La oposición
siria a Asad, dejada a su suerte
La OTAN, la EU, EE.UU. y los vecinos
árabes o no se implican o están divididos
Publicado el jueves 5 de julio de 2012
Antonio Sánchez-Gijón.– Son tantos los factores que se
cruzan contradictoriamente en la actual crisis de Siria que podemos dar por
seguro que el régimen del presidente al-Asad podrá continuar en los próximos
meses produciendo baños de sangre entre la población, a medida que vaya
reduciendo los focos de oposición. He aquí el listado de factores:
1.- Ninguna fuerza militar estatal se opone a Damasco
Poco después del 22 de junio parecía que el régimen
había traspasado una línea que le metería de lleno en un conflicto con Turquía,
a un paso del choque armado. Ese día fue derribado un avión de combate turco
por un misil sirio. El ataque fue calificado por el primer ministro Erdogan
como deliberado y hostil.
Turquía llevó lo que alegaba haber sido una agresión
siria perpetrada sobre aguas internacionales al Consejo Atlántico de la OTAN,
que celebró una sesión el día 26. El consejo se redujo a expresar en un
comunicado su apoyo a Turquía, y su gobierno sacó la conclusión de que la
Alianza le estaba desaconsejando la represalia militar. Ankara redujo su
respuesta a Damasco a la declaración de que cualquier aproximación de fuerzas
militares sirias a las fronteras con Turquía sería considerada un acto hostil,
lo que equivalía a declarar una zona de exclusión militar para Siria, en
territorio sirio. Para mostrar su resolución, Erdogan desplegó artillería
antiaérea en la frontera. Por otra parte, Erdogan no podía contar con el apoyo
de su opinión pública: una encuesta mostró que el 56% de la población se oponía
a una acción contra Siria.
2.- Los estados opuestos al régimen de Assad están
divididos.
Cada uno de ellos tiene sus "favoritos"
entre las fuerzas sirias de oposición armada o pacífica. Turquía da apoyo a las
fuerzas organizadas por los "hermanos musulmanes"; Arabia Saudí
prefiere los salafistas; los Estados Unidos tratan de dar su apoyo a fuerzas
civiles más o menos liberales, y aún no ha identificado a un grupo resistente
armado de su confianza al que prestar ayuda militar. La ayuda más efectiva
procede de Turquía, que también tiene un conocimiento más preciso sobre la
fiabilidad política y militar de los grupos resistentes armados. El armamento,
así como los combatientes, proceden de la provincia turca de Hatay y entran en
la provincia siria de Idlib. Otra ruta de entrada es la frontera sirio-libanesa,
en la que se muestran activos los sunitas palestinos opuestos a la fuerza
chiita libanesa de Hezbolá, aliada de Siria e Irán.
3.- El conflicto desconcierta a otros agentes en
presencia.
Los palestinos refugiados en Líbano y Siria están
cogidos entre dos fuegos. Oficialmente, el llamado Ejército Palestino de
Liberación "en" Siria forma parte de las fuerzas armadas sirias. Sin
embargo, el movimiento palestino Hamás, que tenía un cuartel general en
Damasco, salió de Siria meses después del comienzo del alzamiento, para no
verse involucrado en una cuestión enormemente divisiva de su comunidad.
Recientemente varios líderes de Hamas refugiados en Siria han sido asesinados.
Aunque el régimen alega que lo fueron por agentes "terroristas" de la
oposición, pocos dudan de que el régimen mandó liquidarlos como advertencia, o
venganza por el cese del apoyo de Hamas a Asad. Mientras esas divisiones no se
decanten en alineaciones consistentes de las fuerzas, no será posible
incorporar a los palestinos sunitas a la lucha contra un régimen dominado por
alauitas y chiitas.
4.- El balance militar sigue favoreciendo a Siria.
