lunes, 6 de agosto de 2012


CHIPRE, AL ALBUR DE GRECIA
El nuevo gobierno griego quiere revisar las condiciones del rescate
Publicado el 21 de junio de 2012 en Capital Madrid.Com
Antonio Sánchez-Gijón.- Antonis Samarás, de 60 años, formado como economista en los Estados Unidos, juró ayer como nuevo primer ministro de Grecia. Está al frente de una coalición de tres partidos favorables a mantener a Grecia dentro del euro: Nueva Democracia, el socialista Pasok e Izquierda Democrática. La composición del gobierno será anunciada hoy jueves.
En un desarrollo convergente, la crisis griega ofrece oportunidades a Rusia en Chipre, que no sirven necesariamente los intereses de la Unión Europea. Ver más abajo.
El anuncio de la formación del nuevo gobierno fue hecho por el líder del partido socialista, Pasok, Evangelos Venizelos. Los tres partidos, dijo, “han asumido la responsabilidad de renegociar el acuerdo de rescate, y la de sacar a Grecia de la crisis”.
Grecia estará representada en la reunión de hoy jueves, de ministros de Economía y Hacienda de la Unión Europea, por Giorgos Zanias, ministro del ramo del gobierno saliente. Los ministros europeos escucharán de su boca las primeras demandas de revisión de las condiciones de los rescates ofrecidos a Grecia en los dos últimos años, y que Atenas considera insoportables. Es más, Venizelos, un ex-ministro de Hacienda y por lo tanto responsable de la negociación con Europa, declaró hace poco que las condiciones asumidas por Grecia fueron “impuestas”. El líder de Izquierda Democrática, Fotis Kouvelis, acusa al plan de rescate de “haber sangrado literalmente nuestra sociedad”.
La cuestión crítica previa a la formación del gobierno ha sido la creación de la comisión que trate con la Unión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional, para la revisión de las condiciones del rescate. Puntos centrales de esta demanda son la no obligatoriedad de la reducción del salario mínimo y la extensión de las fases de aplicación de los planes de ajuste. Se espera que los griegos reclamen dos años más para cumplir los compromisos contraídos.
La economía griega ha sido rescatada en dos ocasiones: en 2010, por un importe de euros 110.000 millones, y en 2012 por euros 130.000 millones. Grecia se ha beneficiado además de la cancelación de deudas a acreedores privados por importe de euros 107.000 millones.
La propia formación del gobierno no ha estado libre del profundo faccionalismo que caracteriza la vida política griega. Conscientes de que el nuevo gobierno pronto incurrirá en el resentimiento del público, puesto que será visto como la correa de transmisión de las medidas de austeridad impuestas por la troika, algunas de las personalidades más destacadas de los tres partidos han rechazado participar en el gobierno, prefiriendo que las carteras fuesen asumidas por personalidades menos destacadas.
Los dos principales partidos de la coalición, sin embargo, dieron una rara muestra de sabiduría y cooperación tácticas cuando, antes de las elecciones del domingo 17 acordaron una maniobra para cerrar el paso a la posibilidad de que Syriza, el partido de la izquierda radical opuesta al acuerdo con la troika, alcanzase la mayoría en virtud del principio constitucional de que el partido más votado en unas elecciones generales se lleva cincuenta escaños suplementarios. Por un acuerdo tácito pero sobreentendido, votantes tradicionales del Pasok votaron a la Nueva Democracia, el favorito de las encuestas, al objeto de que Syriza no lograse la mayoría absoluta mediante la adición de esos 50 escaños. Aunque es casi imposible comprobar el efecto de esta maniobra, no hay duda de que Pasok ha sufrido un serio revés, al quedarse como socio menor de la coalición, con sus 33 escaños frente a los 79 de Nueva Democracia (129 con los 50 “de abono”).
Independientemente de que Grecia logre renegociar las condiciones del rescate, lo que los griegos no podrán evitar es el deterioro progresivo de sus condiciones de vida. Parece imposible que la renta per capita de los griegos continúe siendo estimada en unos 20.000 euros. Grecia lleva cinco años en recesión, y muchos rasgos de su economía se parecen a los de sectores atrasados de países emergentes. La firma de evaluación de activos MSCI ya ha empezado a especular sobre la posibilidad de que la de Grecia sea clasificada como “economía emergente”. Un rasgo típico del atraso económico es la falta de seguridad en el suministro energético. El de Grecia acaba de ser asegurado, pero sólo hasta agosto. Hace dos o tres días no estaba claro que la compañía de gas DEPA lograse los cien millones de euros de un nuevo préstamo bancario, que le permitirá operar sólo hasta el tercer mes del verano.
Oportunidad para Rusia en Chipre
El otro país de estirpe helena perteneciente a la zona euro (desde 2008), Chipre, se halla también en condiciones críticas. Las economías de Chipre y Grecia se hallan estrechamente ligadas a través de sus sistemas bancarios y el comercio marítimo. El sector bancario chipriota requiere urgentemente una recapitalización de euros 5.000 millones. Esta es una debilidad que está siendo aprovechada geopolíticamente por Rusia, cuyo Banco Central anunció el pasado día 18 que preparaba un préstamo de varios miles de millones de dólares, para que Chipre pudiera cumplir el plan de recapitalización bancaria antes de su vencimiento, el 30 de junio.
Nicosia es un importante centro de operaciones bancarias rusas, y Rusia dispone de enormes reservas monetarias provenientes de sus ventas de hidrocarburos. Muchos rusos millonarios guardan sus fortunas en bancos chipriotas. A Rusia no le interesa la degradación del sistema bancario chipriota, que se ha visto castigado recientemente por la reducción en dos grados de la calificación de sus dos más importantes entidades. Chipre ha rehuido hasta ahora la posibilidad de solicitar a la UE un plan de rescate similar a los de otros pequeños países del euro. Nicosia teme que la UE le exija una reducción de los subsidios al coste de la vida que el gobierno provee, y que mantiene al país socialmente estable. También teme que los recortes pudieran afectar a su presupuesto de defensa, que considera necesario para enfrentar cualquier presión armada por parte de Turquía, o de la secesionista república turca del Norte de  Chipre.
Rusia encuentra en Chipre un aliado potencial, en combinación con Israel, para la explotación de los hidrocarburos que se supone yacen bajo el fondo del Mediterráneo oriental. Los puertos chipriotas pueden ser una interesante “reserva” para el caso de que la caída del régimen sirio de al-Assad pusiera en peligro la base rusa de Tartus.
El caso de Chipre muestra que la fragilidad de los lazos económicos dentro de la zona euro, por no hablar de la falta de unidad política, genera flancos abiertos a incursiones y operaciones interesadas por parte de potencias ajenas que desconfían de la unidad europea.

No hay comentarios:

Publicar un comentario