervisar". Ya lo pueden decir: este individuo había estado bajo el foco de la policía en quince ocasiones nada menos, como pequeño delincuente. También se sabía de su hermano, que en esta ocasión parece ha prestado ayuda logística a Mohamed.
Después del luto, quizás debería ser la hora de revisar los procedimientos de quienes tienen la obligación de defender a los franceses..., o a los españoles.

LOS CRISTIANOS DE ORIENTE MEDIO, EN SU HORA DE OCASO

Publicado el 19 de marzo del 2012 en Capital Madrid
Muerte del papa copto Chenuda III
Antonio Sánchez-Gijón.- Chenuda III, papa de la Iglesia copta de Egipto, murió el sábado pasado. Su liderazgo era no sólo espiritual; también político, aunque puede que la efectividad de este último tipo de liderazgo hubiese ya muerto hace un año, con la revolución de la llamada Primavera Árabe.
El papa Chenuda era el hombre que hablaba ante el ex-presidente Hosni Mubarak, en defensa de los cristianos de Egipto y añadía un punto de legitimidad a su dictadura. Mubarak, en correspondencia, extendía sobre ellos un protectorado que les preservaba de los peores excesos de los celotes salafistas, aunque no siempre con éxito. Caído Mubarak, empezaron a ocurrir cosas contra los cristianos, impensables bajo su mandato. Es lo mismo que temen los cristianos de Siria si cae el tirano y el régimen que los ha protegido desde hace cuarenta años. Los cristianos sirios miran con enorme aprensión la suerte corrida por sus hermanos de fe iraquíes, la mitad de los cuales se han visto obligados a emigrar bajo la persecución ejecutada en proporciones iguales por los sunitas de al-Qaida y los chiitas de Moqtada al Sadr.
Fue Mubarak quien levantó, en 1985, el exilio interior que el anterior presidente egipcio, Anuar el Sadat, había impuesto a Chenuda en 1981. Muchos cristianos, sobre todo jóvenes, se adhirieron a la revolución de Plaza Tarir, y pusieron en cuestión las contemplaciones de Chenuda con la dictadura. No tardó mucho la junta militar que asumió el poder a la caída de Mubarak en señalar a los coptos los límites de la libertad que esperaban alcanzar: a principios de octubre del 2011 el ejército perpetró una matanza de dos docenas de coptos, al lanzar contra ellos carros de combate y dispararles, con ocasión de unos disturbios de tipo sectario, que llevaron al incendio de varias iglesias en El Cairo, y al arresto de 300 personas. La manifestación de los cristianos había sido motivada por el incendio de una iglesia copta en Assuan.
En ausencia de un código de derechos civiles y religiosos que se sitúe por encima de las diferentes fes, la relación entre los coptos y las autoridades están regidas por un pragmático entendimiento: las cosas no pueden escapárseles de las manos al que manda. Cuando se da palo a un lado, ha de darse palo al otro. El multitudinario entierro de las víctimas cristianas de octubre fue simultáneo al ahorcamiento de un musulmán que había asesinado a un cristiano. Una de las formas de mantener aplacada a la jerarquía y a la mayor parte de la comunidad cristiana de diez millones es prohibir expresamente a los coptos el derecho al divorcio, como mandan sus cánones, mientras está permitido a los musulmanes.
El delicado momento de los cristianos de Siria
En Siria, bajo la presión de lo que ya parece una guerra civil, el futuro de los cristianos es más incierto. Como en Egipto, los cristianos han prosperado y se han sentido seguros bajo la protección de los dos presidentes Assad. El fundador del partido único Baaz era un cristiano. El pacto con el poder es el mismo: sumisión al poder a cambio de libertad para sus enseñanzas y su vida social y económica. Sensible a la seguridad ofrecida por ese status quo, el patriarca maronita del Líbano, Bishara Butros al-Rai, aconsejaba recientemente a los cristianos sirios tener paciencia y dar al presidente al-Assad tiempo para llevar a cabo sus reformas.
El nuncio papal en Damasco, monseñor Mario Zenari, percibe con acuidad los riesgos en que se halla la comunidad cristiana, inmersa en una guerra civil que está adquiriendo tonos de confrontación sectaria: “La actual tensión entre sunitas y alauitas es determinante hoy día – declaró a mediados de marzo a Asia News, una publicación de la Iglesia-. A mi parecer, hay un espacio para los cristianos, los cuales no pueden perder la cita con este nuevo proceso histórico… Es urgente que se expresen, que se comprometan y no se reduzcan a mirar”. Sin desafiar al régimen, la Iglesia ha logrado llevar ayudas y medicamentos a algunas barrios bloqueados por el ejército, y ha mediado para la evacuación de cadáveres. Mons. Zenari resalta que “en todos los niveles, los cristianos han hecho de puente”. Sobre la posibilidad de que la suerte de los cristianos sirios sea semejante a la de los de Iraq es rechazada por mons. Zenari: ”Siria no es Iraq, ni tampoco Egipto; posee características propias, con una tradición de  tolerancia”.
Sin que se note apenas, mons. Zenari pone en primer plano la sinrazón de uno de los más graves crímenes de que se acusa a las fuerzas de represión de al-Assad: la muerte de niños. Precisamente la rebelión comenzó cuando unos menores hicieron una pintada contra al-Assad y fueron torturados por la policía. De los 9.500 muertos en las revueltas según la ONU, 500 son niños, añade el nuncio: “les han disparado a la cabeza, al corazón. Confío en que la comunidad internacional pueda hacer algo para hacer justicia a estos pequeños… Es urgente denunciar estos crímenes”.
El desconcierto de los cristianos de Siria viene expresado por la denuncia del sacerdote católico sirio Nabi Hourani en Asia News: “La mayoría de los cristianos se deja manipular por el régimen y creen que eso les garantiza el futuro”. Y añade: movidos por el miedo, “una parte de los cristianos y del clero escoge el sostén incondicionado (y sin duda poco meditado) del régimen. Desde este punto de vista, la Iglesia jerárquica de Siria corre el riesgo de perder una parte esencial de su misión evangélica original”.
Temor a que lo de Iraq se repita
El editor de Asia News, mons. Barnardo Cervellera, explica esta encrucijada existencial de los cristianos de Siria: “Los cristianos dicen que Siria corre el riesgo de convertirse en otro Iraq, un país dividido por líneas étnicas y religiosas donde no ha lugar para los cristianos”. Aunque Siria no es una democracia, al menos “allí se les protege”, añadió, en declaraciones al New York Times del 28 de febrero.
La experiencia de la Iglesia cristiana de Iraq no puede ser más desoladora. Sujetos a la protección forzada del régimen de Sadam Hussein, los cristianos iraquíes se convirtieron en víctimas preferentes de las masas enfervorecidas chiitas, oprimidas de siempre por Sadam, y de los terroristas sunnitas de al-Qaida en Iraq. Diversas campañas de terror (asesinatos, secuestros, bombas, expulsiones, la quema de la iglesia de Nuestra Señora de la Salvación, de Bagdad, en octubre del 2010, etc.) han determinado que aproximadamente la mitad de los cristianos abandonaran sus poblaciones, marchando muchos a otros países y otros al Kurdistán iraquí, donde gozan de cierta protección y ayudas. Se estima que este éxodo cristiano llega ya a los 500.000.
La encrucijada en que se encuentran los cristianos de Oriente Medio no es, sin embargo, más que un ejemplo o ilustración de las tragedias que los acontecimientos de Siria, como antes en Iraq y en menor medida en Egipto, pueden precipitar sobre las poblaciones de cualquier fe o etnia, como una consecuencia no prevista de las tan celebradas revoluciones árabes. Siria es, en este sentido, la piedra de toque. Y la muerte de Chenuda III suena como el toque de campana por un modo de convivencia que puede haber llegado a su fin.

