lunes, 9 de diciembre de 2013

La reunión de la OMC en Bali saca a la Ronda de Doha del punto muerto


El grueso del comercio se canaliza por las grandes áreas intercontinentales

Publicado el lunes 9 de diciembre de 2013 en capitalmadrid.com

Antonio Sánchez-Gijón.– El comercio mundial, que se mantuvo estancado en 2012 ($18.4 billones) puede crecer en un billón suplementario cuando se cumplan las previsiones del acuerdo alcanzado este último sábado en Bali, Indonesia, en el seno de la Organización Mundial del Comercio (OMC). Así dice creerlo su director general, el brasileño Eduardo Azevedo.

Los patrocinadores del acuerdo esperan conseguirlo mediante la eliminación de barreras físicas al tráfico comercial (aduanas, trámites portuarios, controles en tránsito), la declaración electrónica de los manifiestos de carga, ayudas al desarrollo, limitación al 10% del máximo de ayudas que un gobierno puede conceder a su producción agrícola y la reducción de tarifas aduaneras para las exportaciones de los países menos desarrollados. También se ampliarán las cuotas de exportación de países en desarrollo a desarrollados. Se estima que las barreras puramente físicas al comercio tienen un costo doble que el de las tarifas que se le aplican.

Lo arriba mencionado se inscribe en el sentido de la "Ronda Doha", que en 2001 se propuso alcanzar la liberalización completa del sistema mundial de comercio. En realidad, lo alcanzado en Bali representa sólo una fracción de los ambiciosos propósitos de Doha: el 10% según los más optimistas. Lo acordado, además, viene con restricciones transitorias. Por ejemplo, la India queda autorizada a seguir subvencionando la agricultura y los alimentos más básicos.

A los países que sobrepasen el nivel autorizado de primas se les concede hacerlo mientras no se encuentre "una solución permanente" al problema de que se trate. Esta amnistía durará cuatro años. Los países en vías de desarrollo también podrán acumular stocks de productos de consumo básicos, si se comprometen a no desviarlos a la exportación. Queda además establecido que los acuerdos solo pueden alcanzarse por consenso.

Con todo, la principal limitación al comercio de productos de consumo entre países en desarrollo y las economías avanzadas no son las tarifas: son la ausencia de medios de transporte adecuados. En África no es posible pensar en el comercio terrestre a larga distancia de bienes perecederos, por falta de redes de frio. El transporte por ferrocarril en ese continente depende de pocas vías transfronterizas y de pocos puertos con capacidad suficiente. El grueso de las vías férreas se usa para el transporte de materias primas. Lo mismo puede decirse de la mayor parte de Asia.

Pero no sólo el comercio depende de los transportes. La reversa también es cierta. El comisario de Comercio de la Unión Europea, Karel de Gucht, declaró a la BBC, comentando el acuerdo de Bali, que "si las naciones más pobres tuviesen mayor capacidad comercial, el resultado sería más inversiones en logística e infraestructura". Este enfoque pone la carga de la prueba en los países en vías de desarrollo, sumidos en todo tipo de problemas sociales y económicos, o simplemente de naturaleza ideológica

Excepciones y necesidad de consenso

El acuerdo de Bali es un triunfo personal de Azevedo, y en cierta manera también de Brasil como país de referencia en el comercio mundial, y por su actual papel de potencia que hace veinte o treinta años logró salir de la lista de "países en vías de desarrollo". Azevedo se precia de que el acuerdo de Bali "es un escalón más hacia la consecución de la Ronda Doha", y servirá de "hoja de ruta" para lograr su culminación.

El acuerdo fue difícil de alcanzar, como refleja el hecho de que la conferencia estaba prevista para tres días y duró cuatro. Estados Unidos, que mantiene importantes subsidios para su producción agrícola, discutió intensamente la política india de acumular stocks so pretexto de asegurar el abastecimiento de bienes básicos, en contravención de las reglas de la OMC.

A su vez, la India comparó favorablemente el nivel de protección de su agricultura con el de Europa y Estados Unidos. Mientras el país asiático la subsidia con $15.500 millones, Europa lo hace por $60.000 millones y Estados Unidos la suya por $75.000 millones. Lo que es más, de los 825 millones de indios que se benefician de subsidios a la agricultura, 400 millones viven en la extrema pobreza. El gobierno alega hallarse en la obligación de subvencionar los alimentos con  el equivalente de €0,025 por kilo. India dejó entender, por medio del gabinete del primer ministro Monmohan Singh, que no habría acuerdo sobre el levantamiento de las barreras administrativas y técnicas al comercio si no se concedía lo exigido en nombre de un grupo de 35 países en posición más o menos similar.

El acuerdo de Bali saca a Doha del congelador. La liberalización del comercio mundial es una de las más tediosas tareas que se ven obligados a asumir los líderes mundiales, ya que deben tomar en consideración los intereses materiales de 1os 160 países que pertenecen a la OMC (Yemen se incorporó en Bali). No es fácil para grandes bloques económicos como Estados Unidos y la Unión Europea mirar por sus intereses mutuos cuidándose al mismo tiempo de no perjudicar tal o cual interés vital de un país o grupos de países en el África subsahariana o una isla del Caribe. Estas desproporciones alientan el espíritu contestatario de algunos grupos. En Bali fue notable el frente formado por Cuba, Venezuela, Bolivia y Nicaragua frente a ciertas políticas, calificadas por ellos de  proteccionistas, de los Estados Unidos, al tiempo que Washington pide a Latinoamérica tratados de libre comercio.

Esas dificultades se reflejan en el lento desarrollo de los intentos de liberalizar y mejorar el comercio mundial Con esa pretensión nació el Acuerdo General de Comercio y Tarifas (GATT, 1948), que no tuvo avance importante hacia la mundialización del comercio, a la cual se respondió con la llamada Ronda Uruguay (1986-94), que se mantuvo bajo la influencia de cuatro potencias industriales: Estados Unidos, la Unión Europea, Japón y Canadá. La emergencia de nuevas grandes potencias (China, Rusia, India, Brasil) como agentes de primer orden del comercio mundial obligó a revisar, bajo el principio de la negociación, las reglas del comercio y su ampliación.

Doha tiene por misión la creación de reglas comunes para agricultura, industria y servicios. Sólo en 2008 fue posible acordar el borrador para un acuerdo global. Parte de este acuerdo se ha logrado, de la forma limitada descrita más arriba, en Bali

Es dudoso que la expansión del comercio mundial pueda mantenerse en el estrecho margen logrado en aquella isla indonesia. Prueba de ello es que las delegaciones de 12 de los países del Pacífico más desarrollados se trasladaron a continuación a Singapur, para avanzar en su Asociación Transpacífica. Entretanto, la UE y los Estados Unidos están dando los primeros pasos para su unión de libre comercio, con efecto sobre todas las esferas de la actividad económica.

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario