lunes, 30 de mayo de 2011

NETANYAHU Y EL CONGRESO HUMILLAN A OBAMA

Geoestrategia

NETANYAHU Y EL CONGRESO HUMILLAN A OBAMA

Antonio Sánchez-Gijón.- Para las personas que todavía consideran a los Estados Unidos la nación líder y necesaria para el mantenimiento de la paz mundial no fue grato ver al Congreso de los Estados Unidos en pleno levantarse veinticuatro veces en clamorosos aplausos a Banjamín Netanyahu, el hombre que con su discurso estaba humillando al presidente de la nación y principal líder occidental, Barack Obama.
Como se recordará, la dramática escena tuvo lugar el pasado martes día 24, y en su discurso Netanyahu rechazó de plano la propuesta de Obama, presentada cinco días antes, de solucionar el conflicto palestino-israelí sobre la base de la creación de un estado palestino “cuyas fronteras deberían basarse en las líneas de 1967, pero con intercambios (de territorios) mutuamente negociados, de forma que los dos estados queden establecidos dentro de fronteras seguras y reconocidas”.  La réplica de Netanyahu en el Congreso fue terminante: Israel nunca aceptará las fronteras “indefendibles” que existían antes de la guerra de 1967.
Retengamos que lo propuesto por Obama refleja el modo “occidental” (europeo si se quiere) de llegar a la paz entre naciones y pasar a otra cosa después de las guerras. Este procedimiento, esencialmente jurídico, forma el núcleo duro del derecho internacional público. No hay paz posible si no hay reconocimiento mutuo de fronteras fijadas en negociaciones, algo que Israel y los palestinos no se han atrevido a consumar nunca, a pesar de que repetidas veces parecían haber aceptado la mágica fórmula: conferencia de Madrid, acuerdos de Oslo, negociaciones Arafat-Rabin y Ehud Olmert-Abbu Abbas. Son éstas últimas, las negociaciones Olmert-Abbas, las que más se acercaron en 2009 a un entendimiento sobre las fronteras y los intercambios de territorio, de tal forma que los palestinos cederían el 5% del territorio (que de todos modos está ocupado por asentamientos judíos ilegales), y los israelíes una parte proporcional del suyo. Todo ello según la plantilla de las fronteras de 1967.
No ha sido la primera humillación de Netanyahu a la administración Obama. Hace pocos meses, el gobierno israelí se negó a extender la moratoria en la construcción de asentamientos que le suplicaban Obama y la secretaria de Estado, Clinton, moratoria exigida por la autoridad palestina para sentarse a la mesa de negociación, en seguimiento de los principios del acuerdo Olmert-Abbas. Netanyahu, que se sostiene en el poder por el apoyo que le da el partido del extremista ministro de Exterior, Lieberman, y una cábala de partidos religiosos, es prisionero gustoso de un fundamentalismo entregado al sueño escatológico de recobrar en su integridad la tierra que Jehová concedió, según la Biblia, al pueblo de Israel, y que para completarse necesita que queden bajo su soberanía las tierras de Judea y Samaria, exactamente los territorios que Israel ocupa desde 1967, y que todos conocemos por el prosaico nombre de Palestina o Ribera Occidental del Jordán, y su capital histórica Jerusalén. Sería raro que la comunidad internacional admitiera alguna vez la Biblia como base legal para la resolución de conflictos.
Queda por ver el efecto que esta derrota de Obama tendrá sobre su ascendiente en el mundo árabe, que había crecido sustancialmente por su continuo apoyo a la llamada “primavera árabe”. Mirada bien la cosa, ha sido el Congreso el que se ha puesto en evidencia. Como escribió en su blog Bernard Avishai, autor del libro “The Hebrew Republic” y uno de los más articulados defensores de la negociación y de los dos estados, los miembros del Congreso “no se dieron cuenta de que, para el resto del mundo, ellos eran el show verdaderamente importante”. El mensaje que llega al mundo árabe, podemos concluir, es éste: no cuenta lo que diga Obama, lo que cuenta es lo que diga Israel y sus incondicionales en los Estados Unidos: casi todos los republicanos y numerosos demócratas del Congreso, y el poderoso y mitificado “lobby” judío.