EL GAS LICUADO ROMPERÁ EL OLIGOPOLIO A ESCALA MUNDIAL

Publicado el 15 de marzo del 2012 en Capital Madrid.com

Un estudio del MIT anticipa cambios sustanciales de este mercado en poco tiempo
Antonio Sánchez-Gijón.– A diferencia del mercado de petróleo, que es "mundial", el gas natural se mueve en un conjunto de tres mercados regionales (Rusia-Europa-Norte de África, Norteamérica y Asia oriental). Eso va a cambiar en los próximos años. La regionalidad es una limitación resultante de la separación de cada bloque regional respecto de los otros por inmensas distancias continentales u oceánicas. El instrumento será el gas natural licuado, capaz de ser transportado entre continentes por flotas de nuevos transportes de hidrocarburos. La experiencia española en esta tecnología del transporte tiene ya algunos decenios a sus espaldas. El último país europeo en incorporarse es Lituania.
La aparición del mercado mundial del gas natural viene anunciada por un estudio del Massachussets Institute of Technology, The Future of Natural Gas. El estudio relaciona esta predicción con "la notable velocidad y escala del desarrollo del gas de esquisto (shale gas), (que) ha hecho tomar consciencia del gas natural como un componente indígena del suministro interno, y de la consiguiente reducción de precios, muy por debajo de las últimas expectativas".
Éxitos de la tecnología de extracción del gas
Un informe del servicio de inteligencia estratégica Stratfor da por hecho que el mercado del gas en Estados Unidos, que es básicamente un mercado interno que aún necesita importar algunas cantidades, va a expandirse ilimitadamente gracias a los recientes retornos de la tecnología de extracción del shale gas, por fraccionamiento hidráulico y perforación horizontal. Entre 2006 y 2011 la producción de gas de esquisto se incremento un 50%. A este ritmo, los Estados Unidos, que producen el 85% del gas que consumen, será pronto un exportador neto de gas natural. Un antiguo senador por Missouri, Jim Talent, ha predicho que los Estados Unidos son "la Arabia Saudí del gas natural".
Los precios han bajado a medida que aumentaba la producción. El 2 de marzo el precio standard en aquel mercado era de $88 por mil metros cúbicos (mcm). Un año antes el precio era $135 por mcm. El mismo gas cuesta en Europa $409 y en Japón $589. El impacto del gas de esquisto en el mercado norteamericano está perjudicando al gas natural convencional, que necesita un precio de referencia para mantenerse rentable, de $140. La industria eléctrica se beneficiará de esta irrupción masiva de gas, ayudando a reducir la dependencia del carbón, con todos sus riesgos ambientales. Otra industria beneficiada será la de derivados químicos y plásticos.
Hay, pues, una magnífica oportunidad para hacer que los mercados "regionales", con precios caros más o menos permanentes debido a su aislamiento, se fundan en un solo mercado mundial. Esto crea la oportunidad para la industria del licuado de gas y la de la construcción naval de buques altamente especializados. También son necesarias las plantas de licuado y las de regasificación en las cabeceras del transporte.
Los Estados Unidos tienen una sola planta de licuado, situada en Alaska. Hay proyectos para nuevas plantas en el golfo de México, que son complejas desde el punto de vista ambiental y financiero (pueden costar $6.000 millones), y tardar algunos años en entrar on line.
En el lado de las terminales, actualmente hay en construcción veinte plantas de regasificación en Europa y Asia Oriental, y se están negociando contratos para construir otras en India, Corea del Sur, España y Japón. La actual participación del licuado en el mercado mundial del gas es del 30%. Cualquier incremento de esta cuota perjudicará de modo especial a Rusia, principal exportador mundial de gas. Rusia exporta a través de una red técnica y políticamente muy compleja de gasoductos, que para llegar a los mercados deben atravesar uno o más países, o una o más zonas económicas, como es el caso de sus exportaciones a países de la Unión Europea.
Impacto geopolítico del gas y del gas licuado
Son muchos los países que marchan hacia esta "Quimera del Gas". La norteamericana Noble Energy parece haber encontrado un campo prometedor en el Mediterráneo oriental, frente a Líbano e Israel, y al sur de Chipre. Sólo mencionar esos países es señalar potenciales conflictos geopolíticos. Otra zona prometedora es Mozambique y sus aguas, donde la Royal Dutch Shell parece haber encontrado un yacimiento de 30 billones de pies cúbicos. En el ámbito puramente del gas de esquisto, Polonia ha extendido 109 licencias de explotación de sus yacimientos. Se estima que su potencial puede alcanzar los 5,3 billones de mc.
Pero no basta que aumente el caudal de gas natural disponible en el mundo, de origen convencional o de esquisto. Para crear el mercado mundial es necesario que la tecnología de la licuefacción y regasificación sean también mundiales. Una señal de las cosas por venir es una reciente decisión de la pequeña Lituania. Dado que Vilna no puede permitirse de momento invertir en una planta de regasificación, el 2 de marzo contrató con una firma noruega, por $50 millones anuales, el alquiler de una Floating Storage and Regasification Unit (FSRU) desde 2014, la cual puede licuar para Lituania más gas que el que consume. Esto le dará un arma decisiva para resistir las presiones políticas que sufre de la rusa Gazprom, especialmente desde que cerró (2009) la planta de energía nuclear de Ignalina. Rusia proporciona anualmente a Lituania 3.000 millones mc.
El mencionado estudio del MIT trata de determinar "qué papel ha de jugar el gas natural en una economía condicionada por el carbón". El gas compite con otras energías principalmente en la generación de electricidad, pero su competitividad se puede extender al transporte por gas o diesel.
Cada uno de los mercados regionales, añade el estudio del MIT, tienen diferentes estructuras, diferentes grados de madurez, y fijan precios por métodos diferentes, cada uno de ellos sujetos a "factores geográficos y políticos". Los precios del mercado europeo se fijan en contratos a largo plazo; los asiáticos se fijan utilizando como baremo el petróleo. En Norteamérica la determinación de precios se hace en mercados de derivados y on the spot.
El estudio hace un listado de las ventajas de los dos sistemas de transporte prevalentes; gasoductos y LNG (liquified natural gas). El primero es más práctico para distancias relativamente cortas (digamos continentales), mientras que el LNG es más ventajoso en distancias intercontinentales.
Una España aquejada de cierto retraso tecnológico, pero con alguna experiencia en la prometedora industria del LNG, haría bien en prestar especial atención a las nuevas oportunidades que se le ofrecen en los ámbitos del puro negocio inversor, la construcción naval y la industria del gas en general, dentro de un mercado que está a punto de transformar muchas pautas del comercio de la energía.

SINERGIAS ENTRE LAS ELECCIONES ANDALUZAS Y LA HUELGA

Publicado el 12 de marzo ddel 2012 en Capital Madrid.com

Antonio Sánchez-Gijón.– El 25 de marzo, elecciones en Andalucía; cuatro días después, huelga general en toda España. ¿Cómo se combinan las dinámicas que conducen a esos dos acontecimientos? En la superficie, son de naturalezas distintas: la del primero, política; la del segundo, económico-social. En el fondo, se trata de una confrontación electoral entre un partido de derechas, el PP andaluz, frente a un gobierno andaluz de izquierdas, y un movimiento sindical en manos de la izquierda frente a un gobierno central en manos de la derecha. En Andalucía el gobierno del PSOE lucha por sobrevivir a la confrontación electoral, y en España al gobierno del Sr. Rajoy parece que no le será difícil resistir la presión sindical en la calle.
Ahora bien, el resultado de ambas confrontaciones será determinado de forma completamente distinta: mientras la de sindicatos-gobierno no tiene árbitro, la de la derecha y la izquierda andaluza gobernante tiene un juez inexorable: el recuento de los votos a pie de urnas. Se puede prever que una derrota o un mal resultado electoral de la candidatura encabezada por el actual presidente de la Junta andaluza, José Antonio Griñán, producirá un efecto desmoralizador en el frente sindical, puesto que se vería confirmada la voluntad del electorado de apoyar al partido que ha planteado las reformas laborales contra las que protesta el conglomerado izquierda política-sindicatos.
Así que se podría esperar que si el PP gana las elecciones andaluzas, el eco y el apoyo que recibiría la huelga general se verían debilitados en la medida de la amplitud del triunfo de la derecha. Aquí entra una variable importante, si no decisiva. La victoria del PP debe ser por mayoría absoluta, confirmando la tendencia general hacia la derecha por parte del electorado español en la casi totalidad de las comunidades autónomas. Si sólo obtiene una mayoría relativa, es muy probable que la única combinación posible para gobernar Andalucía sea una coalición PSOE-Izquierda Unida.
Ese resultado sería un desastre para el PP y para el gobierno. El carisma creado a su favor en las elecciones generales del 20 de noviembre por el hundimiento del PSOE, y por la visión de un mapa de España azul en sus tres cuartas partes, pondría en evidencia una debilidad intrínseca de aquel éxito electoral: más que un triunfo suyo fue una derrota aplastante del PSOE. De los millones de votos perdidos por éste en las generales, el PP sólo fue capaz de recoger 700.000. Una victoria insuficiente del PP para gobernar Andalucía (por no hablar de la hoy por hoy improbable derrota) mostraría a la opinión que su no muy arrollador ímpetu empezaba a frenarse. En ese caso debe esperarse una movilización sindical más enérgica y con más arrastre popular.
El candidato del PP, Javier Arenas, teme el efecto de las sinergias entre la izquierda y los sindicatos. Ayer, en el curso de su campaña, no dudó en cortejar a éstos últimos, expresando "mi respeto por los sindicatos". Es de esas expresiones que suenan un poco oficiosas. El secretario general del PSOE, Sr. Pérez Rubalcaba, fue mucho más rotundo en su apoyo tácito a los sindicatos durante el acto electoral celebrado en Andalucía: "Esta reforma la vamos a parar". El gobierno, dijo, crea la "desesperanza de encontrar empleo" y pretende que España "quede en manos de los empresarios".
A medida que la batalla electoral se vaya viendo en términos de confrontación ideológica, de izquierdas-derechas y empresarios-trabajadores, es decir, a medida que vaya radicalizándose, irá perdiendo fuerza el impacto en la opinión pública causado por la larga lista de escándalos de corrupción y mala administración que inundan las páginas de los diarios andaluces y españoles, y más se disipará la fatiga que los andaluces venían mostrando después de treinta años de gobiernos socialistas ininterrumpidos. Fatiga que se mostraba en encuestas de intención de votos que hace unas semanas auguraban un triunfo arrollador del PP pero que desde hace días muestran una tendencia descendente, aunque todavía no fatal para el PP.
Una juez y un interventor general
Pero no es fácil barrer el grueso dossier de escándalos debajo de la alfombra. Tampoco imposible: aunque muy pocos tienen presente el recuerdo de la lluvia de peonadas falsas del PER, ahora los titulares se los llevan los Expedientes de Regulación de Empleo (ERE), las falsas inversiones en la bahía de Cádiz y el trato de favor a las redes de intereses partidistas y familiares de altos dirigentes de la junta de Andalucía y líderes provinciales del PSOE, entre los que sobresalen los que afectan a las dos últimas jefaturas de gobiernos andaluces, las de Manuel Chaves y José Antonio Griñán.
La juez sevillana Mercedes Alaya envió a la cárcel, el pasado sábado, al que fue director general de Trabajo de la junta, Francisco Javier Guerrero, por haber concedido de forma ilegal (alegaciones del fiscal) 933 millones de euros en ayudas directas a empresas y para EREs irregulares. El Sr. Guerrero, en connivencia con otros, aprobó 617 ayudas socio-laborales y 270 ayudas a empresas, pese a conocer "su absoluta falta de competencia para ello", y lo hizo de forma "manifiestamente injusta y arbitraria", con el fin de favorecer a familiares y amigos, o personas próximas a altos cargos de la junta y del PSOE.
El Sr. Griñán se defendió ayer de cualquier atribución de responsabilidad que le pudiera corresponder como presidente de la junta, en unas declaraciones a El País. Este periódico, sutilmente, sugería en una crónica desde Sevilla, que "Mercedes Alaya (la juez) decidió el 22 de febrero hacer coincidir su agenda de declaraciones con la campaña electoral". Vamos, que la Sra. juez también está en campaña...
La apología que hace el Sr. Griñán de su labor al frente de la junta pone en evidencia, por lo menos, algunos fallos in vigilando, como cuando dice: "yo le puedo asegurar que el consejo (de gobierno) no tenía ni idea de quiénes metía (el Sr. Guerrero), en los expedientes". Más notable aún es conocer las relaciones conflictivas que el consejo de la junta tenía, al parecer, con la Intervención General. Sobre la actuación de ésta dice dos cosas diferentes: "Todos los fondos de los ERE fueron aprobados por el Parlamento. Si la Intervención se quejó del procedimiento lo hizo sin elevar nunca un informe de actuación y sin apreciar nunca malversación de caudales públicos". Más adelante, la entrevistadora le pregunta: "¿Cómo una cantidad de 600 millones de euros no es fiscalizada por la intervención general?, y el Sr. Griñán responde: "Eso tiene una fiscalización permanente. La propia intervención es la que llama la atención sobre el procedimiento, pero no ve la malversación ni la mala utilización de los fondos".
El lector, pues, puede preguntarse: ¿qué clase de "fiscalización permanente" es ésa en que la intervención puede pasar de presentar un informe sobre el empleo de seiscientos millones, y el jefe del ejecutivo andaluz no pide que la intervención le pase el correspondiente informe?
Si la competición electoral es vista por el pueblo andaluz como una oportunidad de revisar sus complacencias con un gobierno y un partido que tienen mucho que explicar, como se pone en evidencia en los casos de corrupción encausados o denunciados, es de esperar que la gane el PP. Si la competición se desvía a la confrontación ideológica, entonces el PP no puede estar seguro de su victoria. Así lo ve, por cierto, el Sr. Griñán: tres decenios de gobiernos del PSOE en Andalucía es "una manifestación muy clara de que el voto andaluz es socialista", sentenció en la entrevista citada.

