lunes, 6 de agosto de 2012




La oposición siria a Asad, dejada a su suerte
La OTAN, la EU, EE.UU. y los vecinos árabes o no se implican o están divididos
Publicado el jueves 5 de julio de 2012
Antonio Sánchez-Gijón.– Son tantos los factores que se cruzan contradictoriamente en la actual crisis de Siria que podemos dar por seguro que el régimen del presidente al-Asad podrá continuar en los próximos meses produciendo baños de sangre entre la población, a medida que vaya reduciendo los focos de oposición. He aquí el listado de factores:
1.- Ninguna fuerza militar estatal se opone a Damasco
Poco después del 22 de junio parecía que el régimen había traspasado una línea que le metería de lleno en un conflicto con Turquía, a un paso del choque armado. Ese día fue derribado un avión de combate turco por un misil sirio. El ataque fue calificado por el primer ministro Erdogan como deliberado y hostil.
Turquía llevó lo que alegaba haber sido una agresión siria perpetrada sobre aguas internacionales al Consejo Atlántico de la OTAN, que celebró una sesión el día 26. El consejo se redujo a expresar en un comunicado su apoyo a Turquía, y su gobierno sacó la conclusión de que la Alianza le estaba desaconsejando la represalia militar. Ankara redujo su respuesta a Damasco a la declaración de que cualquier aproximación de fuerzas militares sirias a las fronteras con Turquía sería considerada un acto hostil, lo que equivalía a declarar una zona de exclusión militar para Siria, en territorio sirio. Para mostrar su resolución, Erdogan desplegó artillería antiaérea en la frontera. Por otra parte, Erdogan no podía contar con el apoyo de su opinión pública: una encuesta mostró que el 56% de la población se oponía a una acción contra Siria.
2.- Los estados opuestos al régimen de Assad están divididos.
Cada uno de ellos tiene sus "favoritos" entre las fuerzas sirias de oposición armada o pacífica. Turquía da apoyo a las fuerzas organizadas por los "hermanos musulmanes"; Arabia Saudí prefiere los salafistas; los Estados Unidos tratan de dar su apoyo a fuerzas civiles más o menos liberales, y aún no ha identificado a un grupo resistente armado de su confianza al que prestar ayuda militar. La ayuda más efectiva procede de Turquía, que también tiene un conocimiento más preciso sobre la fiabilidad política y militar de los grupos resistentes armados. El armamento, así como los combatientes, proceden de la provincia turca de Hatay y entran en la provincia siria de Idlib. Otra ruta de entrada es la frontera sirio-libanesa, en la que se muestran activos los sunitas palestinos opuestos a la fuerza chiita libanesa de Hezbolá, aliada de Siria e Irán.
3.- El conflicto desconcierta a otros agentes en presencia.
Los palestinos refugiados en Líbano y Siria están cogidos entre dos fuegos. Oficialmente, el llamado Ejército Palestino de Liberación "en" Siria forma parte de las fuerzas armadas sirias. Sin embargo, el movimiento palestino Hamás, que tenía un cuartel general en Damasco, salió de Siria meses después del comienzo del alzamiento, para no verse involucrado en una cuestión enormemente divisiva de su comunidad. Recientemente varios líderes de Hamas refugiados en Siria han sido asesinados. Aunque el régimen alega que lo fueron por agentes "terroristas" de la oposición, pocos dudan de que el régimen mandó liquidarlos como advertencia, o venganza por el cese del apoyo de Hamas a Asad. Mientras esas divisiones no se decanten en alineaciones consistentes de las fuerzas, no será posible incorporar a los palestinos sunitas a la lucha contra un régimen dominado por alauitas y chiitas.
4.- El balance militar sigue favoreciendo a Siria.
Aunque en los últimos meses se ha producido una escalada en la adquisición de armamento por ambas partes, el balance es muy desigual. Los rebeldes han hecho entrar en combate misiles antitanques, y han incorporado los "ingenios explosivos improvisados" (IED en su sigla en inglés), denotando la incorporación a las filas rebeldes de guerrillas procedentes de Iraq, curtidas en este tipo de ataques, es decir, yihadistas.
Por otro lado, el derribo del avión turco demuestra la existencia de una capacidad antiaérea considerable de Siria, lo que constituye un factor disuasorio. La reciente llegada de helicópteros de combate rusos a Siria da al régimen una gran ventaja sobre el uso de tanques contra la población, que se ven amenazados por misiles ligeros e IEDs. Es poco probable que las potencias que ayudan a la oposición le faciliten el arma decisiva contra los helicópteros, el misil portátil antiaéreo, pues es un arma que también puede ser usada por terroristas contra la aviación civil.
5.- El frente diplomático internacional favorece a Assad.
La reunión del llamado "grupo de contacto" de nueve naciones, convocado por el comisario de la ONU para Siria, Kofi Annan, se reunió el pasado sábado, y fracasó de nuevo en alcanzar una postura común por culpa de la actitud inamovible de Rusia y China. La cosa sigue como la dejó la anterior reunión: las fuerzas de oposición y el gobierno sirios deben sentarse a negociar la formación de un gobierno de transición del que el presidente Assad no quedaría excluido a priori.
6.- La oposición está dividida.
El intento de unificación de las fuerzas de oposición, en su congreso del pasado día 3 en El Cairo, terminó en fracaso. No se logró una organización unificada, ni se estableció la relación orgánica entre la oposición política y la resistencia armada.
7.- Los Estados Unidos están en otra cosa.
Rusia e Irán están resueltamente a favor de la continuidad del régimen sirio. El presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, está a cuatro meses de una elección en la que se juega su segundo mandato. Una guerra civil en Siria podría alterar el delicado equilibrio estratégico de Oriente Medio, de un modo imposible de prever. Lo último que necesita Obama es implicarse en otro conflicto armado, ahora que salió de Iraq y se dispone a hacerlo en 2014 de Afganistán.
Entre el embargo y el esbozo de un entendimiento
Aunque este 1 de julio comenzaron las sanciones europeas contra los embarques de petróleo iraní, el régimen cuenta con muchos aliados (Bahamas, Hong Kong, Seychelles, Singapur, incluso Malta y Chipre, que pertenecen a la Unión Europea) en su decisión de saltarse el embargo, prestándole banderas de conveniencia, seguros soberanos, cambios de registros de navegación, etc.
Por otro lado, detrás de la pantalla de las sanciones de Occidente a Irán se está desarrollando una negociación tácita entre Washington y Teherán.
Lo más importante: Teherán ha enviado señales inequívocas de querer un entendimiento negociado con los Estados Unidos que asegure la continuidad del régimen, con la que debería comprometerse también cualquier nueva administración norteamericana. Dos destacados miembros de la élite gobernante iraní, el analista político Mohamed Ali Shabani, y el ex-negociador nuclear Seyed Hossein Mousavian, publicaron recientemente un artículo en The National Interest indicando las pautas de entendimiento antes diseñadas. A esto hay que añadir el significativo reciente comentario del jefe de operaciones navales de los Estados Unidos en el sentido de que las marinas de los dos países ahora se tratan con cortesía, cuando a primeros de año la iraní se comportaba de forma agresiva con la norteamericana en el estrecho de Ormuz.
Resumiendo, el medio ambiente internacional no está preparado para elevar la rebelión siria a conflicto regional. La oposición siria, aunque lucha heroicamente, está lejos de constituir una fuerza temible. La suerte de Siria y su régimen dependen de que se lleve a cabo o no una reforma sustancial del mapa geopolítico de Oriente Medio. Los resistentes sirios están prácticamente solos.

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