La justificación que dio Netanyahu sobre lo indefendible de los límites de 1967 se basa, según sus propias palabras en Washington, en que la frontera occidental de un estado palestino estaría a solo quince km. de la costa mediterránea, con posibilidad de amenazar la más rica y populosa ciudad de Israel, Tel Aviv. El argumento no se sostiene. Dejando de lado que un principio ya aceptado por la parte palestina es la desmilitarización de su estado, debe tenerse en cuenta que cualquier misil de mediano recorrido, escondido hoy en los estados y territorios vecinos, puede tener un alcance de 40 km. y se cree que hay 40.000 de ellos.
En realidad, la obstinación de Netanyahu y su gobierno es una carrera contra la materialización de lo inevitable. La población de Palestina crece y además, una vez abandonadas sus nefastas Intifadas, logra mayores apoyos internacionales al tiempo que la relativa paz le permite mejorar económicamente, a pesar del control israelí sobre los resortes esenciales de su comercio, comunicaciones y finanzas exteriores. No obstante, la sinergia económica que se podría producir entre las capacidades técnicas y laborales de las dos poblaciones (éste es el continuo leitmotiv de Avishai) se echa al cubo de la basura, y la deuda israelí crece al estilo griego. “En última instancia- advierte el Banco Mundial – el crecimiento económico no se asentará de modo significativo mientras las restricciones israelíes al acceso a los recursos naturales y los mercados sigan en pie, y en tanto que los inversores se sientan disuadidos por el costo de hacer negocios bajo un régimen restrictivo”.
La realidad política y estratégica del entorno de Israel ha cambiado, en los tres últimos meses, de modo drástico. Las movilizaciones antisistema de Egipto y Siria se dejaron sentir en torno a las fronteras de Israel, el día 15 de mayo, con el asalto de cientos de personas a las vallas de separación, en conmemoración de  la “Catástrofe”, es decir, el día de la proclamación del estado de Israel en 1948. Cuánto tardará la población juvenil de Palestina, a ejemplo de sus otros hermanos árabes, volver a desafiar a los israelíes en el territorio ocupado es la preocupación de unos y otros. El régimen de Siria, principal garante de la estabilidad de su parte de las fronteras de Israel, está sacudido por la contestación popular. El principal respaldo árabe al status quo en la región, el ex-presidente Mubarak, está encarcelado, y el nuevo régimen militar egipcio abrirá mañana sábado, día 28, su frontera con el territorio palestino no ocupado por Israel, Gaza, la fuente de todas las amenazas a la seguridad del estado judío.
Todo esto sin mencionar la reconciliación entre la OLP, que domina la ribera occidental del Jordán, y Hamas, que controla Gaza, y la probable formación de un gobierno de las dos fuerzas. Israel ha rechazado negociar con un gobierno participado por Hamas.
Los palestinos de una y otra cuerda se van a medir con Israel en septiembre, con bastantes probabilidades de éxito, en las Naciones Unidas, cuando recabarán de su asamblea general la proclamación por mayoría de sus miembros del estado palestino. Estados Unidos declara estar completamente en contra de esta fórmula, porque haría imposible cualquier solución negociada. Es el argumento israelí. En Europa, el hartazgo con el Israel de Netanyahu se hace sentir en las intimaciones del entorno del presidente Sarkozy, de que Europa debía votar el nuevo estado.
Todo lo que Netanyahu ha ofrecido hasta ahora es una encerrona detrás de otra, sin salida diplomática, y el intento de las Naciones Unidas es una incursión en las tinieblas. Señores israelíes y palestinos, elijan Vds. el camino que prefieran. Ya son mayorcitos.
Antonio Sánchez-Gijón es analista de asuntos internacionales.

NUESTRO NUEVO ZAR DE LA SEGURIDAD NACIONAL

Geoestrategia

NUESTRO NUEVO ZAR DE LA SEGURIDAD NACIONAL

Antonio Sánchez-Gijón.- La comunidad española de inteligencia y seguridad tendrá hoy los ojos puestos en el palacio de la Zarzuela, donde se reúne el Consejo de Defensa Nacional bajo la presidencia del Rey. Su principal tarea es crear el Consejo Español de Seguridad (por qué no se llama Consejo “Nacional” de Seguridad o de Seguridad “Nacional” queda por explicar).
Según nos ha adelantado la prensa escrita, parece que este organismo será un cuerpo intermedio entre la presidencia del gobierno y el Centro Nacional de Inteligencia. Su misión será mantener a España preparada para afrontar amenazas a la seguridad nacional, mencionadas en una larga lista: terrorismo interno e internacional, crimen organizado, tráficos ilícitos de todo tipo, inmigración ilegal, armas de destrucción masiva, vulnerabilidad energética, conflictos armados, etc.
La figura clave de este organismo será, al parecer, un secretario ejecutivo. Este secretario ejecutivo, según los adelantos que se han hecho públicos, no será otro que el director del gabinete del presidente del gobierno.
No es fácil entender la lógica de esta atribución de competencias de naturaleza técnica e intelectual, y por lo tanto necesariamente independientes, a la persona responsable de la agenda de trabajo de su jefe, tarea eminentemente política, alineada ideológica y personalmente con el presidente del gobierno.
También es difícil comprender cómo un hombre como el director del gabinete, encargado de reducir todo tipo de demandas y presiones políticas, institucionales o de grupos de interés sobre el presidente a un orden del día operable y fluido, puede estar en condiciones de prestar un gran “attention span” a la defensa de la nación contra amenazas emergentes o perentorias. No adelantemos, sin embargo, acontecimientos, y esperemos nuevos análisis más entrados en materia.
Los que escribimos una columna como ésta nos encontramos todos los días con un torrente de informaciones con implicaciones de seguridad, significativas a veces para España, o las más para otros países aliados o amigos. Les doy una lista de las que he captado en los dos o tres últimos días.
Por ejemplo, esta información, que afecta a España. La costa occidental de África se está convirtiendo en un nuevo México de la droga. Me ha llegado como uno de los Strategic Comments del International Institute for Strategic Studies. Esa costa africana está a un paso de las Canarias y a dos de la Península. La Oficina de las Naciones Unidas para las Drogas y el Crimen advirtió en 2008 que “La antigua Costa de Oro se está convirtiendo en la costa de la Coca”. Esta droga procede de Colombia y Venezuela, desembarca en países africanos, adonde llega usualmente con una pureza del 80% y en ellos es cortada al 12%. La misma agencia nos informa de que al año pasan por los países africanos cincuenta toneladas de cocaína. Con destino a Europa, claro. Se sospecha que el anterior presidente de Guinea Bissau fue asesinado por motivos de droga, y el actual jefe de la marina ha sido señalado como un capo del narcotráfico. La vecina Guinea fue tiempo atrás otro importante nudo de tráfico, pero hoy la han reemplazado Burkina Fasso y Beni. Hay vuelos frecuentes entre Mauritania y Latinoamérica, que se sospecha están relacionados con el narcotráfico. “Mauritania es notoria por el tráfico humano”, añade el Comments, como bien sabemos los españoles sobre las oleadas de pateras que salen de sus costas a las  nuestras. Si el problema no es atacado eficazmente – dice el informe – “los funcionarios de la ley basados en la región temen que África Occidental puede convertirse en otro México en el plazo de tres a cinco años”.
Otro motivo de inquietud, aunque éste no nos afecta tan directamente. El padre del arma nuclear pakistaní, Abdul Qader Khan, y empresario de la proliferación nuclear internacional con la silente complicidad del gobierno de su país, nos informa de que el programa nuclear de Pakistán “sigue su marcha y el procesamiento de uranio enriquecido progresa”. El material de las bombas ya esta preparado, y sólo necesita ser montado en caso de necesidad. Este gran  mentiroso nos asegura que el arsenal nuclear de su país “no está almacenado en un solo lugar, y poca gente conoce su emplazamiento”. Puede que él sí.
Militares pakistaníes de alta graduación han declarado a la prensa norteamericana su sospecha de que extremistas islamistas están penetrando las fuerzas armadas, en su lucha contra el propio estado. Un oficial ha confesado al Washington Post que “en el ejército predomina la fe en la militancia yihadista”. Una rama del Servicio de Inteligencia, añaden, está dedicada a las relaciones con los yihadistas.
Esas amenazas nos pueden afectar a nosotros y a nuestros aliados, o no, pero no hay duda de que otras parecidas contra nosotros están en estos momentos en el retortero. Nadie en España, al parecer, vio venir nuestro 11 de marzo, tres años después del 11-S, aunque no hacía falta mucha imaginación para pensar que hubiera sido prudente echar un vistazo a las covachuelas del fundamentalismo islámico en España.
El coordinador superior de todos los recursos de seguridad de la nación debe reunir un raro conjunto de capacidades: un bien desarrollado instinto para valorar las implicaciones estratégicas de la acción política, militar y económica nacional, la de otros gobiernos y la de agentes de todo tipo del sistema internacional, tanto legales como ilegales. Debe haber mostrado habilidad práctica para analizar y responder a desafíos y situaciones de naturaleza táctica. Debe poseer un conocimiento básico de la tecnología del armamento, convencional, nuclear, químico, etc. Debe estar familiarizado con las capacidades y limitaciones de los recursos de inteligencia propios y ajenos, tanto humanos como electrónicos. Debe comunicarse fluidamente con sus pares de los países aliados. Debe administrar recursos limitados sabiendo juzgar sobre lo que es “el peor escenario posible” y distinguirlo de “el escenario más probable”. Debe dar directrices para el empleo de los recursos del Centro Nacional de Inteligencia. En resumen, no debe ser un “aparatchik” ni un hombre de partido.
Pero reservemos nuevos juicios sobre esta cuestión hasta que nos expliquen de qué se trata.