CHINA PINCHA Y MODERA SU CFRECIMIENTO

Publicado el 8 de marzo del 2012 en Capital Madrid.com

Antonio Sánchez-Gijón.– ¿Es éste el gran reajuste de la economía mundial preconizado hace unos dos años por el autor del libro "On China", Henry Kissinger, el Metterninch de nuestros días y antiguo secretario de Estado con Richard Nixon? Kissinger proponía que las dos primeras economías del mundo, las de Estados Unidos y China, entrasen en un entendimiento tácito por el que cada una debería alternar sus ciclos económicos de forma que mientras una se expandía la otra consumía, cambiando al cabo del tiempo las tornas.
El pasado día 4 así lo insinuó, por lo menos para China, el primer ministro de la República Popular, Wen Jiabao, en el discurso de apertura del Congreso Nacional del Pueblo, una asamblea de 3.000 delegados y esencialmente deliberativa, pues las decisiones importantes sólo serán adoptadas por el congreso del partido comunista en otoño, y de modo más específico, por el comité permanente de su politburó, un sanedrín de nueve líderes.
Wen dio a conocer las perspectivas económicas para este año, que "reducen" el crecimiento al 7,5%, 1,7 puntos menos que el alcanzado oficialmente en 2011, y la tasa menor de crecimiento en veintidós años. La economía, anunció Wen, enfatizará este año la demanda interna, y menos la inversión y la exportación. Este anuncio ha enviado ondas de choque a algunas economías basadas en la exportación de materias primas, algunas de ellas de América Latina.
El "despegue" industrial de China ha durado tres decenios, y ahora el país se encuentra bajo la presión de intensas demandas internas de bienestar y en la necesidad de pasar a la fase innovadora de su crecimiento. Estas ideas tienen un significado geopolítico: los sectores modernos de la economía china, localizados en una franja costera de cien, doscientos o trescientos km. de anchura, deben estar en condiciones de producir excedentes de capital que permitan el desarrollo del vasto interior, donde viven entre 400 y 600 millones de personas muy poco por encima del umbral de la pobreza. Así que cuando se habla de incentivar el consumo interno en realidad se trata de rescatar del atraso a la mayor parte de la población y evitar el descontento social.
El problema de alimentar 1.300 millones
Y también se trata de mantener a toda la población alimentada. En la provincia de Heilongjiang, al nordeste del país, que es la sexta más grande del país pero sólo tiene el 2,9% de la población, el estado se ha embarcado en un ambicioso plan de agricultura industrial, según informa Stratfor. La provincia ya produce granos para 240 millones de personas. El plan está estructurado en torno a una corporación pública que controla 2.900.000 ha. en 106 explotaciones. Entre 2007 y 2010 la producción de granos pasó de ton. 34,5 millones a ton. 55,7% millones.
Las infraestructuras gimen bajo el paso de esa fenomenal carga. El estado se propone invertir $12.500 millones para construir 2.000 km de autopistas, 3.000 de otras carreteras y mejorar otros 90.000 km. de vías, sólo en la provincia de Heilngjiang. China necesita algo más de ton. 500 millones al año para garantizarse un prudente 95% de autosuficiencia. El saldo hasta el 100% lo consigue cada vez más mediante la compra de tierras en el extranjero, gran parte de ellas en áfrica y Latinoamérica.
Es previsible el aumento del descontento social. El espectacular crecimiento de las regiones desarrolladas ha empujado los salarios al alza, reduciendo el excedente empresarial y por lo tanto los ingresos fiscales con que atender las demandas de la población rural. La tecnificación, a su vez, ha propiciado el crecimiento de la clase media, que hoy se estima entre 350 y 400 millones de personas. Como es previsible, este sector social presentará el mayor desafío a las complacientes estructuras políticas del país. No hay, sin embargo, inmovilismo político total, como sucedía en otros regímenes comunistas del pasado. No son excepcionales los votos contrarios o la abstención en determinadas mociones"parlamentarias" referentes a materias económicas o sociales, pero nunca contra las principales iniciativas del PCC.
Tensión opuesta a la del alza de los salarios la constituye la reducción de las exportaciones, sobre todo al primer mercado de China, Europa. En el exterior se origina igualmente la ansiedad china por la seguridad de sus suministros de petróleo. No sería arriesgado afirmar que detrás de la recientísima decisión del líder iraní Alí Jamenei de reemprender las negociaciones con Occidente sobre su programa nuclear haya estado la presión de un Beijing asustado por los tambores de guerra de israelíes e iraníes, con proyección sobre las rutas petrolíferas del Golfo Pérsico.
Las dificultades actuales de China pueden hacer olvidar el impacto de ciertas decisiones de política económica, tomadas hace años sobre la orientación estratégica general de China. Una de ellas fue su ingreso en la Organización Mundial de Comercio, celebrado el 11 de diciembre del 2001. Desde entonces China ha reducido su régimen de tarifas prohibitivas, hasta un 10% aproximadamente de media, comparable favorablemente con las tasas de muchas economías "emergentes".
No es, sin embargo, en los aranceles donde China lucha con la competencia, sino por la manipulación de políticas industriales y empresariales destinadas a discriminar o apoyar con subsidios a las 100.000 (estimación) empresas públicas de diversa naturaleza. Por no hablar de sus discutibles prácticas sobre derechos industriales y de autor; o de la queja continua de Occidente sobre la política de devaluación artificial de la moneda, en apoyo de sus exportaciones, "a espaldas" de las reglas de la OMC.
China no es tímida en sus desafíos a la hegemonía occidental. El más reciente sea, quizás, el de discutir la convención de que el presidente del Banco Mundial debe ser un estadounidense, y el del Fondo Monetario Internacional un europeo. Un alto funcionario chino del BM ha pedido expresamente que la sucesión del actual presidente Robert Zoellick, que cesará por voluntad propia en junio próximo, deberá estar abierta a "un proceso de selección" entre todos los miembros del "club".


Renovación del liderazgo político
La lenta, cauta y eficaz integración de un régimen comunista gigantesco en las entretelas de un mundo conformado por la expansión del capitalismo es una verdadera hazaña de unas élites que se consideran continuadoras de una historia cuatrimilenaria. El nuevo "emperador" de este renovado Imperio Medio es Xi Jinping, el actual vicepresidente de la comisión militar del PC, puesto que tradicionalmente propulsa a la presidencia del PC y del estado, sucediendo en ambos puestos, respectivamente en 2012 y 2013, al "líder supremo" actual, Hu Jintao.
Xi ha cuidado mucho sus relaciones con Estados Unidos, y tiene crédito por combatir la corrupción. Se le atribuye también una filosofía política favorable a la limitación de los poderes del gobierno.
Uno de los problemas que deberá confrontar Xi es la presión nacionalista interna, que busca una actitud más confrontacionista con Occidente. Es dudoso, sin embargo, que Xi pueda alterar mucho las cosas. China es un país geopolíticamente limitado por las naciones-archipiélagos a su oriente, que no le garantizan el libre acceso a los océanos, los desiertos del interior al oeste y la cordillera del Himalaya al suroeste. Además, a pesar de contar con una economía de rango mundial, los excedentes disponibles para su defensa (unos $100.000 millones) palidecen en comparación con los de EE.UU. (500.000 millones)
Todo, pues, permite augurar una China centrada en sus problemas internos, con recursos suficientes para confrontar los desafíos sociales que se le presenten mediante el aumento del consumo, y una elevación de su capacidad tecnológica a través de la educación. Y cautelosa en la escena mundial, Todavía un sitio donde hacer muy buenos negocios.