Aunque en los últimos meses se ha producido una
escalada en la adquisición de armamento por ambas partes, el balance es muy
desigual. Los rebeldes han hecho entrar en combate misiles antitanques, y han
incorporado los "ingenios explosivos improvisados" (IED en su sigla
en inglés), denotando la incorporación a las filas rebeldes de guerrillas
procedentes de Iraq, curtidas en este tipo de ataques, es decir, yihadistas.
Por otro lado, el derribo del avión turco demuestra la
existencia de una capacidad antiaérea considerable de Siria, lo que constituye
un factor disuasorio. La reciente llegada de helicópteros de combate rusos a
Siria da al régimen una gran ventaja sobre el uso de tanques contra la
población, que se ven amenazados por misiles ligeros e IEDs. Es poco probable
que las potencias que ayudan a la oposición le faciliten el arma decisiva
contra los helicópteros, el misil portátil antiaéreo, pues es un arma que
también puede ser usada por terroristas contra la aviación civil.
5.- El frente diplomático internacional favorece a
Assad.
La reunión del llamado "grupo de contacto"
de nueve naciones, convocado por el comisario de la ONU para Siria, Kofi Annan,
se reunió el pasado sábado, y fracasó de nuevo en alcanzar una postura común
por culpa de la actitud inamovible de Rusia y China. La cosa sigue como la dejó
la anterior reunión: las fuerzas de oposición y el gobierno sirios deben
sentarse a negociar la formación de un gobierno de transición del que el
presidente Assad no quedaría excluido a priori.
6.- La oposición está dividida.
El intento de unificación de las fuerzas de oposición,
en su congreso del pasado día 3 en El Cairo, terminó en fracaso. No se logró
una organización unificada, ni se estableció la relación orgánica entre la
oposición política y la resistencia armada.
7.- Los Estados Unidos están en otra cosa.
Rusia e Irán están resueltamente a favor de la
continuidad del régimen sirio. El presidente de los Estados Unidos, Barack
Obama, está a cuatro meses de una elección en la que se juega su segundo
mandato. Una guerra civil en Siria podría alterar el delicado equilibrio
estratégico de Oriente Medio, de un modo imposible de prever. Lo último que
necesita Obama es implicarse en otro conflicto armado, ahora que salió de Iraq
y se dispone a hacerlo en 2014 de Afganistán.
Entre el embargo y el esbozo de un entendimiento
Aunque este 1 de julio comenzaron las sanciones
europeas contra los embarques de petróleo iraní, el régimen cuenta con muchos
aliados (Bahamas, Hong Kong, Seychelles, Singapur, incluso Malta y Chipre, que
pertenecen a la Unión Europea) en su decisión de saltarse el embargo,
prestándole banderas de conveniencia, seguros soberanos, cambios de registros
de navegación, etc.
Por otro lado, detrás de la pantalla de las sanciones
de Occidente a Irán se está desarrollando una negociación tácita entre
Washington y Teherán.
Lo más importante: Teherán ha enviado señales
inequívocas de querer un entendimiento negociado con los Estados Unidos que
asegure la continuidad del régimen, con la que debería comprometerse también
cualquier nueva administración norteamericana. Dos destacados miembros de la
élite gobernante iraní, el analista político Mohamed Ali Shabani, y el
ex-negociador nuclear Seyed Hossein Mousavian, publicaron recientemente un
artículo en The National Interest indicando las pautas de entendimiento antes
diseñadas. A esto hay que añadir el significativo reciente comentario del jefe
de operaciones navales de los Estados Unidos en el sentido de que las marinas
de los dos países ahora se tratan con cortesía, cuando a primeros de año la
iraní se comportaba de forma agresiva con la norteamericana en el estrecho de
Ormuz.
Resumiendo, el medio ambiente internacional no está
preparado para elevar la rebelión siria a conflicto regional. La oposición
siria, aunque lucha heroicamente, está lejos de constituir una fuerza temible. La
suerte de Siria y su régimen dependen de que se lleve a cabo o no una reforma
sustancial del mapa geopolítico de Oriente Medio. Los resistentes sirios están
prácticamente solos.
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