Antonio Sánchez-Gijón es analista de asuntos internacionales.

lunes, 23 de mayo de 2011

EL DIVORCIO MEDVEDEV-PUTIN SERÁ BUENO PARA LOS NEGOCIOS

Antonio Sánchez-Gijón.- La extraña pareja de hecho Medvedev-Putin puede que esté a punto de disolverse. ¿El motivo? Ambos quieren, aunque lo disimulen, postularse para la renovación de la presidencia de Rusia en marzo del 2012, y están dando pasos en esa dirección. El objetivo inmediato, sin embargo, es conseguir que sus facciones respectivas queden bien situadas en las elecciones a la Duma del próximo diciembre. Los pasos dados por uno y otro en las últimas semanas, muy tentativos todavía, son los siguientes.
Putin ha creado una coalición de instituciones favorables a él, llamada Frente Popular Pan-ruso, con participación de sindicatos, asociaciones de empresarios, organizaciones no gubernamentales, etc., como movimiento de apoyo electoral al partido Rusia Unida, por el cual Putin se mantiene en el gobierno, y que está totalmente desacreditado como fuerza política. Bien necesita ese apoyo. En las últimas elecciones regionales el partido comunista quedó por delante de Rusia Unida en algunas circunscripciones.. En el mismo acto fundacional del Frente Putin presentó la nueva Agencia para las Iniciativas Estratégicas, que se propone crear un sistema institucional para la promoción de las carreras profesionales de la gente joven, una suerte de “ascensor social”, como la llamó el primer ministro.
Medvedev, por su parte, se “entrometió”, en abril, en la esfera de poder de Putin, ordenando que el viceprimer ministro Sechin y siete altos funcionarios abandonasen sus puestos en empresas públicas. Medvedev se ha mostrado a favor de la intervención occidental en Libia, que Putin condenó como una “cruzada medieval”. Ha criticado la condena del multimillonario Jodorkovsky, con quien Putin había ajustado cuentas en un juicio de dudosa justicia. Y no ha manifestado su apoyo al Frente Popular Pan-ruso.
El 13 de mayo, ante un grupo de legisladores, Medvedev declaró que “una persona que piensa que puede estar en el poder indefinidamente es un peligro para la sociedad”, lo que algunos entienden como clara referencia a Putin. En ocasión anterior manifestó, contradiciéndose, que le gustaría continuar en la presidencia por otro mandato. En su primera conferencia de prensa como presidente, el 18 de mayo pasado, Medvedev sentenció la experiencia del gobierno ruso en los últimos años: “¿Hemos alcanzado algún éxito notable en la modernización (de Rusia)?. No, no lo hemos alcanzado. Sin embargo, la modernización es el objetivo máximo de nuestro país hoy en día”.
Medvedev goza de un prestigio de modernizador y liberal, que él explota en los medios occidentales, pero Lilia Shevtsova, del Carnegie Endowment de Moscú, lo disputa: no ha hecho prácticamente nada contra la corrupción, fue él quien asumió la responsabilidad del conflicto Rusia-Georgia de hace dos años, abrió otro con Japón por las islas Kuriles, y creó las tensiones con la Ucrania del anterior presidente Yuschenko en torno al gas natural que Rusia suministra.
También se sospecha que Medvedev está detrás del intento de estatalización del nuevo aeropuerto moscovita de Demodedovo, un asombroso éxito de la iniciativa privada que ha planteado un serio desafío a los otros dos aeropuertos de esa ciudad, que están en manos del estado. Demodedovo fue promovido en 2000 por un conglomerado de aerolíneas rusas, East Lines, y ha invertido miles de millones de dólares en su modernización. Hoy es el principal aeropuerto de Rusia, en el que operan 77 líneas aéreas. En 2010 tuvo un tránsito de 22,4 millones de pasajeros. En abril, la Intervención del Estado declaró “inaceptable” que el aeropuerto cayese en manos de una compañía extranjera, saliendo así al paso de sus intenciones de vender acciones en el mercado de Londres.