UNA COYUNTURA POCO PROBABLE PERO PELIGROSA

Elecciones en Irán y visita de Netanyahu a Washington
Publicado el 6 de marzo del 2012 en Capital Madrid.com
Antonio Sánchez-Gijón.– Aunque sólo falta la confirmación oficial, la facción fiel al líder "espiritual" iraní, ayatolá Alí Jamenei, ha obtenido el 75% de los escaños del parlamento iraní en las elecciones celebradas el pasado viernes. La facción del actual presidente Amahdineyad ha sufrido una severa derrota. Jamenei es el patrón del ala más extremista del régimen de los ayatolás, y Amahdineyad el portavoz de su ala más social. El creciente alejamiento entre esas dos figuras, cada una en pos de su hegemonía dentro del régimen, ha venido condicionando las respuestas de Irán a la presión internacional para que abandone su sospechada carrera al arma nuclear.
Esta división interna puede explicar las contradictorias posturas de portavoces del gobierno y de las fuerzas armadas sobre la posibilidad de cerrar o no cerrar el estrecho de Ormuz a los tráficos internacionales, como respuesta a la campaña occidental de sanciones, a la que se han unido algunos países árabes, y que está produciendo graves daños a la economía iraní y, por tanto, al bienestar de la población, que en menos de un año ha sufrido una inflación de precios del consumo, del 40%. El secretario del Consejo de Notables, designado por Jamenei, acusó recientemente a Amhdineyad de la crisis económica.
Igual de intrigante o más es el significado y alcance de la visita de ayer lunes del primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, a Washington, en lo que algunos interpretaban como la última consulta con el presidente norteamericano antes de que Israel desencadenase un ataque masivo contra las instalaciones nucleares de Irán, abriendo la probabilidad de un conflicto internacional grave en aquella región del mundo.
Las dos constelaciones de factores que condicionan las decisiones de Jamenei y Netanyahu no indican un signo favorable para ninguno de los dos. Da la sensación de que cada uno busca reforzar su propia posición personal y política ante sus electorados, y esperar a que las cartas se barajen de nuevo. Un Jamenei vencedor puede sentirse tan fuerte como para adoptar una política dilatoria de su programa nuclear sin que la otra facción se atreva a acusarle de ceder a la presión extranjera. Un Netanyahu que vuelva a Jerusalén con un compromiso verbal y solemne del presidente Obama de que no consentirá un Irán armado con la bomba atómica le permitiría bajarse del púlpito de las amenazas.
Cada uno de los actores tiene motivos para tentarse la ropa antes de dar los siguientes pasos. Irán se verá privado desde este verano de su mercado petrolífero en Europa Occidental, por decisión de los países de la Unión Europea. Israel acaba de cerrar con Azerbayán un acuerdo de venta de armas, que amenaza a Irán por su frontera nor-occidental. Bakú (entonces en la Unión Soviética) y Teherán mantuvieron un conflicto territorial después de la segunda guerra mundial. Aunque los países árabes del Golfo asistirían complacidos a un ataque, cualquier ataque, contra Irán, el presidente Obama acaba de advertir a Teherán (pero también de una forma más sutil a Jerusalén), en declaraciones a The Atlantic Monthly, de que es contrario a cualquier acción militar en la presente coyuntura: "Creo que tanto el gobierno iraní como el israelí reconocen que cuando los Estados Unidos dicen que es inaceptable que Irán disponga del arma nuclear, queremos decir lo que decimos (we mean what we say)". Un ataque israelí a Irán, añadió, sería contraproducente en estos momentos. El único aliado incondicional que le queda a Irán es una Siria desacreditada, añadió.
Para ser mejor entendido aún, Obama dijo, en un discurso ante el principal "lobby" judío de Estados Unidos, pocas horas antes de su entrevista con Netanyahu, que "Por la propia seguridad de Israel, por la de América, y la paz y seguridad del mundo, este no es momento para bravatas". Parece evidente que Obama quiere agotar el compás de espera de las sanciones contra Irán.