El premio para el ganador de la carrera presidencial es hoy mayor que nunca. Rusia vive un Eldorado hecho de materias primas exportables y de petróleo. Las reservas en marzo de este año eran de $500.000 millones. Y siguen creciendo: cada aumento de $1 en el precio del crudo produce $2.000 millones de ingresos frescos. La guerra de Libia ha creado a los países del sur de Europa nuevas dependencias de suministro, y el frenazo a la energía nuclear de Alemania incrementará las exportaciones rusas de gas. De las 23 plantas de electricidad construidas en Alemania durante los últimos cinco años, 20 son alimentadas por gas. Esta conexión estratégica Rusia-Alemania quedará materializada cuando se inaugure el gasoducto Nord Stream entre los dos países, a través del Báltico. Queda por valorar el efecto estratégico que esta cooperación ha de producir en el equilibrio de poderes económicos de las naciones europeas, con una España e Italia seriamente perjudicadas por la guerra libia, y una Alemania confortablemente avenida con las grandes ambiciones rusas.
En el juego político global Medvedev tiene la habilidad de parecer un modernizador, mientras que Putin es el hombre que ha creado multitud de empresas públicas opacas y corruptas, apoyándose en burócratas salidos principalmente de los servicios de seguridad. En fin, un hombre del pasado. De las 213 empresas públicas consideradas “estratégicas” que no admiten capital extranjero, creadas bajo los mandatos de Putin, sólo quedan ahora 41. Medvedev ha promovido iniciativas judiciales contra presuntos crímenes cometidos por algunas empresas públicas. Y ha puesto en marcha la Ciudad de la Innovación de Skolkovo, cerca de Moscú, donde espera que trabajen juntas en el 2014 entre 30.000 y 40.000 personas.
Medvedev ha asumido lo esencial del control sobre las relaciones con Estados Unidos y Europa. En cuanto a ésta, busca la eliminación de visados, practica una política de reconciliación con Polonia y trata de lograr la formación de un Comité Político y de seguridad EU-RU. En cuanto a Estados Unidos, dio un gran paso al acordar un nuevo START (tratado de limitación de armas estratégicas), apoyó en junio de 2010 sanciones contra Irán por su programa nuclear, y facilita el tráfico de suministros aliados para la guerra de Afganistán. Rusia ha formado una unión aduanera con Belorusia y Kazakstan, y propone ampliarla a Ucrania y Kirguizistán. El acercamiento a Ucrania ha hecho que se evaporen los deseos de este país de entrar en la OTAN y quién sabe si también en la Unión Europea. La propuesta a Kirguizistán obedece al deseo de bloquear en lo posible la expansión comercial de China hacia el corazón continental de Asia.
Rusia, un gran estado que hoy tiene una posición relativamente modesta en la economía mundial, frenada por estructuras anticuadas y desacreditadas, quizás ganaría más con el triunfo presidencial de Medvedev, siquiera porque parece dominar el lenguaje de la modernidad y comprender mejor el universo mental del capitalismo liberal que su socio/contrincante Putin. Sin necesidad de que nos formemos más ilusiones sobre su intención o capacidad de sanear la recargada atmósfera política y económica de Rusia…

Antonio Sánchez-Gijón es analista de asuntos internacionales.