Los efectos de las sanciones se están agravando. La compañía petrolífera india Mangalore Refinery and Petrochemicals Ltd. va a reducir drásticamente sus importaciones de crudo iraní, debido a los obstáculos en sus transacciones financieras con Irán, resultantes de las sanciones bancarias.
China misma, que se opone a que las Naciones Unidas respalden las sanciones impuestas por Occidente, debe medir también el efecto de los incumplimientos iraníes con el Organismo Internacional de la Energía Atómica como factor de justificación de un ataque israelí, que pondría en peligro sus suministros de petróleo, no solo los procedentes de Irán sino los de toda la región del Golfo. La política exterior china, caracterizada por su conservadurismo, no ve con simpatía el constante desafío iraní al régimen de control que le corresponde ejercer al OIEA. Lo mismo, pero con un poco más de aventurerismo, puede decirse de la Rusia de Putin. Moscú debe medir con prudencia la posible formación de entendimientos estratégicos entre Israel, Azerbayán y Georgia, poniendo en peligro la precaria hegemonía que ha impuesto en la región del Cáucaso después de muchos años de guerra.
La zona de inmunidad, y más allá
Es poco probable que Netanyahu logre convencer al presidente Obama de que Irán está a punto de entrar en "la zona de inmunidad", es decir, que con el arma nuclear a su disposición, Irán no podrá ser disuadido de acometer cualquier ataque convencional contra Israel sin temor a represalias. Todas las autoridades de seguridad de los Estados Unidos (secretario de Defensa, director de la CIA, jefe de la junta de jefes de estado mayor, etc.) se han puesto de acuerdo en los últimos meses en asegurar que Irán no ha tomado aún la decisión de fabricar el arma nuclear. Es dudoso que el primer ministro israelí logre que el poderoso "lobby" judío de los Estados Unidos, que le ha apoyado siempre incondicionalmente, pueda torcer la mano de toda la plana mayor de la seguridad y defensa en esta cuestión de la que depende hasta cierto punto la seguridad mundial.
Incluso si Irán dominase ya la tecnología nuclear militar y estuviese en condiciones de producir una bomba atómica en pocas semanas o meses, aún debería dominar la tecnología de sus vectores. Se da por descontado que los aviones de combate serían interceptados en su vuelo hacia Israel, y siempre tendrían el problema del retorno. La única arma capaz de alcanzar hipotéticamente el territorio israelí serían sus misiles de alcance medio Shahab-3/Ghadr-1, derivados del norcoreano Nodong. Consultas mutuas entre Rusia y Estados Unidos sobre esta materia han dado por resultado la siguiente conclusión: Irán no controla la tecnología de misiles con tanta perfección y precisión que le permita confiar a unos vectores relativamente simples una carga tan valiosa y costosa como un ingenio nuclear. Cualquier avance de Irán en el dominio de esta tecnología sería perfectamente observable desde cualquiera de los sistemas de monitoreo que le vigilan desde el espacio.
Netanyahu llegó a Washington respaldado por algunas bravatas de su ministro de Defensa, Ehud Barak, quien el pasado noviembre dijo que la represalia iraní por un ataque israelí sería "soportable". Le ha hecho eco recientemente una fuente militar anónima: "Si Irán es atacado quirúrgicamente, reaccionará sin duda, pero esa reacción será calculada y en proporción con sus capacidades. Irán no va a prender fuego a Oriente Medio".
Un pronóstico no muy arriesgado sobre lo que parece una crisis de alcance mundial sería éste: tanto las elecciones de Irán como la visita del primer ministro israelí a Washington favorecen que esta cuestión del armamento nuclear iraní y sus amenazas a Israel (y genéricamente a Occidente), quedará más firmemente bajo el control de los decisores de última instancia, es decir, el líder máximo Alí Jamenei y el presidente Obama.
Aunque claro, nunca se sabe si los últimos viernes sábado y domingo, más ayer lunes, han sido, sin que nos diéramos cuenta, los "cuatro días que transformaron el mundo", como pudo escribir John Reed sobre los "diez" del golpe de estado bolchevique, de octubre de 1917.

LOR RECORTES DEL BIENESTAR, UNA OPORTUNIDAD PARA LA IZQUIERDA ANDALUZA

En busca de paralelos entre sus procesos electorales
Antonio Sánchez-Gijón.– Las elecciones generales de Grecia, que pondrán fin al gobierno de coalición dirigido por el tecnócrata Papademos, se celebrarán catorce días después de las elecciones andaluzas. La violenta reacción de gran parte de los grupos sociales griegos contra las medidas de austeridad presupuestaria impuestas por el gobierno bajo la presión de la Euro-zona han movido el espectro político griego hacia la izquierda. En cuanto a Andalucía, la gran distancia en la intención de votos a favor del Partido Popular respecto del apoyo al partido socialista, que hace pocas semanas anunciaba una aplastante derrota de éste, se ha ido estrechando desde que el gobierno del PP ha ido desgranando sus drásticas medidas de austeridad.
La jornada de ayer fue una de lucha contra las medidas de austeridad, tanto en las ciudades griegas como en las españolas. De momento las protestas griegas van por delante en cuanto al grado de violencia. Las que se llevaron a cabo después del 13 de febrero, cuando el parlamento griego aprobó la primera oleada de cortes presupuestarios, fueron la ocasión para el incendio de cincuenta edificios en Atenas, así como el saqueo de 150 negocios. El sábado 18 se repitieron los actos de protesta masiva (unas 80.000 personas).
La jornada de lucha de ayer en Grecia siguió a la aprobación por el parlamento de medidas más drásticas aún de austeridad. El salario mínimo medio de 751 euros fue reducido un 22%. El de los jóvenes menores de veinticinco años se ve reducido un 32%. El salario mínimo se mantendrá en la nueva escala hasta que la tasa de desempleo, actualmente 21% de la fuerza laboral, se vea reducida a menos de 10% (esa perspectiva está muy lejos: el desempleo está desbocado; en octubre del 2011 era del 18%). Las pensiones de más de 1.300 euros mensuales serán reducidas en un 12%. Las medidas fueron aprobadas por 202 votos contra 80, y equivalen a un recorte de euros 3.200 millones. Atenas espera conseguir así el apoyo financiero necesario del fondo de rescate europeo para hacer frente al vencimiento de bonos griegos por valor de euros 14.500 millones en marzo.
El movimiento del electorado griego hacia la izquierda parece probado por las alternativas del apoyo popular a Nueva Democracia, que cuando se resistía a las medidas de austeridad gozaba de una aprobación del 30% del electorado, pero cuando votó a favor de las medidas del 12 de febrero cayó al 19%. Las mismas encuestas muestran que la suma de los apoyos dados a ND y al socialista PASOK es del 32%, mientras que el dado a los tres partidos de la izquierda radical alcanzó el 37%.
La crisis está conmocionando las complacientes estructuras de la sociedad griega. Crece el número de habitantes de las grandes ciudades que las abandonan para volver a sus pueblos. Treinta y ocho mil pequeños empresarios y empleados han cerrado sus negocios y marchado al campo. Las ganas de emigrar se han disparado. En 2010 un programa para la emigración a Australia atrajo 42 candidatos. Un año después atrajo 12.000, en su mayoría jóvenes.
Mientras la sociedad asume cambios tan drásticos como los descritos más arriba, hay dudas sobre la capacidad de las clases políticas para recuperar la vitalidad nacional después del nuevo tramo de rescate. Alexis Papachela, de Ekathimerini, piensa que "En gran medida, el estado está en estos momentos paralizado... Nuestro políticos parecen presa de un ataque de nervios". Y añade: se podría esperar que a estas alturas ya estarían preparados los equipos del PASOK para fijar "un plan operativo para 150 días", incluso antes de las elecciones. "No existe nada parecido a un programa, o eficacia, y colaboradores y gerentes capaces de tomar las posiciones clave". Y respecto de las otras fuerzas políticas: "sólo un par de banqueros y gentes de los mercados, todos pesos ligeros".
Del terreno financiero y económico al político
En nuestro país, la pre-campaña electoral andaluza progresa sin pena ni gloria, conducida por un líder socialista que anteayer, en el Día de Andalucía, aportaba como mayor éxito de sus gobiernos socialistas haber casi extinguido el 16% de analfabetismo y reducido la dependencia del campo de un 25% de la población, en los treinta años en que ha gobernado, y un líder del PP encanecido a lo largo de sucesivas derrotas electorales.
La herencia dejada por el gobierno del Sr. Rodríguez Zapatero al del Sr. Rajoy es un incremento de más de dos puntos en la previsión del déficit público del 2011, hasta el 8,51% previsto ahora. Ello debería reforzar el argumento de prácticamente todas las fuerzas políticas y sociales de que España necesita que se afloje el compromiso exigido por las autoridades europeas, de reducción del déficit hasta un brutal 4,5%. Independientemente de la respuesta de Bruselas, España puede felicitarse de que hasta ahora no ha tenido que oír intimaciones para que se salga del euro, como viene sufriendo Grecia desde hace varios meses.
Grecia pasó los años 2010 y 2011 sin reducción de déficit, que en los dos años se mantuvo en torno al 10% del PIB. La incapacidad práctica de hacer frente a sus compromisos, tanto por falta de suficiente voluntad política como de impotencia financiera, hizo que el ministro alemán de Economía, Schäuble, dijera el 13 de febrero que Grecia, si no seguía recibiendo apoyo externo, tendría que salir del euro. El profesor de la New York University, Nouriel Roubini, lo sugirió con menos circunloquio en un seminario celebrado en Atenas el pasado 21: "Grecia debería declarar la quiebra y salirse del euro". Sólo un retorno al dracma y una fuerte devaluación le permitirían recuperar el crecimiento y la competitividad.
La salida de Grecia del euro tendría seguramente consecuencias geopolíticas significativas. Su poder de neutralizar a Turquía en la cuestión de Chipre podría verse debilitada. Las fuerzas armadas, siempre deseosas de medirse en escaramuzas con las turcas en el Egeo, se verán debilitadas por una reducción presupuestaria de más de euros 400 millones. Rusia está dispuesta a echar una mano: Gazprom se ha interesado por la privatización de la Corporación Griega del Gas, así como en ocupar el hueco dejado por British Petroleum en el uso del proyectado gasoducto Turquía-Grecia-Italia, para dar salida al gas natural de Azerbayán.
La crisis griega de pagos ha puesto en peligro proyectos fundamentales de la Unión Europea, pero quizás sea la ocasión para que se produzca una fuerte sacudida del complaciente modo de vida de Grecia. Mucho depende, como en Andalucía, del resultado de unas elecciones. La dureza de los recortes y ajustes pueden empujar a ambos electorados a programas de izquierdas. En Grecia eso equivaldría a romper con los pasos dados hasta ahora, y perderle el miedo a la salida del euro. En Andalucía significaría la tentación de rehuir los cambios necesarios. Tanto en una como en otra las partidas decisivas se juegan ahora en terreno político, no necesariamente en el terreno económico o financiero.